Gaseosa artesanal: Una nueva opción, para dar sorbos únicos

Gaseosa artesanal: Una nueva opción, para dar sorbos únicos

La búsqueda de productos más saludables y naturales inspira a un grupo de costarricenses a renovar una bebida tachada de poco saludable

SODA

Ya no basta con el pan, los helados o la cerveza. El término artesanal se convierte, cada vez con más frecuencia, en un apelativo habitual de productos de los que la industria alimentaria se adueñó. Existe uno, no obstante, que renace como artesanal tras haber sido engendrado como industrial: La gaseosa. Con sabores exóticos y cuidadosos procesos de creación, existen empresas pioneras en Costa Rica que buscan una versión burbujeante, refrescante y saludable de estas bebidas.

Entre los primeros se encuentra Tierra Viva, firma que nació de la mano con los organizadores de la Feria Verde de Aranjuez y que, desde hace algún tiempo, incluyó las sodas artesanales a su oferta de dulce de leche, ghee (mantequilla clarificada de origen hindú), sándwich y otra bebida que recuerda a las gaseosas, la  kombucha.

Según cuenta Ileana Méndez, de Tierra Viva, fue uno de los administradores de la feria, Francisco Grau, quien los retó a producir gaseosas. Fue tal su insistencia que ella, junto con Patricio Courbis, empezaron a experimentar.

Recuerdo que el primer sabor fue limón y lavanda. Ha sido un proceso de prueba y error, y mucha investigación en Internet con el fin de ver cómo la están haciendo las otras personas que las fabrican a nivel artesanal, relata Ileana.

Mientras que Ileana y Patricio crearon gaseosas por petición ajena, Luis Miranda, copropietario de Peres, empezó a fabricarlas para solventar una necesidad personal. Con el tiempo, la necesidad le agradó al paladar de conocidos y, paulatinamente, agrada al de los clientes los casi 20 locales donde las venden actualmente.

No tomo licor y, debido a que las opciones no alcohólicas son pocas y muy industrializadas, decidí crear mi propia gaseosa, explica Miranda.

Al igual que Méndez y Courbis, Luis cree que la diferencia de su producto con una tradicional se encuentra en el proceso de creación: En tomar los limones, uno por uno, extraer su jugo, en el embotellamiento, el etiquetado. En la fabricación como una tarea familiar que, por ejemplo, para el caso de Peres incluye a Luis, su esposa y su hija. Para ambas empresas, la palabra pulpa o sirope es casi un sacrilegio.

Diferencias con lo convencional hay muchas: Nosotros elaboramos las gaseosas con fruta fresca. Esta, en su mayoría, es orgánica y, si no, agroecológica. La azúcar que se utiliza es cruda, orgánica. No es glucosa o sirope de maíz alto en fructosa, recalca Ileana.

Los primeros catadores eran ese grupo asiduo con la alimentación saludable, justamente los promotores de la Feria Verde. Por ello, cuenta Patricio, siempre se interesaron por la proveniencia de sus ingredientes en un producto que, en poco menos de dos años de realizarlo, se ha convertido en uno de los emblemas de Tierra Viva.

Esa búsqueda de ingredientes locales y orgánico, los lleva a manejar sabores de temporada. En Dota empieza la temporada de moras, entonces le damos turno a mora y canela. Cuando se acaben, empiezan a salir los cases en los valles de más abajo y volvemos a cas y cardamomo, explica Courbis.

Otras mezclas provienen de jugos que vendían tiempo atrás en un restaurante que tuvieron durante algunos años, el Jardín del Parque, frente al Parque Nacional de San José. Allí nacieron carambola-zacate de limón y cas-cardamomo, relatan.

Melissa Hernández
Corresponsal
Costa Rica

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