Global Bank apuesta a los principios de banca responsable para hacer más rentable, sostenible y verde su negocio

Global Bank apuesta a los principios de banca responsable para hacer más rentable, sostenible y verde su negocio

Recientemente Global Bank publicó su Informe Extraordinario de Sostenibilidad 2020, en donde se evidencia el compromiso del banco con la agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible impulsados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y al Acuerdo de París sobre Cambio Climático.

Este documento detalla cómo, desde su adhesión en 2019 a los Principios de Banca Responsable estructurados por la Iniciativa Financiera del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI, por sus siglas en inglés), Global Bank ha incluido en su estrategia corporativa mejores prácticas y políticas para promover una integración entre los factores económicos, sociales y ambientales hacia un desarrollo sostenible de la sociedad.

De hecho, a través de su Política General de Sostenibilidad incorporó un modelo de negocio basado en la sostenibilidad estableciendo una hoja de ruta en el proceso de transformación hacia una banca responsable.

Esta política detalla los lineamientos estratégicos de sostenibilidad, enfocados en Gobernanza, Productos y Servicios Ambientales y Sociales, Gestión de Riesgos Ambientales y Sociales, la Relación con Partes Interesadas y la Ecoeficiencia interna.

Sin embargo, existen muchas preguntas que todos podemos hacernos sobre las razones que llevan a un banco a incorporarse a este tipo de estrategias, su costo y los beneficios que conlleva su aplicación, tanto para sus accionistas, colaboradores y clientes.

Por ello, Capital Financiero conversó con Jorge Enrique Vallarino (JV), gerente general del Global Bank y Augusto Arosemena (AA), vicepresidente Senior de Legal y Cumplimiento de ese banco, para conocer más detalles del impacto que está teniendo en los negocios de esa entidad la aplicación de una estrategia de largo plazo de banca sostenible y responsable.

 

Jorge Enrique Vallarino, gerente general del Global Bank

Augusto Arosemena, vicepresidente Senior de Legal y Cumplimiento de Global Bank

Igualmente conversamos sobre lo que significa hacer banca responsable en medio de una pandemia mundial como la que experimentamos en este momento debido al coronavirus (COVID-19) y sus secuelas sanitarias, económicas y sociales.

-¿Cuáles son los elementos que conforman la estrategia de banca responsable y sostenible de Global Bank como referencia para poder evaluar los resultados, y qué busca con esta estrategia?

JV: “Augusto Arosemena, vicepresidente senior de legal y cumplimiento de Global Bank, quien forma parte del comité ejecutivo, ha tomado el liderazgo a lo interno para coordinar todo el desarrollo de la estrategia de banca responsable. A través de los años hemos ido tomando pasos para volverlo una parte más importante del ADN y de la estrategia del banco, tenemos a nuestro comité ejecutivo involucrado en el tema y eso hace que la estrategia permee en toda la organización. Además, tenemos un comité de sostenibilidad donde contamos con un director independiente como presidente, incluso a nivel de junta directiva del banco el tema tiene mucha importancia.

AA: “Desde que empecé en el banco hace un año, me di cuenta del compromiso que tenía el banco con la sostenibilidad y con una banca responsable, y lo vi desde que entré por primera vez al edificio de la casa matriz. Es un edificio con certificado LEED, con espacios amigables y que te ayudan a ser más eficiente en tu trabajo, la utilización de la energía y del agua es muy eficiente, y eso me demostró que dentro de la cultura del banco ya la sostenibilidad estaba bien arraigada.

Con el tema de banca responsable, iniciamos mucho antes de ser signatarios de los Principios de Banca Responsable. Comenzamos con muchas acciones y actividades enfocadas en la sostenibilidad y en la responsabilidad, conscientes que tenemos que buscar un equilibrio entre nuestra comunidad, nuestro negocio y el medio ambiente, y el impacto que tenemos en ellos.

“Siempre hemos tenido iniciativas enfocadas en la igualdad de género, por ejemplo.  Por otro lado, en la ecoeficiencia desde el punto de vista operativo, tenemos múltiples edificios con certificación LEED, tenemos más de 1,500 paneles solares distribuidos en nuestras distintas sucursales y también tenemos otras iniciativas y programas muy ambiciosos de gestión y administración de riesgos ambientales y sociales, y programas de inversión social.

“Nuestra estrategia principalmente está conformada por dos temas fundamentales que surgieron a través de un análisis introspectivo de la organización que hemos hecho con consultores internacionales, para ver dónde tenemos oportunidades de mejora y hacia dónde tenemos que enfocarnos. Luego de este análisis diseñamos nuestra estrategia en dos pilares principales: El Cambio Climático enfocado principalmente en cómo mitigamos los daños al ambiente y cómo los adaptamos, y el Desarrollo Social Inclusivo y Sostenible.

“Además, en este proceso de revisión interna con los consultores internacionales decidimos que para que nuestro negocio pudiera tener un impacto más focalizado era importante definir qué Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) necesitábamos incorporar a nuestra estrategia, es decir, definir qué queríamos impactar, cómo queríamos impactar y qué íbamos a hacer para impactar.

“En el diseño de la estrategia incluimos los 6 ODS que queremos impactar: ODS-3 de Salud y Bienestar, ODS-4 Educación de Calidad, ODS-5 Igualdad de Género, ODS-7 Energía Asequible y no Contaminante, ODS-12 Producción y Consumo Responsable, y ODS-13 Acciones por el Clima y buscamos que todos los elementos de nuestra estrategia y nuestro plan de acción tenga de alguna manera un impacto en esos ODS”.

JV: “Para ser muy específicos buscamos tener un impacto a través de nuestras mejores prácticas y políticas, promoviendo la integración entre factores económicos, sociales y ambientales para tener un impacto positivo en la sociedad y así que nuestra gestión sea sostenible, y eso lo podemos hacer cuando ves por ejemplo los ODS en que nos hemos enfocado y como estamos tratando de implementar estrategias. Y no solo son las metas que nos ponemos a lo interno del banco y las inversiones que hacemos, sino también estamos tratando de incorporar a todos nuestros stakeholders y a nuestros accionistas.”

“También incorporar productos para que ayuden a nuestros clientes a ser sostenibles y responsables, específicamente tenemos métricas de cuánto financiamiento destinamos para energía solar. En la Banca Agropecuaria estamos haciendo un análisis para ver cuáles de nuestros clientes tienen mayor potencial de hacer desarrollos o siembras más sostenibles en sus fincas, es decir, no solo como lo estamos haciendo a lo interno desde hace años invirtiendo en bajar la huella de carbono del banco, sino también buscando un impacto externo.

“Ahora queremos ir un paso más allá, ayudar a nuestros clientes para que con nuestro financiamiento también puedan tener un impacto positivo, inclusive tenemos algunos socios estratégicos que son estas organizaciones que además de financiamiento nos dan la oportunidad de usar recursos de ellos para entrenar o dar asesorías técnicas a nuestros clientes en eficiencia energética.

Es muy interesante la manera en que lo hemos podido enfocar y desde hace años tenemos estas iniciativas. En 2008 desarrollamos un sistema de gestión de riesgos ambientales y sociales, donde empezamos a identificar, evaluar y administrar los riesgos ambientales y sociales de las actividades que el banco financiaba.

“Hemos pasado de eso hace más de 10 años y hoy en día hemos ido incorporando temas adicionales siendo el último hito la firma de los Principios de Banca Responsable, es decir en los últimos años hemos ido puliendo esta estrategia y haciendo que sea más transversal e integrándose más al negocio que es la meta para seguir adelante.

“Hemos identificado estos 6 ODS y también tenemos un plan a mediano plazo del 2021 al 2024, de iniciativas muy específicas de dónde queremos impactar y después de eso la idea es poder ir evaluando otros objetivos o ir ampliando nuestro impacto en estos objetivos. Sin duda son muy positivos estos principios de banca responsable y muchas de las cosas que hemos hecho estos años nos han ayudado a tener un esquema donde se pueden medir estos resultados, porque lo que uno no mide es muy difícil de controlarlo, eso también ha sido una transformación importante de desarrollar un modelo interno a hoy en día tener una estrategia transversal con iniciativas a mediano plazo y además medibles. El reporting es súper importante porque a nosotros nos permite no solo hacer la medición a lo interno, sino también a lo externo para que todos nuestros clientes, accionistas y la sociedad en general sepa en qué estamos enfocados”.

¿Cuáles son las metas que tiene el banco para el período 2021-2024 de cara al tema de Banca Responsable y Sostenible?

-AA: “La estrategia está fundamentada en los pilares de Cambio Climático y de Desarrollo Sostenible e Inclusivo, y luego tenemos actividades o acciones relacionadas con cada uno de estos pilares macro de la estrategia.  Dentro de estos dos temas hemos fijado los siguientes pilares:

Ecoeficiencia que guarda relación con nuestras operaciones internas.

Gestión de riesgos ambientales y sociales que guarda relación con la huella o el impacto que tenemos en las comunidades donde tenemos presencia, donde financiamos proyectos.

Gobernanza qué es cómo generas a nivel interno esa cultura y cómo generas los comités para que las estrategias puedan permear a acciones concretas.

Productos y servicios enfocados a los clientes.

“Desde el punto de vista de ecoeficiencia tenemos más de 1,500 paneles solares en ocho sucursales, que ha requerido una inversión importante por parte de banco, y que vamos a seguir ampliando en la medida que nos lo permita la infraestructura donde tenemos presencia. Por ejemplo, tenemos un plan interno en todas nuestras sucursales de reciclaje, que también queremos ampliar y queremos llevarlo no solo a nivel interno en nuestras sucursales, sino que también nuestros clientes puedan usarnos como una referencia para el reciclaje.

En gestión de riesgos ambientales y sociales estamos trabajando en un sistema de análisis de riesgos ambientales y sociales con consultores internacionales.

“En la parte de gobernanza después de mucho trabajo y análisis, creamos la comisión de sostenibilidad con un miembro designado de la Junta Directiva y creamos una política de inversión social para focalizar nuestros esfuerzos de inversión social.

“En productos y servicios estamos trazando metas de financiamiento, por ejemplo, para financiar proyectos sostenibles en el sector agropecuario. Para este año tenemos proyectado financiar más de $10 millones en proyectos de energía eficiente, ya sean proyectos de energía solar o similares. A nivel del ODS de equidad de género evaluamos cómo podemos financiar proyectos o necesidades de mujeres empresarias, pequeñas y medianas empresas lideradas por mujeres.  Son acciones que hemos podido definir con métricas y objetivos para cumplir y que nos permitan corregir si es necesario o poder a medida que pasa el tiempo, trazarnos metas cada vez más ambiciosas”.

– ¿Qué impacto están teniendo estas acciones en la rentabilidad del banco?

-JV: “Es interesante porque obviamente el negocio bancario es inherentemente a largo plazo, todas las decisiones que se toman financieras, inclusive es lo que tratamos de predicar a nuestros clientes, deben ser a largo plazo, y la banca responsable es rentable a largo plazo, por lo que incrementa la rentabilidad.”

“En la ecoeficiencia es cierto que tenemos que hacer una inversión inicial, pero a mediano y largo plazo esas inversiones tienen un retorno positivo, por ejemplo, nosotros ahorramos 15% el año pasado en gastos de energía eléctrica, inclusive cuando tomamos en consideración la depreciación de los paneles solares y le sumamos el gasto de inversión de todas maneras es más rentable haber hecho esas inversiones que no haberlas hecho.

“No es como que hacer estas inversiones tiene un gasto negativo en la rentabilidad, sino que es al contrario, y eso es lo más interesante, inclusive para nuestros clientes porque para ellos también es rentable hacer las inversiones en energía solar y al ellos medir los riesgos ambientales, cuando tienes un impacto ambiental alto esto tiene un costo financiero altísimo, y al poder mitigar estos riesgos, es decir si le bajas los riesgos a tu cartera de clientes, eso también te da más rentabilidad en el tiempo.  Estas inversiones que se hacen en el agro en los sistemas de riego eficiente tienen un costo inicial, pero a mediano y largo plazo hace que la productividad de la finca suba.  Entonces yo diría que a largo plazo tienes un mayor impacto en la rentabilidad y tienes mayor estabilidad en el negocio.

-AA: “El compromiso del banco va mucho más allá de buscar una rentabilidad, es parte de una cultura, de un compromiso, de una forma distinta de ver el negocio, y hacia eso todas las instituciones financieras eventualmente van a llegar. Es un compromiso en donde ya hay más de 130 instituciones a nivel mundial signatarias de los Principios de Banca Responsable, basados en alinear o buscar el equilibrio entre tu negocio, tu comunidad, tus clientes, tus accionistas y tus proveedores, porque si tu logras contribuir a la sociedad y a las comunidades donde tienes una huella física donde tienes presencia, también estás contribuyendo indirectamente a tu negocio, así que esto lo vemos como un compromiso que va mucho más de la rentabilidad, es un compromiso de ser responsables con nuestras comunidades, con nuestros clientes, con nuestro medio ambiente y con todos nuestros stakeholders”.

¿Qué mecanismos de financiamiento o qué impacto tiene esta estrategia de Global Bank en sus fuentes de financiamiento?

-JV: “En el ámbito bilateral que son préstamos que hacemos con este tipo de entidades como la Corporación Financiera Internacional (IFC.por sus siglas en inglés) del Banco Mundial y BID Invest, el brazo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que atiende las necesidades de financiamiento del sector privado. Ellos tienen y cada vez más enfocan sus recursos en dar financiamientos que fomenten estos temas de desarrollo y responsabilidad, y no es solo que desembolsan, sino que además te dan una asesoría. Nosotros tenemos el proyecto banca-mujer para tener más productos que estén hechos para las mujeres, porque hoy en día las necesidades y el comportamiento de ese cliente es diferente y no tenemos productos diferenciados. Hemos hecho un análisis y nuestras clientes mujeres son básicamente en todas las métricas mucho mejor que los hombres, y no tienen productos específicos para ellas y para su desarrollo, y esos son los enfoques que estamos viendo en estos financiamientos bilaterales.  Nosotros estamos haciendo un proyecto muy amarrado y específico en ese ámbito.

A nivel de mercados internacionales, se dan emisiones de bonos sostenibles, y en el último año ha tomado un impulso muy fuerte donde inversionistas institucionales están segregando parte de los fondos para ser invertidos en este tipo de emisiones de deuda.

“Haces, por ejemplo, una emisión de bonos y en el prospecto informativo la institución se compromete a utilizar estos recursos para financiar proyectos sostenibles y muchas veces como ahora hay mucho interés en eso, y se consiguen unas tasas de financiamiento muy atractivas, hay muchísima demanda para ese tipo de productos.

“Pero los mercados internacionales implican montos muy importantes, tienen que ser de emisiones de $250 o $300 millones por lo menos, para que esos inversionistas entren y el reto que hay en Panamá es que no es una economía tan grande, entonces conseguir esa suma y tenerlos allí y después poder prestarlos en eficiencia y en sostenibilidad es un desafío. Por eso, nos hemos enfocado más en estas relaciones bilaterales donde tenemos más flexibilidad de colocación y los montos no tienen que ser tan importantes en tan poco tiempo, aunado a eso tenemos más de $100 millones de financiamiento de este tipo en nuestro balance hoy en día.

AA: “El año pasado en medio de la pandemia, logramos cerrar con el IFC que es brazo privado del BM, un préstamo por $90 millones específicamente enfocado en mujeres, en financiamientos hipotecarios para mujeres que son la cabeza de la familia o empresas pequeñas o medianas lideradas por mujeres y lo mismo hicimos en el 2019 con el BID Invest con un proyecto cercano a los $60 millones enfocado en la equidad de género. Son iniciativas que las vemos y las aprovechamos   porque van de la mano con nuestra visión y nuestra estrategia.”

¿Obviamente esto puede tener un impacto positivo para el consumidor de servicios bancarios?

AA: “Son préstamos que van a tasa de mercado, pero que muchas veces como banco queremos también acompañar al cliente, como el trabajo que estamos realizando de identificar clientes que tengan la capacidad de invertir en hacer de su finca más sostenible en el caso del sector agro. Nosotros como parte de las acciones de esta estrategia, queremos poder ayudar a capacitarlos para hacerlo. Por eso, no solo el beneficio para el cliente es tener acceso a capital, sino también cómo ser más eficiente y sostenible en desarrollar tu negocio, que un cliente pequeño o mediano cuando no tiene la capacidad de buscar por sus propios medios algún tipo de capacitación para mejorar su producción, entonces esto nosotros lo amarramos como asesoría técnica con consultores internacionales para poder guiarlos en ese sendero de la sostenibilidad.”

JV: “Aunque la tasa es importante porque cuando menor es la tasa, menor es la carga financiera en la empresa que siempre es importante, y si es cierto que esto además son fondos a largo plazo, esto también nos ayuda, porque conseguir financiamiento es complicado y después también debes tener un costo competitivo, pero el impacto en el negocio es mucho mayor que tener una tasa que es medio punto más barata. Si es verdad que en nuestro mercado la gente se tiende a enfocar en cuánto es la tasa, pero en realidad el impacto que nosotros podemos tener en la viabilidad de estos negocios y en el impacto y crecimiento de estos negocios a través de estas iniciativas va mucho más allá de poder dar una menor tasa, que también es un mercado súper competitivo y los productos tienen que ser atractivos desde el punto de vista de precios para que funcione.

Por ejemplo, con un panel solar, lo primero que te preguntan es cuánto es la tasa especial, el descuento para financiar esta inversión sostenible, y si damos tasas atractivas y después los clientes se dan cuenta que con su inversión se incrementa la rentabilidad de su negocio con creces entienden que el tema de la tasa no es lo principal”.

¿Se puede hacer banca responsable y sostenible en medio de la pandemia como la que estamos viviendo con el COVID-19?

-JV: “La pandemia de COVID-19 no excluye, ha impactado a todos nuestros clientes y a todas las industrias y segmentos del mercado en Panamá. Nosotros hemos tenido que bajar nuestro presupuesto y tratar de hacer ahorros de gastos en todos los rubros, pero no cortamos el presupuesto de apoyo sobre todo en la parte social, aunque la banca responsable va mucho más allá de hacer aportes a organizaciones que tienen estos impactos, pues en el muy corto plazo y en una situación como la que estamos viviendo, eso se vuelve extremadamente importante.  Por ejemplo, a la Fundación Pro-Niños de Darién que hemos venido apoyando a través de los años en su misión, le hicimos aportes extraordinarios este año.

“También trabajamos de cerca con el Banco de Alimentos, considerando que cuando la economía cerró completamente la gente pasaba por múltiples dificultades, entonces nosotros hicimos inversiones extraordinarias sobrepasando las que hacemos en un año normal, y lo vimos como una oportunidad para apoyar a la sociedad porque en el corto plazo para nosotros representa un sacrificio muy grande y muy importante porque en estos momentos los números en la banca están muy afectados, aun así queremos ayudar y estamos seguros que estamos teniendo un impacto en la recuperación económica.”

Igualmente hemos tratado de apoyar a organizaciones muy enfocadas en la educación que ha sido muy impactada por la pandemia.

“Panamá es el país en el mundo que más tiempo ha cerrado las actividades económicas y las escuelas, y se entiende por qué, no es una crítica, pero es un hecho que tenemos sectores económicos que están muy golpeados, y nosotros vimos la pandemia de COVID-19 como una oportunidad para apoyar aún más a nuestros clientes, cuando más se necesitaba.”

AA: “Producto de la pandemia de COVID-19 todos vamos a tener que reinventarnos de una manera u otra, tanto nosotros como personas como las organizaciones y las empresas, y esta reconversión es una oportunidad de oro para ser más eficientes, sostenibles y responsables con el ambiente. Ya muchas de las empresas grandes que están ahora reinventándose, piensan incluirlo dentro de su modelo de negocio y es aquí donde un banco que tiene esa característica dentro de su estrategia puede jugar un rol, financiando y apoyando ese cambio de rumbo en una empresa de gran envergadura o el emprendimiento de un pequeño negocio.”

“Entonces sí se puede hacer banca responsable en medio de una pandemia, lo hemos demostrado a través de nuestros apoyos sociales en los lugares donde tenemos mayor presencia y a futuro también vamos a seguir jugando un rol post pandemia en la reactivación económica, y en la reinvención de las empresas y los empresarios, y apoyando a las empresas pequeñas y medianas a que puedan surgir”.

Hitler Cigarruista
[email protected]
Capital Financiero

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