Gobernanza y alianzas por el ambiente para una industria minera sostenible

Gobernanza y alianzas por el ambiente para una industria minera sostenible

Un manejo de agua auditado por más de 20 comunidades, acción sobre la biodiversidad para cuidar y fomentar la reproducción de especies autóctonas con 32,000 especies rescatadas, reforestación de 2,800 hectáreas y, en concreto, más de 371 compromisos socioambientales suscritos y en ejecución, son algunas acciones que en el área de influencia de Cobre Panamá, y más allá de sus fronteras, forman parte de los planes de esta industria para “mitigar, compensar y proteger la biodiversidad”.

Durante el Foro Ambiental: Minería, Desarrollo y Ambiente, organizado por Capital Financiero, con apoyo de Radio Panamá, transmitido en alianza con SNIP Noticias y bajo la moderación de Hitler Cigarruista, director de Capital Financiero, representantes de Cobre Panamá dieron a conocer diversos aspectos de su gobernanza en una visión sostenible.

La concesión Cobre Panamá, que opera la compañía canadiense First Quantum Minerals Ltd., se sitúa en el distrito de Donoso, provincia de Colón, Panamá, con acceso desde la provincia de Coclé y con impacto tanto en Colón como en Coclé.

El proyecto ocupa aproximadamente 5,900 hectáreas de las 13,600 hectáreas de la concesión.

Es una de las minas más grandes del mundo. Se define como un conjunto industrial que cuenta con áreas mineras, plantas de procesos, planta de energía y un puerto internacional.

Emplea más de 4,500 colaboradores, de los cuales 91% son panameños.

Cabe señalar que durante el Foro también se conocieron los resultados del trabajo de las organizaciones ambientales Sea Turtle Conservancy; Fondo Peregrino; Fundación Yaguará Panamá y del Instituto Smithsonian que desarrollan labores de preservación, tanto en el área de Donoso como en la geografía nacional.

Ambiente, desarrollo y empleo

Alberto Casas, director de Desarrollo Comunitario de Cobre Panamá, al describir hitos en la relación del proyecto minero con el ambiente, señaló que en 2009 se realiza la línea base del Estudio de Impacto Ambiental, el cual permitió contabilizar 911 especies de flora, “de las cuales 27 eran especies nuevas, referentes de la flora en el ámbito mundial”.

Una primera decisión fue enviar a cuatro botánicos panameños al Missouri Botanical Garden a capacitarse con el fin de lograr la inscripción de estas nuevas especies.

“Podemos decir que ya 13 fueron registradas por botánicos panameños”, señaló.

Dijo que este estudio de impacto ambiental deriva en 371 compromisos socioambientales vigentes.

Otro hito es el área desarrollo, que se expresa en acciones como la carretera “que ha generado accesibilidad y prosperidad en la zona”; el proyecto de electrificación rural con fecha diciembre 2017 que garantiza el servicio a las comunidades, así como mejorar la conectividad, y la respuesta desde el empleo.

Con respecto al caso específico de la carretera, además de mejorar los accesos de las comunidades, tiene componentes que favorecen el tránsito de las especies animales.

Samuel Valdés, director ejecutivo en Biodiversity Consultant Group, con más de 15 años en gestión de proyectos de conservación e investigación sobre la biodiversidad, detalló los alcances del Proyecto de mitigación del impacto de la carretera en la costa del proyecto Cobre Panamá.

Como antecedente, destaca que en 2019 un equipo de científicos evaluó la capacidad de Panamá para servir como puente de grandes mamíferos.

Por estos túneles los mamíferos logran atravesar la carretera sin peligro

La investigación determinó que el país tenía problemas de conectividad, en particular en la zona de la cuenca del Canal de Panamá, en la región occidental.

De hecho, cuando se comienza a desarrollar la mina, recuerda que “como científicos cuestionamos el hecho de tener una carretera en una parte protegida del bosque”.

Cobre Panamá convoca en 2012 a un equipo para solucionar la dificultad de paso que representa una carretera para mamíferos terrestres y arborícolas.

El estudio determinó que 37 especies usaban este espacio y 30 eran mamíferos terrestres.

De esta forma, se estableció un criterio de biodiversidad de manera previa a la construcción de la carretera, con estructuras o cruces de fauna.

La evaluación ha determinado que el 66% de la fauna de mamíferos usa los cruces de fauna, tanto presas como depredadores, y cada año es creciente el tránsito animal.

El paso siguiente es habilitar cruces para fauna arborícola, entre otros monos y ardillas, con la idea de fortalecer la conectividad del bosque a ambos lados de la carretera.

El investigador señala que esta experiencia demuestra que “sí es posible diseñar y construir carreteras en ecosistemas sensibles que minimicen el impacto sobre la biodiversidad”.

Señala que este ejemplo “debería ser tomado como referencia para todos los nuevos proyectos de construcción de carreteras en Panamá”.

El director de Desarrollo Comunitario de Cobre Panamá recuerda, por otra parte, que en encuentro con 21 comunidades de la zona, se determinó que sobrevivían con agricultura de subsistencia.

La capacitación de la mano de obra local les permitió acceder al complejo minero y a la fecha, 1,200 empleados son de las comunidades.

Casas señaló que además de favorecer la empleabilidad en la mina, se apoyó a quienes decidieron continuar con el trabajo del campo.

Una experiencia exitosa lo representa la cooperativa Donlap (Donoso La Pintada), integrada por 167 familias que han logrado ingresos por más de dos millones de dólares, al surtir de frutas y vegetales a los comedores de Cobre Panamá, además de estar avanzando hacia la exportación.

Gobernanza para una minería sostenible

La ingeniera Agustina Varela, superintendente de Cumplimiento Ambiental, dijo que Cobre Panamá mantiene una gobernanza para hacer minería sostenible, con seguimiento de alto nivel, auditados con estándares internacionales.

Cobre Panamá mantiene con el Estado panameño, 371 compromisos, de los cuales, 255 son ambientales.

La última auditoría, correspondiente al semestre julio 2020-enero 2021, demuestra 87% de cumplimiento; 3% en desarrollo y 10% que no aplica porque están en fase de cierre.

La gestión ambiental de Cobre Panamá atiende áreas sensibles como el aire, agua, suelos, flora/fauna y la arqueología.

De igual modo, la especialista se refirió a cinco planes que desarrolla la empresa:

Manejo de aguas: A cargo de un grupo multidisciplinario, responsable de  monitorear el agua superficial y subterráneo, con la participación de las comunidades aledañas o indirectas.

En el caso del monitoreo del agua, participan más de 20 comunidades, entrenadas por la Universidad de Chiriquí, para tomar las muestras y así realizar una evaluación de manera independiente.

En el punto agua, cabe aclarar que en Cobre Panamá no se usa cianuro ni otros químicos nocivos, porque la extracción del mineral ocurre con un proceso más físico que químico:  se detecta por el sistema de flotación.

Acción de la biodiversidad. Planes de conservación y estudios científicos como planes de rescate flora y fauna.

Manejo de residuos. Se clasifican en desechos comunes, industriales, bioinfecciosos (procedentes de las dos clínicas con sede en el proyecto) y los desechos peligrosos que derivan de hidrocarburos.

Arqueología. Cobre Panamá cuenta con cinco arqueólogos, responsables de reportar cualquier tipo de vestigio arqueológico que deba ser conservado como parte del patrimonio de la Nación. Cada mes se deben entregar los resultados a la Dirección de Patrimonio Cultural.

700 lugares han sido investigados, con una inversión de $5 millones.

Manejo de acción ambiental: Implica un trabajo estrecho con la parte operativa. Cada vez que se abre un camino pionero se establecen protocolos de control para evitar alterar la calidad del agua.

Alianzas con organizaciones ambientales

La superintendente de Cumplimiento Ambiental, detalló que mantienen alianzas con Sea Turtle Conservancy; Fondo Peregrino; Fundación Yaguará Panamá y el Instituto Smithsonian, con una inversión anual de $3.1 millones y $2.7 millones para salvaguardar flora y fauna.

De acuerdo con las estadísticas presentadas en el foro, se han logrado rescatar 32,000 especies.

Entre otros resultados en materia ambiental, en alianza con The Peregrine Fund se conserva un nido de Águila Arpía y estudio de cuatro pichones.

Con el Instituto Smithsonian, más de 500 anfibios fueron liberados durante el año 2018 en el área de la concesión.

Xavier Ow Young, de Sea Turtle Conservancy, amplió que tienen una alianza de conservación con Cobre Panamá, tanto en la provincia de Bocas del Toro como en la comarca NgäbeBuglé y desde el año 2014 comenzó la acción de monitoreo y conservación en el área de Donoso.

“Gracias a este esfuerzo hemos logrado ayudar a las diferentes especies de tortugas que anidan y se movilizan en el Caribe panameño”.

Dijo que en estos siete años se logró la recuperación de la tortuga carey que se encuentra en peligro crítico de extinción de manera global.

Comentó que por medio de la protección de las playas de anidación en América Central, y, en el caso de Panamá, en las provincias de Chiriquí, Bocas del Toro y comarca NgäbeBuglé, han logrado que esta especie “tenga un futuro en los próximos años”.

Detalló que existe una anidación muy importante de tortugas marinas en Colón y gracias a la alianza con Cobre Panamá han logrado protegerlas del saqueo y la pesca indiscriminada en el Caribe.

José Vargas, The Peregrine Fund (Fondo Peregrino) amplió los alcances de los acuerdos con Cobre Panamá para la conservación del Águila Arpía, “nuestra embajadora para la conservación”.

Además de Donoso, la fundación trabaja en otras áreas de Panamá, focalizando Darién y Colón para el área de ciencia e investigación.

En Donoso, el equipo se concentró en la búsqueda de nidos en toda la región. Se localizó un nido en 2010 y el seguimiento continuo permitió colectar información única sobre la biología reproductiva de la especie.

A partir de 2014, gracias a la alianza, incrementó en 31% la ubicación de territorios reproductivos en todo el país.

Además, se fortaleció en 75% el monitoreo de la población más grande de águilas arpías que se localiza en el país, esfuerzo que impulsan desde el 2000 a partir del trabajo de investigación con comunidades locales.

En Donoso, detalló, hemos llevado el mensaje sobre el águila arpía, las aves rapaces y en general sobre la biodiversidad, a todas las comunidades de influencia del proyecto, tanto indígenas como no indígenas,

“Mas de 15 mil personas se han visto nutridas a través de diferentes campañas educativas y fortalecidas en 35% las capacidades locales”, subrayó Vargas, quien resaltó la importancia de convertir a las comunidades en multiplicadoras de este mensaje de conservación.

Ricardo Moreno, por la Fundación Yaguará, explicó que son una organización científica y trabajan de manera específica minimizando el conflicto entre el jaguar y los seres humanos, buscando alternativas desde la educación y la sensibilización.

Recordó que Donoso forma parte del Corredor Mesoamericano que es multiespecie, no solo del jaguar.

Comenzaron a trabajar en esta área con el Ministerio de Ambiente, para actuar en las haciendas y minimizar la acción de los jaguares sobre los animales domésticos.

Dijo que de manera especial, desde 2002, están conversando con todos los actores fundamentales (Ministerio de Desarrollo Agropecuario, Anagan, Universidad de Panamá…) pero además aspiran a involucrar a bancos y empresas privadas para entender y atender el conflicto de vida silvestre con los humanos.

“La educación y la investigación científica es básica en todos los niveles y muy clave”, subrayó.

Roberto Ibáñez, del Instituto Smithsonian y líder del proyecto de rescate de anfibios, explicó que en el caso de Donoso trabajan con cinco especies de anfibios de la zona. Las mantienen en colonias y en cautiverio en su centro de Gamboa.

Estas cinco especies están consideradas en peligro o amenazadas.

Con su labor aportan a la conservación de una docena de anfibios, de las 50 especies amenazadas en el país.

De igual modo, dan apoyo al Plan de acción de los Anfibios de Panamá, publicado en el 2011 por Miambiente, con investigación, conservación y educación.

Un logro que resalta es el éxito de la reproducción en cautiverio de dos de estas especies protegidas (ya tienen nietos) y unas 15 publicaciones en revistas científicas, resultado de la investigación en Donoso y en otros territorios.

Cobre Panamá, según informes de la superintendente de Cumplimiento Ambiental de la empresa, ha reforestado 2,800 hectáreas de un compromiso de 10,475 hectáreas. También han logrado cuatro millones de metros cuadrados hidrosembrados, como parte del control de la erosión, cifras que considera históricas en Panamá, como parte de esta gobernanza, con visión sostenible, desde la industria minera.

 

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