Grandes clientes a la espera del pliego para evaluar el impacto en los costos de electricidad

Grandes clientes a la espera del pliego para evaluar el impacto en los costos de electricidad
La Cciap insiste en la necesidad de cumplir con una visión a largo plazo | Archivo

La Asociación de Grandes Clientes Eléctricos de Panamá (Agrandel) está a la espera de la publicación final del pliego tarifario para determinar cómo será la composición de los aumentos, luego del anuncio de los nuevos precios de la tarifa de luz, correspondiente al segundo semestre del 2019, por parte de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep).

Tendrán ajuste el 24.5% de los clientes que no son subsidiados, es decir, aquellos con un consumo superior a los 300 kilovatios hora (KWh por sus siglas en inglés).

En el caso de los clientes regulados, el aumento será de 7.9% (en esta categoría entran todos los clientes, es decir residenciales, comerciales, industriales…) y un 9.3% para los llamados grandes clientes (125 empresas), definidos por la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) como aquella “persona natural o jurídica, con una demanda máxima superior a 100 kilovatios (KW por sus siglas en inglés) por sitio, cuyas compras de electricidad se pueden realizar a precios acordados libremente o acogerse a las tarifas reguladas”.

Este tipo de cliente puede consumir al mes promedios superiores a los $3,000 o $4,000. Destacan supermercados, centros comerciales, casinos y algunas industrias. 

Para evitar este ajuste  a los que consumen más de 301 KWh, la Asep  anunció que  “el Estado tendría que suministrar un aporte adicional al Fondo de Estabilización Tarifaria (FET) por la suma de $47.63 millones”.

Jorge Azcárraga, presidente de Agrandel y Leslie González, secretaria ejecutiva de la organización, señalan que el impacto en la estructura de costos depende de cada sector y puede situarse entre 5% y 10%.

En el caso de la industria del cemento, la energía eléctrica se refleja en cerca del 30% de los costos, señaló Azcárraga, quien subrayó que este sector enfrenta, además, la realidad de un mercado deprimido por la situación de la construcción.

En el Plan de Expansión del Sistema Interconectado Nacional (SIN) 2018-2032, elaborado por la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) y aprobado por la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep), se reconoce que el sector manufacturero representa el 0.2% del total de clientes del sistema eléctrico y su consumo actual no supera el 10% de las ventas totales de energía en el sistema, sin embargo, “ha debido soportar costos crecientes de la energía eléctrica que se convierten en un freno adicional a la dinámica del sector”,   conforme a las observaciones del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP). 

Azcárraga señaló que, si el nuevo Gobierno decide no mantener el subsidio al 100% de los clientes, como viene ocurriendo desde hace un año (segundo semestre de 2018 y primer semestre de 2019), cada empresa debe evaluar si traspasa el costo al consumidor o reduce su ganancia, lo cual “puede mermar su capacidad de invertir o reinvertir”.
Desde Agrandel consideran que la realidad del sector eléctrico es compleja de entender.

Tenemos una matriz energética bastante diversificada, pero los precios no lo reflejan”, señaló Azcárraga, quien señaló que el problema no es el subsidio, sino  la manera en la cual se otorga.

Por otra parte, desde Agrandel sostienen que toda empresa se maneja con proyecciones de costos y, desde esta perspectiva, sería recomendable que tanto la Asep como la Secretaría Nacional de Energía (SNE) lo hicieran para no tener que esperar los anuncios semestrales y  evitar “que la tarifa se convierta en una sorpresa”.

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) documentó para Capital Financiero que “en su momento rechazó categóricamente que los consumidores de la energía eléctrica pagaran por la irresponsabilidad y la falta de decisiones oportunas por parte de diferentes administraciones gubernamentales. 

Cuando en julio de 2018, el entonces presidente de la República, Juan Carlos Varela, anunció que asumiría el costo de ese alza, advertimos que lo importante era entender, qué medidas de austeridad se tomarían para que dicha acción no tuviese un impacto a futuro”.

Hoy, vemos el resultado de no haber tomado ninguna otra acción de ahorro, detalló.

“La Cciap ha insistido en la necesidad de cumplir, con visión de largo plazo y carácter de sostenibilidad, el plan de expansión eléctrica con el componente de diversificar la matriz energética mediante fuentes que rompan cada vez más la dependencia del país al petróleo. Al igual que, de manera reiterada, ha abordado la necesidad de modernizar y dotar de recursos a Etesa con el fin  que la empresa pueda competir con eficiencia en el mercado de electricidad”.

De acuerdo con la Asep, “el ajuste tarifario del segundo semestre del 2019, comparado con la tarifa real (sin subsidio) del primer semestre de 2019, disminuyó 5.2% y 13.8% para clientes regulados y grandes clientes, respectivamente”.

De cada dólar pagado por concepto de recibo de luz el mayor porcentaje (70%) es para la generación (Ver cuadro Distribución del pago del recibo de luz).

En esta oportunidad, la Asep sustenta el incremento “en los contratos de suministro vigentes, precios del bunker en $55,00 el barril y de gas en $MM/Btu 2.60; tarifas de transmisión vigentes, devolución de ingresos de Etesa pendientes a las distribuidoras-clientes y reducción de costos de generación en Ensa por pago de fianza por $.9.7 millones”. 

El Plan de Expansión del SIN, con respecto a las proyecciones de la demanda en general, indica “que el consumo de energía eléctrica podría presentar tasas de crecimiento  de 4.6% a 4.8% promedio anual, para los quince años de proyección, mientras la potencia máxima exigida al sistema podría crecer entre 4.1% a 4.3%, de darse situaciones socioeconómicas pesimistas a una opción optimista, respectivamente”.

Violeta Villar Liste
violeta.villar@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias