Hay poco espacio para oxigenar la ciudad

Hay poco espacio para oxigenar la ciudad

El crecimiento urbano y el mejoramiento del sistema de transporte está dejando a la ciudad sin áreas verdes

Cuidar el medio ambiente y el ornato son temas que a diario deben permanecer en la mente del panameño, cualquiera que sea su condición económica, política o social, y más aún cuando vemos la gran cantidad de proyectos que no contemplan la preservación de áreas verdes y la construcción de espacios recreativos dentro de la ciudad, producto de un urbanismo mal entendido.
El rescate de las áreas verdes en las zonas más pobladas de la ciudad capital debe ser uno de los objetivos de las autoridades, ante la devastación ambiental que significa el corte de árboles que se ha registrado en los últimos años, para darle paso a la llamada selva de cemento.
Es por eso que la ambientalista Carmenza Spadafora al abordar el tema con Capital se preguntó: ¿Quién no sabe que los árboles y lo que ellos pueden dar significa salud para las personas que viven en lugares urbanos?
La activista afirmó que no se habla de la biodiversidad donde van a salir especies que nunca han sido estudiadas por el hombre, sino que las ciudades necesitan oxigenarse, necesitan que estos insectos que nos cuidan de los mosquitos estén allí porque uno se como al otro, son cadenas que el humano con el hecho de estar avanzando está avasallando la naturaleza y tenemos que hacerlo de manera controlada, sostenible como decimos los ambientalistas. Por supuesto que hay que conservar lo poco verde que tenemos en la ciudad, indicó.
Agregó que la ola de calor que se está dando en la capital panameña, puede ser consecuencia de la tala de árboles, al igual que hay un fenómeno a nivel mundial que está viendo un cambio de clima global, pero Panamá no está haciendo casi nada para poder conservar las áreas verdes en la ciudad.
Como ejemplo manifestó Spadafora que en México recuerda haber visto una carretera que llevaba dos vías en ambos sentidos y en el medio había un árbol hermoso porque habían desviado la carretera hacia un lado y hacia el otro para preservar ese árbol y se preguntó ¿por qué los panameños no podemos hacer cosas así?
Para el presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), Julio Rovi, todo desarrollo afecta el medio, lo que se prefiere es que haya desarrollo sin destrucción, pero la destrucción no solamente se identifica en efecto de no destruir sino que tiene alguna compensación de lo que hay que liberar para el desarrollo, pero hay que remplazarlo para robustecer la naturaleza.
Hay que crear mucho más áreas reforestadas simulando o mejorando lo que dejo la naturaleza. Aquí en Panamá mediante estímulos bancarios se ha fomentado cultivo de nuevas especies como Teca, los bancos financian siembra de Teca, porque cada año a medida que va creciendo se va haciendo más rentable, lo mismo ocurre con la Caoba. Lo malo es que se cortan los árboles de la naturaleza y no se reponen, aseguró Rovi.
Indicó el gremialista que ya hay una política de poner verde la ciudad, las terrazas de cemento se están convirtiendo en lugares de forestas, por ejemplo en El Carmen y El Cangrejo hay varios edificios que tienen árboles en las terrazas, de manera que es posible que la ciudad se vea verde desde el cielo si en las futuras construcciones las terrazas se convierten en áreas verde, que no solamente se limiten a la siembra de grama y matitas, sino también de árboles medianos.
Explicó Rovi que en la Cinta Costera se han sembrado plantones chiquitos y la gente cuando camina los pisa y se acabó. No como en Miami que se están construyendo grandes áreas llenas de árboles de un día para otro.
Usted ve los árboles recién plantados acuñados para que no se caigan, incluso también se ven núcleo de siembras de plantones para seguir reforestando ciertos sectores, entonces eso tiene que ver con la política de desarrollo y con hacer ver verde a la ciudad, dijo.
Como recomendación Rovi manifestó que Brasil es una muestra de país que anda casi en el primer puesto en lo referente a paisajismo con vegetación debido a que la gente ya aprendió a respetar los parques y las plantas.
Simplemente hay que educar y establecer políticas de estímulos para el que siembra, no estímulo para el que tumba o pavimenta, para eliminar las áreas donde posiblemente puede haber cosas verdes, concluyó.
A manera de una propuesta, el diputado Manuel Cohen Salerno presentó un proyecto de ley para que los propietarios o tenedores de fincas dedicadas a la actividad pecuaria con una extensión de 50 hectáreas o más, estén obligados a destinar no menos del 10% de ella a la reforestación, para formar bosques secundarios con árboles nativos.
En estos momentos la propuesta de ley es analizada por la subcomisión legislativa de Población, Ambiente y Desarrollo de la Asamblea Nacional, la cual se encuentra realizando las consultas con todos los sectores para su enriquecimiento.
Según Cohen, el 75% de los suelos panameños son de vocación forestal y la realidad panameña es que el crecimiento de la frontera pecuaria, con los sistemas de producción extensivos de baja tecnología, han ido degradando los suelos, provocado erosión y aumentado el proceso de desertificación, lo que ha provocado que anualmente se pierdan 48.000 hectáreas de bosque.
En la ciudad de Panamá las pocas áreas verdes se pueden encontrar en lugares como el Parque Natural Metropolitano, que es una de las únicas porciones de jungla protegida en medio de un paisaje urbano.
Su creación como zona de reserva sirvió para preservar un área en el corregimiento de Ancón, en plena zona metropolitana, pero con el paisaje de zonas boscosas que sirven de refugio a un característico bosque seco tropical. El paisaje, contrasta enormemente con la ciudad que dejamos atrás tan solo unos minutos antes.
También está el Parque Omar, el cual está ubicado en el centro de la metrópoli y ha sido declarado como área verde nacional. Este parque es el más visitado del país por ser un atractivo natural y espacio de esparcimiento en la ciudad de Panamá.
Igualmente aún conserva algo de verde el no menos importante Parque Urraca. Este parque ha sobrevivido ante el boom constructivo en el que se encuentra actualmente la zona de Bella Vista. Es como un oasis en medio de la selva de concreto, a sus orillas se encuentran torres que en su momento fueron las más altas de Panamá.

Leoncio Vidal Berrío M.
lberrio@capital.com.pa
Capital

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