Ingresos y gastos, las dos caras de la moneda tributaria

Ingresos y gastos, las dos caras de la moneda tributaria

Los gobiernos no deben aumentar los tributos que afecten el crecimiento económico

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La estructura tributaria viabiliza el desarrollo económico pero no lo produce. Los impuestos  son necesarios, pero no suficientes, porque el gasto define la otra mitad de la moneda del régimen tributario, expresó el economista, Ricaurte Vásquez al exponer en la jornada inaugural del V Congreso Internacional de Derecho Tributario, organizado por el Tribunal Administrativo Tributarios (TAT).

El ex ministro de Estado comentó que es difícil generar desarrollo sin crecimiento económico. Por ello, los gobiernos no deben aumentar los tributos que afecten el crecimiento económico.

El congreso tributario se realizó del 7 al 9 de junio en la capital panameña con participación de expositores internacionales y locales.

Vásquez hizo una exposición filosófica de los sistemas tributarios desde la monarquía hasta el presente donde las personas deben ser las más importantes. Citó al presidente estadounidense Benjamín Franklin: En este mundo sólo hay dos cosas seguras: La muerte y pagar los impuestos.

Destacó que el régimen tributario debe ser neutro, justos y equitativo. Con reglas iguales para todos los contribuyentes y con visión a largo plazo. Aunque reconoció que los países, entre ellos, los latinoamericanos han actuado conforme a las necesidades de ingresos coyunturales.

En el pasado el impuesto siempre fue para beneficiar a los soberanos (reyes) y utilizados para expandir su reino y no para desarrollar a las personas y la sociedad.

El economista señaló que los sistemas económicos que no tienden a ser equitativos, al final producen concentraciones económicas (gobiernos centralistas o de mercado).

Añadió que luego surgió el concepto de utilizar los impuestos como herramienta para distribuir la riqueza, castigando a los ricos para dar a los pobres (Robin Hood).

Ello exigía eficiencia en la recaudación y la capacidad del Estado para trasladar el excedente de la riqueza a los pobres ¿Cómo lo hace?, cuestionó Vásquez ante más de 350 asistentes al congreso tributario.

Posteriormente, luego de la gran depresión económica de Estados Unidos (EE.UU.), de los años 30 del siglo pasado, los impuestos fueron utilizados como una herramienta de estabilidad fiscal (visión de corto o largo plazo).

Mientras el modelo Keynes (economista John Maynard Keynes) puso en la mesa la intervención del Estado en los mercados para estabilizarlos (macroeconomía), lograr un balance entre el gasto público y la recaudación fiscal.

El concepto que los gobiernos no quiebran porque tienen capacidades ilimitadas de tributación condujo al endeudamiento de los estados en los años 80, calificada en América Latina como la década pérdida.

A su vez, la globalización del presente, introduce nuevos elementos de competencia entre los países y las economías que dictan el desarrollo nacional, dio a conocer Vásquez.

Añadió que hoy los sistemas tributarios no pueden ser ajenos al concepto de productividad.

Ante la pregunta que si los sistemas tributarios inciden en el desarrollo económico, el economista comentó que no hay duda que puede castigarlo, debido a la estructura fiscal que por sí sola difícilmente contribuye al desarrollo económico de los países. La competitividad dependerá de la capacidad de los individuos y no del régimen tributario aplicado, acotó.

Vásquez manifestó que la eficacia del sistema tributario dependerá de la visión global de quien lo impone. Si él que la impone quiere ser competitivo generará una estructura tributaria a la empresa, país y sociedad para que sea más competitiva.

Los estragos de una economía proteccionista y no incorporada a la globalización se puede observar en los países que no han logrado salir de este sistema.

Igualmente hizo referencia a los problemas de competitividad que enfrentan países como: Grecia, Brasil y Puerto Rico.

Respecto a la estructura de Panamá, el economista manifestó que lo integran impuestos directos e indirectos, tasas y derechos, los que son obligatorios.

Agregó que los ingresos corrientes del Gobierno Central de Panamá ascienden a más de $7.000 millones de los cuales, aproximadamente $5.400 millones corresponde a impuestos. Otros $1.000 millones son aportados por empresas del
Estado, cuyo mayor contribuyentes en concepto de utilidades corresponde a la Autoridad de Canal de Panamá (ACP).

Vásquez dijo que la estructura tributaria panameña representa un poco menos del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) de $56.000 millones. La tasa impositiva nominal en Panamá para corporaciones es de 25% y la tasa nominal de impuesto personal de 25% a 27%.

Los impuestos no se aplican a todos por igual, lo que representa una brecha para llegar a la tasa nominal de 30%, que se está perdiendo por algún lado, acotó.

En EE.UU. la tasa nominal corporativa es de 40% y la tasa efectiva de los impuestos es de 33%. Mientras en la Unión Europea la tasa para las corporaciones es 35% y la efectiva 26%.

En el caso de Panamá el 75% de los ingresos provienen de los impuestos y esta estructura tiene una alta relación con el desempeño de la economía. Se gravan los ingresos más y en menor tasa el patrimonio. Un elemento de equidad se pierde, el que tiene mayor riqueza paga menos (ingresos y patrimonio), expuso Vásquez.

Al cierre de su presentación, el economista dijo que los subsidios generan desigualdad fiscal porque se convierten en gastos fijos. A ellos se les califican impuesto negativo y cuando son eliminados generan caos social.

Por su parte, la magistrada presidente del TAT, Ana Mae Jiménez Guerra, expresó que entre los temas novedosos del V Congreso Internacional Tributarios se encontró el medioambiente, además de discutir las mejores prácticas y experiencias tributarias de otras jurisdicciones de Latinoamérica y Europa.

Agregó que la meta del TAT para este 2016 es incrementar de 82% a 90% su índice de productividad para brindarle a la sociedad y a los contribuyentes una justicia rápida y ágil.

Actualmente, el borrador del Código Tributario de Panamá fue enviado al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para su revisión y mejora, una vez aprobado será enviado al Consejo de Gabinete para su aprobación, señaló Jiménez Guerra.

Entre tanto, el socio de la firma Rivera, Bolívar y Castañeda, José Javier Rivera, comentó que las conferencias del Congreso representan una oportunidad para  que la administración tributaria tenga un intercambio con los contribuyentes, con sus asesores y recibir de parte de los expertos, cuáles son las tendencias en resolución de conflictos y lo más importante una apertura hacia un sistema que le permita a los contribuyentes demostrar su situación tributaria.

Generalmente el contribuyente está entre la Dirección General de Ingresos (DGI) del MEF y la Corte Suprema de Justicia, si el TAT mantiene independencia y  objetividad, y está presto a establecer un equilibrio en la relación, creo que los contribuyentes tendrán confianza y eso es saludable en toda la ecuación, puntualizó Rivera.

José Hilario Gómezz
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

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