Interés preferencial dinamiza al sector hipotecario

Interés preferencial dinamiza al sector hipotecario

40% de la cartera corresponde a casas de interés social

El financiamiento de hipotecas residenciales ha crecido de manera sostenida en Panamá, gracias a la promulgación de la Ley 3 de 1985 que estableció un régimen de intereses preferenciales en ciertos préstamos hipotecarios.
La pieza  central de la citada normativa es el artículo cinco que definió el tramo de los préstamos hipotecarios preferenciales que no podría exceder de 4% para los créditos mayores de $20.000 o de 5% para los financiamientos de hasta $20.000.
El artículo seis por su parte, señala que las personas con hipotecas preferenciales recibirán anualmente, por los primeros 10 años de vida del préstamo, un crédito fiscal, aplicable al pago de sus impuestos nacionales, por una suma equivalente a la diferencia entre los ingresos que el banco hubieses recibido en caso de haber cobrado la tasa de referencia del mercado que haya estado en vigor durante ese año y los ingresos efectivamente recibidos en concepto de intereses con relación a cada uno de tales préstamos hipotecarios preferenciales, siempre cuando que la diferencia no resulte superior al tramo preferencia en vigor a la fecha en que se otorgó el respectivo préstamo.
Desde la promulgación de la Ley 3 los gobiernos han utilizado el beneficio de interés preferencial para apoyar el sector construcción como una forma de reducir el déficit habitacional del país.

Aumentos de rangos
Del tramo inicial de $20.000 fue aumentado al rango entre $25.000 y $62.500. En la administración de Martín Torrijos, el tope de las residencias que podría cobijarse con el interés preferencial fue incrementado a $80.000 y el 2012 con la presente administración, Ricardo Martinelli, se aumentó a las viviendas valorizadas en $120.000.
El déficit habitacional fue estimado en 1985 en 190.000 viviendas y en la actualidad se estima en 140.000 casas. La aplicación de la Ley 3 en los últimos 27 años (2012) ha representado a las arcas del Estado unos $700 millones en subsidios directos y otros $35 millones en los llamados bonos solidarios para la vivienda.
Por su parte, el actual gobierno procedió a reformar el artículo de Ley 3 de 1985 e incremento el tramo de los préstamos hipotecarios que clasifican bajo el interés preferencial.

Beneficio por diez años
Por su parte, Gabriel Diez presidente del Consejo Nacional de Empresa Privada (Conep) dijo que Ley de interés preferencial más que beneficiar al sector construcción ha favorecido a los panameños porque les brinda la facilidad de obtener una casa propia. El incentivo no se le da las constructoras, ni promotores, sino a los que compran las viviendas y ojalá se mantenga porque permitirá a más panameños acceder a su casa.
Un aspecto importante que debe saber todo adquirente de una vivienda con el beneficio de interés preferencial es que los mismos rigen por los primeros diez años. Período que debe aprovechar para realizar pagos extraordinarios a capital y lograr una reducción de la deuda a la hora de ingresar el día uno de año 11 de la hipoteca a la tasa de interés de mercado.
La última reforma a la Ley 3 de 1985 está contenida en la Gaceta Oficial No.27262-B del martes 9 de abril de 2013, Ley 23 de 8 de abril del presente año.
Según la norma están excluidos del régimen hipotecario preferencial, los inmuebles con un valor registrado superior a $120.000.
El vicepresidente asistente de Crédito Hipotecario de Banco General, Ricardo Porcell, dijo que la Ley de Intereses Preferenciales favorece a los clientes debido a que pueden acceder a una hipoteca residencial con una tasa más baja que si no estuviera subsidiada, razón por la cual más personas pueden comprar una vivienda, y por ende el mercado inmobiliario y la cartera hipotecaria cuentan con un dinamismo interesante.
Consideró que la Ley sí ha logrado sus objetivos para los segmentos más bajos, el cliente no paga interés por 15 años, y en los segmentos más altos (hasta el techo de $120.000) paga un interés muy favorable, lo cual permite que más personas puedan comprar una vivienda, lo cual a su vez ayuda a disminuir el déficit habitacional del país.
Por su parte, el gerente general de la Caja de Ahorros (CA), Jayson Pastor expresó que los ajustes realizados a la Ley de Intereses Preferenciales, han facilitado que los profesionales del país puedan adquirir una vivienda cuyos precios de venta anteriormente mayores de $80.000 eran un poco más difíciles de obtener.
Señaló que en CA, el segmento de mayor relevancia en nuestra cartera hipotecaria es el segmento de Ley Preferencial, el cual representa un 60% del total de la cartera, por lo que es nuestro principal rubro.
Pastor manifestó que antes de las modificaciones, para adquirir una vivienda con un precio de venta de hasta $120.000, el ingreso mínimo mensual requerido era cercano a $2.000; mientras que con la modificación en la Ley Preferencial, el ingreso mínimo para adquirir una vivienda con este precio es de $1.600 aproximadamente.

José Hilario Gómez
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

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