J’accuse…!

J’accuse…!
¿Y adivinen el país con más ciudadanos eludiendo o evadiendo impuestos a través de Luxemburgo según esta investigación? FranciaArchivo

¡Yo Acuso!, del escritor francés Émile Zola, fue un famoso artículo publicado el 13 de enero de 1898 en el diario L´Aurore que ha pasado a representar, en obras literarias y teatrales, un grito de protesta universal en contra de la injusticia.

En el caso de Zola, fue una manifestación en defensa del juicio y condena por alta traición del Capitán Alfred Dreyfus.

En nuestro caso, ¡Yo Acuso! A los países miembros de la Unión Europea (UE) de ser hipócritas, racistas e injustos.

Acaban de explotar los llamados OpenLux, lo que viene a ser el equivalente a los mal llamados “Papeles de Panamá”, sobre el Tony Soprano de los paraísos fiscales europeos: El Gran Ducado de Luxemburgo.  Recordamos al lector que es el segundo escándalo en que aparece Luxemburgo.

Ya en 2014 habían salido los LuxLeaks pero, convenientemente, el presidente de la Comisión Europea era el luxemburgués Jean Claude Juncker lo que sin duda ayudó a que el resto de los miembros de la UE izaran y navegaran con bandera de pendejos.

Esta investigación liderada por Le Monde de Francia y otros once diarios de talla mundial, publicada el 8 de febrero de 2021, resalta que en este pequeño paraíso fiscal europeo se administran vehículos jurídicos con activos por alrededor de 6 trillones de Euros.

Según el diario francés, 90% de estos vehículos pertenecen a extranjeros.

Cito al diario Le Monde: “Estas compañías fantasmas sin oficinas y sin empleados fueron creadas por billonarios, multinacionales, deportistas, artistas, políticas destacados y hasta miembros de la realeza.” Continúo: “Sorprendentemente, OpenLux revela que fondos de procedencia dudosa, bajo sospecha de haber sido originados de una actividad criminal o que sean propiedad de algún criminal investigado han sido escondidos en Luxemburgo.”

Confirma el destacado diario francés: “Esto es el caso de compañías ligada a la mafia italiana ‘Ndrangheta y al mundo criminal ruso. La Liga, el partido político de ultraderecha italiana, tiene fondos escondidos en este diminuto país. Personas cercanas al régimen venezolano que reciclan fondos producto de la corrupción gubernamental usan a Luxemburgo.” Es decir, son un paraíso fiscal y, además, deberían estar en la lista de Grupo de Acción Financiera (Gafi) por ser lavadores de dinero.

El registro de sociedades del Ducado, según Le Monde, sólo tiene 59 empleados para regular a más de 100,000 entidades registradas. Deben ser humanos con un coeficiente intelectual superior para poder supervisar tantos movimientos de dinero y contestar los requerimientos de información de otros países.

Mientras tanto, en Panamá, los cómplices de Luxemburgo en la UE y en el Gafi, nos obligan a tener a la Unidad de Análisis Financiero, múltiples superintendencias, secretarías especiales y demás yerbas aromáticas.

¿Y adivinen el país con más ciudadanos eludiendo impuestos a través de Luxemburgo según esta investigación? Francia, con más de 17,000 sociedades cuyos propietarios son franceses. Además, 37 de las 50 familias francesas más ricas, como los Mulliez, Guerrand-Hermès y Bernard Arnault, estructuraron sus tenencias de activos e inversiones a través de docenas de “holding” luxemburguesas. Allí están sus impuestos señores franceses. No en Panamá.

Sobre OpenLux, Pascal Saint Amans, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), comenta para el Luxemburg Times (11 de febrero de 2021): “Es cierto que Luxemburgo ofrece productos fiscalmente competitivos, notablemente en áreas no reguladas internacionalmente.”

Es decir, son los más vivos y al ser europeos merecen unos adjetivos más elegantes que los que le profería a nuestro país hace cuatro años este mismo individuo. Prohibido olvidar como nos increpaba Saint Amans, en 2016, al llamarnos “el último mohicano de la evasión fiscal” o “Panamá sigue siendo el único lugar donde la gente todavía cree que puede ocultar su dinero”.

No hay razonamiento que valga para que haya una próxima lista de Gafi (lavado de activos) y de la UE (transparencia fiscal), en que incluyan a Panamá y a otras jurisdicciones del Caribe, que no pueda ser interpretada como de mala fe y sin una base técnica sólida y transparente.

Los escándalos de lavado de dinero Danske Bank y ahora los fiscales de OpenLux, nos demuestran que las listas de la UE y de sus compinches son injustas y guiadas por principios infantiles como el que reza aquella canción mexicana dedicada a atribuir la culpa al más débil: Yo no fui, fue teté, pégale, pégale que ella fue”.

Misonius Rufus
Abogado y analista internacional

 

 

 

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