La actividad física, un escudo contra las enfermedades

No hay que ser un atleta olímpico para alcanzar un  buen nivel

Group Of Runners, men and women running to keep fit. Vector illustration.

Como consecuencia de la vida ocupada de hoy, la actividad física ha dejado de tener un espacio importante en las  agendas de las personas. Por ejemplo, ya no se camina a los centros de trabajo, porque las distancias son muy largas, en su lugar se dedica más tiempo a estar frente a las computadoras o conduciendo los vehículos.

A simple vista este hecho parece ser parte del desarrollo de las ciudades, sin embargo, las consecuencias de no  ejercitarse comienzan a cobrar factura.

La actividad física regular ayuda a controlar el sobrepeso y enfermedades como la diabetes y la hipertensión, males que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son cada vez más frecuentes en  todo el mundo.

La OMS alerta también que el sedentarismo es la cuarta causa de muerte en el mundo, a la que se le atribuyen 1,9 millones de muertes anuales. El Colegio Estadounidense de Medicina del Deporte respalda esta advertencia y sostiene que los 640 músculos y 206 huesos que componen el cuerpo humano necesitan moverse con frecuencia.

Pero hay buenas noticias, no hay que ser un atleta olímpico para alcanzar un  buen nivel de actividad física, basta mantener un estilo de vida activo y saludable, realizando actividad física 30 minutos diarios, al menos cinco veces a la semana.

Michael Pratt, médico estadounidense y coordinador del equipo investigativo en actividad física del Centro Estadounidense de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), destaca que los múltiples estudios realizados por esta entidad confirman  los aportes positivos de la actividad física en una persona promedio.

Estas investigaciones epidemiológicas aportan suficiente evidencia que la actividad física reduce el riesgo de padecer enfermedades del corazón, diabetes, hipertensión, cáncer de colon y de seno, fracturas de cadera y en general todas las causas de muerte, afirma Pratt.

Mejora calificaciones

La revista estadounidense Pediatrics avala esos resultados y, además detectó en un estudio publicado en 2012, que los niños que se ejercitan tienen hasta 2,4 más oportunidades de éxito en las pruebas de matemática y 2,2 más ventaja en los exámenes de comprensión de lectura.

La Universidad de Harvard demostró, en 2012, los beneficios de caminar una hora diaria. Los científicos detectaron, por ejemplo, que reduce en un 50% la influencia genética de la obesidad, uno de los principales padecimientos de la población mundial.

Pero los beneficios no acaban ahí, estos caminantes mejoraron su autoestima, su salud mental y el rendimiento laboral.

Las actividades físicas se pueden realizar de formas muy entretenidas. Cualquier persona puede escoger entre una o varias actividades para ejercitar su organismo, y en caso de duda podemos consultar a nuestro médico de cabecera, puntualizó Pratt.

Sassha Fuenmayor Yépez
sassha.fuenmayor@capital.com.pa
Capital Financiero

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