La atonía económica sigue su curso

La atonía económica  sigue su curso

Young businessman his declining share. Bad business, economy in

Ya hemos afirmado en artículos anteriores que la economía internacional se encuentra en un estado de atonía económica de larga duración como producto de su estado de inestabilidad que le es inherente. En el caso actual esta atonía se manifiesta por tasas de crecimiento muy débiles producto de una multiplicidad de factores.

Lo atípico de esta crisis es que se mantiene a pesar de las políticas monetarias expansivas de los principales Bancos Centrales que no solo tratan de inducir el crecimiento de la economía, sino evitar una destructiva deflación.

La historia económica demuestra que la duración de los efectos nocivos de las crisis financieras se extiende por cerca de 20 años. La larga depresión que se inició en 1873 duro 23 años, y la de 1929 se extendió por 20 años.

Según la teoría de los ciclos largos de la economía cada 50 a 60 años se produce una crisis financiera de gran magnitud. Si nos atenemos a dicha teoría debió haberse producido por los alrededores de 1989. Pero debemos recordar que dos años antes, en octubre de 1987 se produjo un crash en la bolsa de Nueva York que se evitó se convirtiera en depresión debido a la oportuna intervención de la Reserva Federal que actuó como prestamista de último recurso apoyando a bancos de la Gran Manzana.

Pero posterior a 1987 se produjo la crisis financiera de Japón que se incubo entre 1989 a 1991, la crisis financiera de Suecia (1992), La crisis del Sistema Monetario Europeo (1992), la crisis bancaria de México (1994), La crisis Asiática (1997), La crisis rusa (1998), la crisis cambiaria de Brasil (1998), la caída del Nasdaq (2000), El default de Argentina (2001), El ataque a las Torres Gemelas (2001) y finalmente la crisis financiera del 2008.

Lo que los hechos revelan que si no se produce una crisis financiera de gran magnitud cada 60 años, la misma es la antesala de varios focos de inestabilidad monetaria o financiera, ya sea en un país o en una región, pero al final la crisis financiera global se inicia en alguno de los países importantes del sistema como lo fue en septiembre de 2008 en Estados Unidos (EE.UU.).

Varios autores han señalado en sus investigaciones que las crisis financieras, las crisis monetarias y bancarias son episodios recurrentes a partir el siglo XVII, desde que se produjo la burbuja de los tulipanes en Holanda por los alrededores de los años 1637 a 1638. Uno de estos autores es Charles Kindleberger, que formó parte del gabinete económico de los presidentes Franklin Roosevelt y de Harry Truman, y que se especializó en el crecimiento, desarrollo y evolución de los mercados financieros. En 1988 de su autoría se publicó el libro Manías, Pánicos y Cracs, que es una historia detallada de las crisis financieras desde el siglo XVII. Esta valiosa obra debería ser materia de obligatoria lectura para economistas, financista, especialistas de banca de inversión y profesionistas de la banca de depósito

Vale recordar los aportes teóricos e investigaciones de Hyman Minsky, que escribió el libro Hipótesis de la inestabilidad inherente en donde advertía de la fragilidad de los sistemas financieros y de la necesidad que los gobiernos adoptaran estrictas regulaciones para evitar catastróficas crisis financieras. Las ideas de Minsk y no fueron bien recibidas por los grandes operadores de Wall Street y fueron ridiculizadas por Milton Friedman y F.von Hayek. Pero sus previsiones se cumplieron a partir de 1997 con la irrupción de la crisis asiática.

Otro economista con ideas muy originales e interesantes es Ravi Batra, economista estadounidense de origen hindú. En su primera y segunda edición de su obra titulada La gran crisis de 1990 Batra hace un estudio de la evolución económica de EE.UU. desde 1700 y llega a la conclusión que su desenvolvimiento económico se caracteriza por ondas largas de regulación y desregulación de 30 años cada uno. Los periodos de desregulación generan la concentración del ingreso lo que provoca un aumento de las actividades especulativas que crean las condiciones de una desastrosa crisis financiera. Batra pensó que la crisis financiera se produciría en 1990, pero si bien fallo en su pronóstico, sus hipótesis dieron con las regularidades certeras que llevaron a la crisis financiera del 2008.

Batra también estudio las causas económicas que llevaron a la Revolución Francesa de 1789 y concluye que las grandes deudas públicas y déficits fiscales crean las condiciones de grandes convulsiones políticas como guerras, revoluciones, insurrecciones, golpes de estado. Considera que EE.UU. está viviendo la antesala de una revolución política que pondrá fin al gobierno de los adinerados, pues Batra se inspira en las concepciones políticas y filosóficas de Prabhat Ranjan Sarkar, autor de la hipótesis de los ciclos sociales.

Sarkar elabora esta hipótesis sobre la base de una interpretación de la historia de la India que es una sociedad milenaria. Afirma que el capitalismo actual, que facilita el predominio político de los adinerados llegara a su fin y dará paso a un periodo político dominado por militares e intelectuales.

Lo cierto es que la inestabilidad económica es un elemento inherente de las economías de mercado (capitalismo) y no estamos de acuerdo con la idea de que la atonía económica actual es una nueva normalidad. Lo que si es cierto es que estamos viviendo un momento atípico inducido por la profusa intervención de los principales bancos centrales en la economía internacional y que se conjuga con un estado de sobreacumulación de capitales que no logra tener salidas rentables.

Muchos economistas piensan que las políticas expansionistas de los bancos centrales están sentando las condiciones para el advenimiento de una nueva crisis financiera y si tomamos en cuenta que este evento es recurrente la posibilidad que se repita es real.

Miguel Ramos
Economista

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL