La audiencia de Bill Clinton

La audiencia de Bill Clinton

Alma Solís

Capital

 

Hace poco estuvo en Panamá el ex presidente de los Estados Unidos (EE.UU.) William Bill Clinton, dando la conferencia Embracing our common humanity (Abrazando nuestra humanidad en común).
Clinton llegó al país la noche anterior y durante el día realizó visitas tanto al casco Antiguo como al Canal de Panamá.
La sala donde se presentó el ex mandatario era un gran salón con poca iluminación, la tarima preparada estaba decorada con dos grandes pantallas, un podium y una silla al costado.  Al final del largo salón, se encontraba una pequeña tarima habilitada para fotógrafos y camarógrafos que cubrirían el evento.
A partir de las 8:00 p.m. fueron llegando al lugar los invitados y quienes habían pagado desde $135 hasta $400 por verlo ese sábado.
Algo curioso entre los presentes fue la diversidad de sus atuendos, había desde los más elegantes hasta los más informales.
El desfile de los caballeros iba desde trajes completos hasta quienes optaron por un jeans y camisa a rayas, como uno de los viceministros de Estado. La mayoría de las damas optó por ir casual, pero también se vio alguno que otro jeans.
Entre los presentes se destacaban algunos diputados de la oposición y el gobierno, ministros de Estado, aunque no muchos, banqueros y empresarios, pero el auditorio nunca estuvo lleno. Solo llenaron la sala hasta poco más de la mitad de su capacidad.
Mientras esperaban que empezara el evento, el pasillo se iba llenando de quienes elegían entre una copa de vino o un café.
Al llegar las 9:25 p.m. se dio inicio al acto con un video, el cual sufrió algunos problemas de sonido, que reseñaba un poco sobre la vida de Clinton. Luego dieron paso a las palabras de agradecimiento de David Benaim, presidente de Magic Dreams, a quien le correspondió introducir al orador.
Una vez en el podium, se vio a un hombre de voz tenue amigable, bastante envejecido, que más que dar una charla conversó sobre sus experiencias tanto como presidente de la nación más poderosa del mundo como sus labores humanitarias y las amistades que ha logrado cultivar con importantes mandatarios.
Habló bastante de sus logros en la presidencia de EE.UU. No se puede olvidar que mientras estuvo al frente de su nación, esta vivió uno de sus mejores momentos económicos de los últimos 30 años, nada parecido a lo que enfrentan hoy.
Estuvo allí parado toda su presentación hablando sobre el medio ambiente y temas de interés global.
Usó algunas estadísticas y cifras impactantes, como la cantidad de personas en el mundo que viven con menos de $2 diarios, que según él son hoy la mitad de la población mundial.
Pero su charla no se caracterizó precisamente por la profundidad de los datos expuestos, era más del tipo conceptual. Y claramente dejó ver que es un hombre apasionado por la lectura.
Durante la disertación, Clinton manejó detalles de la economía panameña, las empresas y los proyectos que aquí se han establecido, y mencionó una y otra vez su conversación con el presidente Ricardo Martinelli y el canciller Juan Carlos Varela. También mencionó al alcalde capitalino en algunas oportunidades.
Recordó que durante su mandato fue entregado a los panameños el control completo del Canal de Panamá y habló de lo que significó para su partido durante la administración de Jimmy Carter la firma del tratado Torrijos-Carter.
Curiosamente, él nunca había visto como funcionaba el Canal. Al caer en ese tema, alabó el manejo que se le ha dado a la vía interoceánica desde que fue puesta en manos panameñas. También afirmó que apoya la ratificación del Tratado de Libre Comercio entre Panamá y EE.UU., al igual que el de Colombia y Corea del Sur.
El público estuvo callado, hubo pocas risas ante los dos o tres comentarios graciosos que hizo el orador.

Sus puntos más fuertes:
1) El mensaje medioambiental: Se debe invertir y asumir costos ahora para no tener que hacerlo luego obligados y a un costo mucho mayor.
2) La distribución de la riqueza: Los países deben buscar que sus desarrollos no sólo se vean reflejados en los números, sino que lleguen a  más personas, para que el crecimiento resulte sostenible. Se necesita crear oportunidades y la mejor forma de hacerlo es a través de educación de calidad.
También instó a los países que están teniendo crecimiento a no quedarse allí, a seguir mejores prácticas para continuar avanzando y a tener visión de futuro a largo plazo.
Pasadas las 10:00 de la noche, Clinton terminó su exposición y se mostró dispuesto a recibir las preguntas del público.
La primera fue ¿qué haría para mejorar el déficit de EE.UU.? y eso le dio pie para recordar que su administración recortó el gasto, aumentó los impuestos e incentivó a la inversión corporativa para sanear a las finanzas públicas.
También se le preguntó sobre las personas que más recordaba entre los mandatarios que llegó a conocer cuando fue presidente, y destacó entre varios líderes a Nelson Mandela, de quien dijo que era un regalo no solo para su nación sino para el mundo.
En cuanto a temas locales, solo recibió una pregunta y era sobre cómo calificaba la gestión de Panamá frente al Canal. La juzgó muy positivamente y destacó que había superado sus expectativas.
Clinton tomó bastante tiempo por cada pregunta, contestando pausado mientras estaba sentado, siempre con una media sonrisa.
Entre pregunta y pregunta, algunos de los presentes fueron abandonando la sala.
Al final, uno de los mensajes que dio Clinton fue que la clave del éxito para las naciones es tomar en cuenta los retos mencionados y encontrar cómo resolverlos, siendo muy importante observar qué había salido bien para otros y qué se podría mejorar, pero insistió que la fórmula estaba en el cómo.

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