La crisis del agua-IDAAN,¡la historia continúa!

La crisis del agua-IDAAN,¡la historia continúa!
Fernando Aramburu Porras

Ex director del IRHE y
ex ministro de Economía y Finanzas

 

Cuando hace 12 años culminó el proceso de modernización de la economía panameña, que incluyó la privatización del servicio eléctrico, los puertos nacionales, las telecomunicaciones, el Registro Público y la preparación para la transferencia del Canal a manos panameñas –incluyendo la ley de la ACP y el nombramiento del actual administrador –, entre otros cambios fundamentales para el progreso del país que ahora estamos cosechando, se quedó en el tintero la privatización del procesamiento y distribución del agua en la ciudad de Panamá que estaba lista para ser licitada.

Los políticos más conservadores habían ganado esa batalla sobre los reformistas que apoyábamos el plan original del Gobierno. El problema, decían, era que el IDANN era muy sensitivo políticamente y se acercaban las elecciones y, por lo tanto, no convenía privatizarlo por el impacto político que tendría en la votación. De hecho, ese sector tampoco apoyó la privatización del sector eléctrico, los puertos ni las telecomunicaciones en su momento. Eran medidas impopulares pero necesarias.

No sé qué hubiera pasado si se hubiera logrado privatizar el IDAAN, de hecho en Chile y Filipinas ha sido muy exitosa, pero lo que sí sabemos es lo que ha pasado gracias a la decisión de no hacerlo y de mantenerlo estatal por los dos gobiernos anteriores que no se atrevieron a enfrentar el problema y en vez optaron por continuar con el modelo de empresa estatal politizada y dependiente de las arcas del Estado.

Así hemos visto que gobierno tras gobierno sigue prometiendo que modernizará la institución y que la hará a semejanza del Canal y ha fracasado en su intento y la institución se ha ido deteriorando administrativa y financieramente cada vez más.

Por eso soy escéptico con el anuncio del actual Gobierno de que la solución, una vez más, será la de tratar de modernizar el IDAAN dándole, real autonomía y modelándola a la imagen del Canal.

El Canal tiene sus orígenes en una empresa con una cultura empresarial sui generis bajo el régimen norteamericano, con bastante autonomía, gracias en gran medida a la holgura financiera y que no requería del subsidio del gobierno norteamericano, todo lo contrario, subsidiaba al comercio internacional.

Adicionalmente, gracias a esta holgura, y la continuidad de sus ejecutivos principales desarrolló por muchos años normas y procedimientos para la operación y mantenimiento del Canal que sirvieron de base a las actuales políticas y procedimientos que inclusive se han mejorado y modernizado con la administración panameña gracias a su independencia y estabilidad laboral.

Por su parte el IDAAN ha sido todo lo contrario. Veamos: siempre fue deficitaria y nunca ha logrado pararse en sus propios pies. Ha sido dependiente y sumisa a los gobiernos de turno que la han manejado de acuerdo a sus intereses, que cambian cada cinco años, la dirección también ha cambiado más de una vez en cada período, eliminando la continuidad que requiere cualquier empresa para poder establecer sus políticas y procedimientos y darle al personal la estabilidad y continuidad que requiere para ponerlas en práctica a todos los niveles especialmente en lo operativo y en el mantenimiento.

.La verdad es que la crisis de calidad y suministro de agua que estamos sufriendo es la consecuencia de una serie de decisiones y eventos que afectan a esta institución desde hace muchos años.

Por todo lo anterior considero, que es imperativo y necesario sacar de la política a esta empresa de vital importancia para el éxito de la estrategia de desarrollo de nuestro país.

Cualquiera que sea el modelo finalmente implantado debe tener real autonomía administrativa y financiera y eso implica que el nombramiento y remoción de sus directivos no esté sujeta al gobernante de turno y que debe poder cobrar lo que factura logrando independencia financiera como las eléctricas.

Si el Gobierno necesita subsidiar algunos grupos de menores recursos puede hacerlo directamente a éstos, pero no a través de permitir el uso del agua en forma gratuita o de impedir los cortes por falta de pago. El recurso agua es público pero cuesta tratarla y distribuirla y la población debe entender que el agua más cara es la que no existe, ¡ya lo estamos aprendiendo de hecho!

Ya sea estatal, mixta o privada la empresa que finalmente emerja de esta necesaria discusión nacional debe cumplir con estos requisitos mínimos para que tenga posibilidades de éxito y podamos decir con orgullo que Panamá tiene la mejor agua de América disponible para todos.

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