La cuarta ola de COVID-19 golpea más a los jóvenes en Alemania

La cuarta ola de COVID-19 golpea más a los jóvenes en Alemania

La cuarta ola de la pandemia de coronavirus (COVID-19) sigue cobrando fuerza en Alemania, principalmente a través de las infecciones entre los adultos jóvenes, indican cifras del instituto Robert Koch (RKI, por sus siglas en alemán).

También se está extendiendo cada vez más a los grupos de mediana edad, indica el informe semanal de RKI, que destaca que por regla general son principalmente los no vacunados los que acaban en el hospital.

La incidencia de la infección en siete días entre los jóvenes de 15 a 34 años se ubicó en 115 por cada 100,000 habitantes, casi el doble de la población total.

Datos de del RKI situaban la incidencia en 70.3 -el día anterior el valor había sido de 66.0, y hace una semana de 48.8-. Las oficinas sanitarias de Alemania comunicaron al RKI 12.029 nuevos contagios de SARS-Cov 2 en un día, casi 3,000 más que hace una semana.

Según los nuevos datos, se registraron 14 muertes en Alemania en 24 horas, lo que eleva los decesos a 92,096. Hace una semana hubo 13 muertes.

Por otra parte, el RKI precisó que los ancianos y las personas de edad muy avanzada, que tienen el mayor riesgo de padecer COVID-19 grave, están en su mayoría ya vacunados y protegidos. En el grupo de 60 años o más, las tasas de incidencia no superan actualmente los 17 casos por cada 100,000 habitantes en todo el país en una semana.

Una de las razones de la tendencia al alza de las infecciones entre los más jóvenes podría ser también la disminución de la disposición a vacunarse entre los que aún no lo han hecho. La proporción de inmunizados aumentó lentamente en comparación con la semana anterior.

Hasta el 25 de agosto, casi el 65% se había vacunado al menos una vez y casi el 60% tenía la pauta completa de vacunación. Una semana antes, estas tasas se situaban en torno al 64% para la primera y al 58% para la doble vacunación.

Según el análisis de RKI, el aumento de las infecciones entre los más jóvenes también se aprecia cuando se observan los datos de los hospitales. Mientras que a principios de año los pacientes hospitalizados con COVID-19 tenían una media de 77 años, la edad promedio desde mediados de agosto se sitúa en torno a los 46 o 48 años.

Según el RKI, la reciente tendencia general a la baja en los hospitales no se mantiene. El número de pacientes de COVID-19 sigue siendo bajo, pero está aumentando visiblemente, sobre todo entre las personas de 35 a 59 años.

La propagación del virus viene determinada además por la variante Delta, que contribuye al 99% de las infecciones. Una sub línea de este tipo (AY.3) se encuentra actualmente sobre todo en América del Norte. Según el RKI, esta sub línea aún no desempeña un papel especial en Alemania.

DPA

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias