La DGI busca mejorar recaudación

La DGI busca mejorar recaudación

Uno de los  objetivo es poder cobrar los impuestos sin moratoria

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Unos $7.070 millones fue el monto  recaudado por la  Dirección General de Ingresos (DGI) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), al cierre del año 2014  lo que representó un aumento del 1,5%, en  comparación  con el mismo periodo del año anterior, pero por debajo de la meta proyectada, en  $353,6 millones, un 4,8% menos.

Fueron los  ingresos tributarios los que reportaron el mayor monto recaudado con $5.029 millones, una cifra  menor a la reportada en 2013 cuando alcanzaron los $5.031 millones, mientras los ingresos no tributarios reportaron un saldo de $1.953 millones, es decir $89.971 adicionales, con respecto al monto registrado el año anterior.

Del total recaudado, $2.568 millones corresponden a impuestos directos, o sea, aquellos que pagan principalmente las empresas con las ganancias recibidas y las personas en los salarios que devengan. En tanto, los impuestos indirectos alcanzaron los $2.461 millones, es decir 4,8% más que el periodo anterior y son los que paga toda persona (jurídica o natural) que adquiere un bien o al recibir un servicio.

Y el saldo de morosidad se estima que puede estar por el orden de entre $1.000  y $1.200 millones, gracias a la medida adoptada al final del periodo fiscal del año 2014 con la Ley de Moratoria, se produjo una recaudación extraordinaria de $141 millones.

Sin embargo, es necesario enfatizar que para unas finanzas públicas sanas,  lo ideal es que la Administración Tributaria no dependa de moratorias, sino que tenga la fortaleza de poder cobrar los impuestos que se adeudan.

En ese sentido, la  DGI se ha propuesto  fortalecer la cantidad y calidad de los colaboradores, robustecer la unidad de los precios de transferencia, utilizar las herramientas existentes para mejorar el cruce de información, auditorias precisas y construir la jurisdicción coactiva y cobro administrativo.

Publio Ricardo Cortés, director general de la DGI, señaló  que para fortalecer la Administración Tributaria del país son tres áreas las que se deben robustecer.

La  primera son los precios de transferencias donde  la DGI ha  fortalecido  la unidad y  ha iniciado las primeras auditorias.

La segunda área es el   mejoramiento de  la capacidad de auditoria con más cruce de información, utilizando  tecnología para que las investigaciones  previas a las auditorias permitan que las visitas sean precisas y ofrezcan resultados más rápido.  Y la tercera es construir de cero la jurisdicción coactiva y cobro administrativo.

El funcionario denunció  que las  investigaciones preliminares nos indican que en Panamá muchas empresas están abusando de las transacciones con contrapartes  internacionales, utilizándolas para triangular o crearse gastos ficticios con el fin de  alojar parte importante de su renta de fuente panameña en el extranjero.

Y esto  no e solo una violación a la Ley que debe ser combatida, sino que es una injusticia para con los contribuyentes asalariados que le descuentan el impuesto de su cheque y no tienen ese tipo de alternativas, puntualizó el titular.

La DGI pretende repetir las buenas prácticas de otras instituciones públicas que tienen juzgados ejecutores eficaces como el Banco Nacional de Panamá (BNP) y el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu). 

Reinaldo Achurra, abogado tributarista y asesor de la firma Achurra Navarro y Asociados Leading Edge Alliance,  dijo estar  de acuerdo con los puntos a mejorar por parte de la DGI para aumentar la recaudación, porque la cantidad y calidad de colaboradores se debe mejorar, ya que en la actualidad poseen una cantidad mínima de auditores que no permite una fiscalización correcta.

En cuanto a los precios de transferencia aseveró que este es un mecanismo de fiscalización para contribuyentes que tienen transacciones por partes relacionadas en otras jurisdicciones, por lo que resulta un mecanismo muy importante para obtener rentas que se están perdiendo, pero que  con  mecanismos tecnológicos  pueden ser más eficientes.

Por su lado, el abogado Adolfo Linares opinó que siempre es  saludable para toda administración tributaria  buscar formas de cómo optimizar la recaudación de los impuestos, sin olvidar  los derechos de los contribuyentes, a los  que muchas veces no se le presta atención.    

Explicó que es importante que también la DGI dedique esfuerzos para  reducir la economía informal que no tributa, lo que hace que los que siempre pagan terminen sufriendo los aumentos de impuestos que han venido ahogando a la clase media en los últimos años.

Solamente durante la pasada administración  se modificó el Código Fiscal unas siete  veces con el propósito de llenar huecos fiscales.

Los precios de transferencia fueron incorporados mediante la Ley 33 del 30 de junio de 2010, que adiciona un Capítulo al Código Fiscal sobre normas de adecuación a los tratados o convenios para evitar la doble tributación internacional, y adopta otras medidas fiscales, la cual fue publicada en la Gaceta Oficial 26,566 A del 30 de junio de 2010.   

Karelia Asprilla
karelia.asprilla@capital.com.pa
Capital Financiero

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