La DGI, la CSS y la retención de salarios

La DGI, la CSS y la retención de salarios
¿Orden en la casa o la “CSS” en orden? | Archivo

Ahora que se adelanta un diálogo Nacional por la Caja del Seguro Social (CSS) y se realizan análisis de distintos aspectos en la mesa temática administrativa que examina la Ley 51 de 2005, que rige esta institución, los mismos se abocan, entre otros temas, a los órganos de gobierno que propician su manejo, a la efectividad de la administración en relación con las funciones que le competen y a la evaluación y recomendaciones en torno a la propia administración, a su estructura de organización y a su forma de gestión.

En este escenario, conviene considerar la competencia de la función recaudadora del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y del Seguro Educativo, retenidos mensualmente por los empleadores a sus empleados y que actualmente, conforme las responsabilidades otorgadas por la Ley 51, son recaudados por la Caja del Seguro Social, actuando como agente de recaudación y remitiendo al MEF las sumas recaudadas.

No debemos olvidar que el Decreto de Gabinete No. 109 de 1970, que reorganiza la Dirección General de Ingresos (DGI), establece que esta Dirección es el sujeto activo de la relación jurídico-tributaria entre el fisco y los contribuyentes y tiene a su cargo la dirección activa del Tesoro Nacional, que comprende el reconocimiento, recaudación y fiscalización de los tributos bajo su jurisdicción, siendo el ISR uno de los más importantes impuestos de su competencia y pilar del recaudo, convirtiéndose la retención en la fuente de salarios en parte sustancial e inherente al cobro del impuesto, guardando íntima relación con el mismo y constituyendo el mecanismo idóneo de recaudo anticipado del impuesto sobre la renta determinado por la Ley, que va sumando al pago del impuesto que se debe declarar anualmente.

Parece ser que el hecho de no controlar directamente la retención del ISR, le ha impedido a la DGI tener control sobre las cifras y montos recaudados y sobre el flujo constante de recursos y, además, le ha dificultado ejercer control sobre este mecanismo de retención, al no contar con información específica de los contribuyentes de Impuestos sobre la renta de personas naturales asalariados.

La situación descrita puede ser un indicio de la urgencia, clara e inobjetable, de modificar la Ley Orgánica de la CSS y lograr que la DGI reactive y reasuma la competencia de su función recaudadora en materia de retenciones de salarios del ISR y seguro educativo.

Para respaldar esta recomendación podemos destacar algunas cifras que muestran algunas situaciones dignas de ser tenidas en cuenta para realizar cambios e introducir controles.

El total de patronos que controla la CSS es de 70.000 aproximadamente, lo cual muestra una desproporción significativa frente al potencial de inscritos en el RUC (de la DGI) que declaran y, potencialmente, pagan salarios: alrededor de 85,000 personas jurídicas y 175,000 personas naturales.

A partir de estas cifras, podríamos estar hablando de un potencial de patronos (declarantes de renta) que estarían obligados a aportar a la CSS, cercano a los 100,000.

Algunos cruces de los declarantes de renta, realizados por la DGI, solo de personas jurídicas, arrojaron un total cercano a los 30,000 contribuyentes que presentan la planilla 03, lo que indicaría que el número de omisos en la presentación de esta planilla, estaría por el orden de los 50,000 a 70,000 contribuyentes. Solamente por no presentar la planilla 03, un cálculo optimista podría suponer un recaudo cercano a los $50 millones, en concepto de multas.

Según listados publicados por la CSS en su página web, a diciembre de 2018 había aproximadamente 35,000 empleadores (patronos) morosos, que no habían entregado sus aportes patronales y tampoco habían pagado las sumas correspondientes a la retención de salarios de ISR y, por obvias razones, es fácil suponer que no cumplen con la presentación de la planilla 03.  Aquí se configuraría morosidad en el pago de las retenciones realizadas y omisión en la presentación de la planilla, por un monto del orden de $268 millones anuales, de los cuales $40 millones corresponderían a conceptos de hacienda (ISR y seguro educativo)

La evidente falta de controles por parte de la CSS hace imposible determinar cuánto corresponde a los conceptos de hacienda. Parece que el criterio que aplica la CSS para entregar los recaudos de renta a la DGI es el de una regla de tres simple.

La CSS recibe el dinero mensualmente y lo entrega anualizado a la DGI, pero sin información de respaldo, lo que dificulta establecer el monto del recaudo por este concepto y hacer cruces con la información de la CSS o de la planilla 03 que presentan algunos patronos.

Otra cifra interesante de analizar es la del promedio anual de nuevos empleadores inscritos en la CSS. Por ejemplo, en los años 2016 y 2017, fue de 25,000, cifra altamente significativa que hace suponer un crecimiento también anual del recaudo, tanto en los conceptos de la CSS como en los de impuestos. Acciones de control cruzadas entre la CSS y la DGI deben ayudar a combatir los fraudes identificados

El hecho de que la CSS no disponga de información sobre la cuantificación de la omisión y morosidad en el pago de la retención salarios del impuesto Sobre la Renta, podría implicar que el Estado (léase DGI) esté recaudando a ciegas este importante concepto de renta.

Es de público conocimiento que la DGI posee un sistema de información (e-Tax 2.0), tecnológicamente avanzado, que le permitiría asumir el control de las declaraciones y las sumas retenidas, así como interactuar más de cerca con los patronos y sus contribuyentes del impuesto de renta, por vía de ejemplo, estableciendo y reglamentando un mecanismo de recaudación y control, mediante la declaración de retención salarios presentada directamente a la DGI por parte de los patronos y empleadores, con la relación de los sujetos retenidos, lo cual permitiría eliminar y reemplazar la presentación de la actual declaración jurada de retenciones – planilla 03. Esto le quitaría una carga operativa a la CSS y le permitiría centrar toda su operatividad en la recaudación de las Cuotas de Seguro Social.

A futuro, la DGI dispondría de cifras de referencia, así como de estadísticas más confiables y precisas, con fines de control y cruces de información y le facilitaría introducir mecanismos automáticos para elaboración de las declaraciones de renta pre-llenadas de los contribuyentes.

Con toda seguridad, al tener la DGI más control y fiscalización del impuesto, mejorará la recaudación nacional, lo que le permitirá al gobierno central contar con más recursos para el cumplimiento de sus proyectos de inversión social, tan afectados con la actual pandemia.

Manuel Garcia
 Magister Ecole Nationale de l’Administration Publique (ENA).

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