La discoteca más pequeña del mundo

La discoteca más pequeña del mundo

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Años atrás si alguien necesitaba comunicarse con otra persona tenía que buscar una cabina telefónica, pero la proliferación de los teléfonos celulares provocó su desaparición en algunas ciudades e incluso su puesta en venta.

Fue así como el alemán Benjamin Uphues adquirió cinco cabinas amarillas en su país y las transformó en discotecas portátiles, de las cuales una puede verse ahora en Ciudad de México.

Su creador, de 38 años, las pintó de dorado, plateado y rosa. Les puso una computadora para seleccionar la música que se desea escuchar y con unas monedas comienza la fiesta en lo que él llama la discoteca más pequeña del mundo.

Mi principal inspiración para crearlas fue celebrar con ganas, de forma rápida y cerca de tus amigos, en una época en que las redes sociales están desconectando a la gente y sumergiéndola en un mundo virtual, dijo a DPA Uphues, que trasladó la Teledisko plateada a la capital mexicana como parte de las actividades del Año Dual Alemania-México.

En la capital mexicana la minidiscoteca está en la sede del Instituto Goethe, donde se puede probar de manera gratuita, y está previsto que vaya a otros lugares en los próximos meses.

La idea de crearla comenzó a cobrar forma cuando Uphues estaba en una discoteca en Londres en cuyo interior había multitudes. Para ingresar tuvo que hacer una larga fila y, además pagar mucho dinero. Por eso, la Teledisko es la antítesis de esa vivencia común cuando se quiere ir de fiesta.

La minidiscoteca empezó a amenizar la vida de la gente en 2014. Primero volvió locos a los habitantes de Berlín, que a cambio de dos euros (poco más de dos dólares estadounidenses) podían gozar de unos minutos de música y baile. En esa ciudad se rompió el récord de personas adentro al mismo tiempo, cuando entraron diez a divertirse, recordó Uphues, aunque el número ideal para disfrutar la fiesta es de cinco usuarios.

Una vez ahí, quien quiera bailar y divertirse, solo, en pareja o con amigos, puede elegir una serie de efectos que acompañarán la música: Luces, hielo seco o la célebre esfera de espejos, tan característica de fiestas y discotecas de los años 70.

 El invento de Uphues, quien se hace llamar El rey de la disco, también ofrece con un pago adicional la posibilidad de captar en foto o recibir por correo electrónico el video de esa pequeña fiesta que ya se ha vivido en ciudades como Viena, Londres, París, Halmstad y Múnich y en eventos privados.

Uphues cree que el éxito de la Teledisko se debe a una simple fórmula: Que trae la fiesta de vuelta a lo básico: Humo, luces, música y tus mejores amigos. Eso siempre ha funcionado y siempre lo hará.

Itzel Zúñiga
DPA
Ciudad de México

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