La economía alemana se ralentizó en el tercer trimestre

Se vio impulsada sobre todo por la demanda interna

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El crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de Alemania se ralentizó ligeramente a un 0,3% en el tercer trimestre del año en relación con los tres meses anteriores, según informó la Oficina Federal de Estadística.

El dato es ligeramente inferior al del segundo trimestre, cuando el PIB de la mayor economía europea creció un 0,4%. En los primeros tres meses del año, el crecimiento fue del 0,3%.

En comparación con el mismo periodo del año pasado, el PIB aumentó un 1,8% en términos reales, tras el 1,6% del segundo trimestre y el 1,2% del primero.

La economía se vio impulsada sobre todo por la demanda interna. Y según los expertos, tanto el consumo privado como el gasto público, en especial los costes de atender a los cientos de miles de refugiados que se encuentran en el país, podrían seguir aumentando.

Sin embargo el crecimiento de las importaciones fue superior al de las exportaciones, que aun así siguen en niveles récord.

“El aumento del poder adquisitivo por la inflación baja y los aumentos salariales han apuntalado el consumo privado”, resaltó el economista Stefan Kipar, del banco semipúblico BayernLB. “Por el otro, el gasto público se ha visto estimulado por las medidas para afrontar el flujo de refugiados”.

También Holger Schmieding, economista jefe del Bankhaus Berenberg, constató que “los alemanes tienen más dinero, gracias al empleo récord y el significativo aumento del poder adquisitivo, y lo gastan”.

Por el contrario, la debilidad de la economía mundial ha contribuido al enfriamiento de la coyuntura alemana. Las inversiones en instalaciones retrocedieron ligeramente y el comercio exterior sirvió de freno.

“Se evitó lo peor por la robusta coyuntura en los países industrializados y por la depreciación del euro”, apuntó el economista Andreas Scheuerle, del DekaBank. Si bien las exportaciones siguen en niveles récord, las importaciones aumentaron con mucha mayor fuerza, lo que es señal de una sólida demanda interna.

Sin embargo, el economista jefe del banco ING-DiBa, Carsten Brzeski, opinó que las cifras no son tranquilizadoras. “Sólo muestran que el consumo impulsado por intereses bajos, un mercado laboral fuerte y una mini-inflación aún puede compensar la debilidad de la industria y del comercio exterior”, estimó.

Según Brzeski, la debilidad manifestada por la industria alemana en los meses de verano parece ser algo más que un bache debido a las vacaciones: “Las turbulencias en los países emergentes y la desaceleración del crecimiento chino han hecho mella en la economía alemana”.

También el gobierno alemán constató que “la actividad industrial se ha debilitado notablemente en el tercer trimestre del año”, según consta en el informe mensual del ministerio de Economía, dado a conocer el miércoles.

La evaluación se apoya también en las cifras de los encargos a la industria alemana y de la producción industrial, que cayeron en el tercer trimestre. Pese a que las exportaciones aumentaron un 2,6% en septiembre respecto a agosto, el aumento siguió a una fuerte contracción en el mes anterior.

Los principales asesores económicos del gobierno alemán pronosticaron en su informe anual dado a conocer esta semana un incremento del PIB del 1,7% para este año y una ligera desaceleración, al 1,6%, en 2016.

Por: Harald Schmidt
DPA
Capital Financiero

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