La especulación socava el mercado de ganado

La especulación socava  el mercado de ganado

Cada contrato de futuros representa la obligación de comprar o vender 40.000 libras

Bulle und Br auf Zeitungsseite

Las violentas oscilaciones en el mercado de futuros de ganado han hecho que algunos corredores lo llamen el casino de la carne.

En respuesta a estos movimientos, la mayor bolsa de futuros del mundo se ha rehusado a cotizar nuevos contratos, para darles a los ganaderos menos herramientas de cobertura en este mercado de $10.900 millones. CME Group Inc. dijo que ello se debe a que el intercambio físico de ganado se ha vuelto tan escaso que los mercados de futuros no reciben las señales que necesitan para fijar los precios.

Es una locura. El mercado realiza grandes movimientos sin razón alguna, dice Blake Albers, un ganadero de novillos de engorde de Wisner, Nebraska.

La decisión de demorar la inscripción de nuevos contratos es la culminación de las alarmas que la bolsa y grupos de la industria encendieron este año, al indicar que los problemas en el mercado físico han afectado los futuros, un derrumbe altamente inusual en un mercado que ha atraído más especuladores.

Pocos productores se quejaron cuando los precios del ganado se dispararon a su punto más alto en 2014 y principios de 2015. Sin embargo, a medida que los precios cayeron a mediados de año a su punto más bajo en cinco años, las tensiones financieras han resaltado la dimensión del problema. Se prevé que los ingresos por ventas de ganado caigan 3,9% este año, a $73.600 millones, tras caer 5,7% en 2015, según datos del Departamento de Agricultura de Estados unidos.

Los futuros de ganado en pie subieron hasta $1,4155 la libra antes de caer en picada a $1,1580 a lo largo de siete semanas en el segundo trimestre. Eso representa un descenso de más de $10.000 en los ingresos por cada contrato. Muchos productores han perdido dinero conforme los precios han caído a un mínimo de cinco años de US$1,07525 la libra en las últimas semanas.

Personas como yo, que llevan mucho tiempo en este negocio, no están tomando tantas posiciones como antes, dice Dan Norcini, corredor independiente de futuros de ganado de Coeur dAlene, estado de Idaho. Ya no vale la pena cuando no hay ni ton ni son para estas oscilaciones de precios.

Entre enero y julio, el volumen de futuros cayó 1,9% en comparación con el mismo período de 2015 y 9,7% respecto de igual lapso de 2014, según datos de CME.

Cada contrato de futuros representa la obligación de comprar o vender 40.000 libras (18.144 kilos), o cerca de 35 cabezas de ganado. Aunque pocos corredores entregan o reciben los animales, miran el precio del ganado vendido en las subastas y lotes de engorde para mantener los precios de los futuros anclados al mundo real. Los cambios estructurales a la forma en la que el ganado es comprado y vendido han hecho que sea más difícil ver los precios del mercado físico.

Por cerca de un siglo, los procesadores de carne y ganaderos llevaron los animales a granjas de subastas o corrales para vender y comprar miles de cabezas de ganado casi a diario. Pero con el tiempo descubrieron que era ineficiente y costoso viajar kilómetros con su ganado para regatear unos centavos por libra, y muchos compradores y vendedores abandonaron las negociaciones diarias.

La cantidad de participantes en la negociación de precios comenzó a caer en los años 80 y hoy sólo un pequeño número de intercambios en efectivo que se llevan a cabo a razón de una o dos veces a la semana, sirven como referencia del precio base usado por el resto de la industria. El valor de buena parte del ganado que se lleva a los mataderos es calculado con una fórmula que incorpora el valor del mercado en efectivo como base, más o menos primas y descuentos.

Si alguien vende 40 cabezas de ganado en Iowa, tiene el potencial de revaluar todo el ganado del país, dice Albers.

Los acuerdos que se llevan a cabo en el mercado en efectivo frecuentemente se completan el viernes antes del cierre del mercado de futuros a las 2:05 P.M., hora del Este de EE.UU. Eso significa que los corredores financieros operan buena parte de la semana con datos que no están al día.

 Hay muy poca información subyacente que se pueda usar, dice David Lehman, director gerente de investigación de commodities de CME. La bolsa de futuros ha listado sólo un contrato de ganado desde marzo, el cual expirará en octubre de 2017.

Kelsey Gee
Chicago
Dow Jones

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