La fuerza laboral se envejece en Costa Rica

La fuerza laboral se envejece en Costa Rica

En el 2014, más de un 70% de las personas con estudios superiores se había integrado en el mercado laboral

TRABAJO copy web

La composición de la fuerza de trabajo de Costa Rica muestra una proporción cada vez mayor de trabajadores con más años.

Una pirámide poblacional que transforma su figura y a la que Costa Rica no escapa, así como un sistema educativo que presenta mejoras y retiene a los futuros trabajadores, explica en mayor medida ese comportamiento.

El fenómeno plantea retos a mediano y largo plazo, al tiempo que suma fuertes implicaciones; como la de presionar un sistema de pensiones ya en crisis.

Más adultos

Mientras en el 2000 la participación en el mercado de personas entre los 25 y los 34 años de edad era de un 25,4%, para el 2014, ese número se incrementó en cerca de dos puntos porcentuales.

Además, para ese mismo periodo, la fuerza laboral mayor a los 34 años aumentó su participación en alrededor de siete puntos porcentuales, al pasar de un 49,9% a 56,6%.

Por el contrario, la población trabajadora entre los 15 y los 24 años fue perdiendo dinamismo durante estos últimos quince años, y su participación se redujo en ocho puntos porcentuales (pasando de 24% a un 16,3%).

Los datos se desprenden del informe Tendencias de la oferta laboral de la población joven con estudios superiores, presentado por el Consejo Nacional de Préstamos para la Educación (Conape) y el Estado de la Nación.

De acuerdo con el documento, el fenómeno se explica debido a dos factores fundamentales.

El primero es un efecto demográfico propio de un país en el que la fecundidad se ha estancado y la pirámide poblacional se transforma.

Proyecciones del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica (CCP) aseguran que, de mantenerse invariables ciertas condiciones, en el 2035 se dará un cruce de líneas y será el año en que el país tendrá igual número de adultos mayores que de niños entre los 0 y los 15 años.

En segundo término, ese envejecimiento de la fuerza laboral lo potencia una mejora en los sistemas educativos nacionales.

El sistema logra retener durante más años a los estudiantes en las aulas, esta es cada vez más calificada, retarda su ingreso al mercado laboral; aunque también su retiro.

Según el estudio, y a modo de ejemplo, menciona que los jóvenes de 15 a 24 años con estudios secundarios pasaron de representar el 55% de la fuerza laboral entre 1990 y 2000 a un 63% entre el 2000 y el 2014. Los trabajadores con edades entre los 25 y 34 años crecieron en cada una de esas dos décadas un 4% y un 77%, respectivamente.

Al mismo tiempo, el incremento en el acceso a estudios superiores creció más del 60% en la primera década y un 90% en la segunda, entre jóvenes de 15 a 24 años y un 153% entre aquellos de 25 a 34 años de edad.

Implicaciones y retos

Este comportamiento de la fuerza laboral plantea retos claros, al tiempo que evidencia implicaciones sustanciales.

Una fuerza laboral con mayor grado académico es algo positivo, pero se deben tomar medidas para asegurar la calidad de esa formación superior.

Sin hilar muy fino, la necesidad de contar con la obligatoriedad de carreras universitarias acreditadas se muestra como uno de los principales retos.

Andrea Rodríguez Valverde 
Costa Rica

Más informaciones

Comente la noticia