La indexación salarial no es la vía

La indexación salarial no es la vía

 

Marianela Palacios Ramsbott
mpalacios@capital.com.pa
Capital

El único sector de la población que presenta a la indexación salarial o al aumento general de sueldos como una solución para restablecer el poder adquisitivo de los asalariados panameños, es el grupo sindical.
Los economistas, las autoridades gubernamentales y los gremios empresariales consultados, coinciden en afirmar que estos mecanismos son peores remedios que la enfermedad porque terminarían desencadenando nuevas espirales inflacionarias y Panamá difícilmente podría seguir destacando en los ranking internacionales como uno de los países con inflación más baja de la región (Ver gráfica: Inflación en Latinoamérica).
Al indexarse el salario, el componente de costo salarial se incrementa inmediatamente dentro de la empresa y la misma, fuera de un ambiente de incremento en productividad, incrementaría inmediatamente el precio de su producto final.  Si esta situación se da de manera generalizada en toda la economía, se incrementarían todos los precios de bienes y servicios producidos y los trabajadores perderían nuevamente su poder adquisitivo, comentó el viceministro de Economía, Frank De Lima.
Sería, como bien dicen, un perro correteando su propia cola.
El economista David Saied, de la firma Platinum, considera que la indexación sólo es buena si la negocian individualmente, por separado, algunas empresas con sus colaboradores.
¿Qué se puede hacer entonces para ayudar a las familias de menores ingresos y no seguir profundizando las brechas salariales existentes?
El economista Julio Ross, socio de Interglobal Business Brokers plantea una alternativa.
Yo creo que realizar aumentos de salarios desvinculados del nivel de ventas de la empresa es un error.  Recomendaría tomar empresas piloto e implementar nuevos acuerdos de remuneración basados en los incrementos de ventas y rentabilidad.  Esto, en la práctica será un proceso con mucho trabajo, pero dará resultados positivos para todos, empresa y colaboradores, explicó.
El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) resalta que el país no debe enfocarse en estos temas salariales ni mucho menos intentar minimizar el impacto de la inflación a través de controles de precios, sino concientizar a los consumidores sobre la necesidad de disciplinar sus hábitos de consumo en coyunturas inflacionarias como ésta y que cada familia aprende a ajustarse a su propio presupuesto.
En el mercado hay ofertas disponibles de la canasta de alimentos de hasta $30 más baratas. El Ejecutivo debe informar a la población sobre dónde  puede ahorrar y encontrar los alimentos más baratos, lo mismo en el caso del combustible. Y también podría flexibilizar el tema del carpool y acercar a los productores al consumidor, como se ha propuesto con las Jumbo Ferias, dijo Antonio Fletcher, presidente del Conep.
Pero el consumidor también debe moderar su consumo una opción puede ser reducir los gastos en telefonía celular, acotó.
También recomiendan al Gobierno reforzar la supervisión para evitar la especulación y aumentar la matriz de energía eléctrica renovable, para abaratar los costos de la electricidad.
A juicio de Fletcher, todo el peso no debe caer en el sector empresarial porque eso podría frenar el crecimiento del país.
Acabamos de tener variaciones estructurales en materia de costos para las empresas, con los aumentos de salarios, los fuertes incrementos de los combustibles y las materias primas, la mayor carga patronal en las cotizaciones del seguro social este año y el incremento de los impuestos, tanto nacionales como municipales. Además, la escasez del recurso humano ha llevado a muchos sectores a elevar sus rangos salariales para poder contratar o mantener al personal, concluyó.
El Gobierno de Ricardo Martinelli, liderado principalmente por empresarios, entiende muy bien estos argumentos.
Quizá por eso la semana antepasada congeló el alza de la gasolina de 91 octanos y el diésel con una reducción temporal de los impuestos aplicados al combustible y la semana pasada anunció esfuerzos para evitar la especulación y el reforzamiento de las Jumbo Ferias: Cada 15 días hará 16 ferias de alimentos a bajos costos en diferentes puntos del territorio nacional.
Pero resulta obvio que el impacto de estas jornadas es limitado, porque el volumen de los alimentos que se venderán en ellas es relativamente pequeño en relación  a la demanda nacional actual y porque sólo un grupo de panameños podrá beneficiarse de la red.
Además, para continuar reduciendo los niveles de pobreza, la política económica del gobierno está orientada fundamentalmente a mantener los fundamentos para un rápido y sostenido crecimiento económico y aumentar el gasto público social focalizado en los sectores más vulnerables de la población (vía programas sociales), informó De Lima.
La Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (Conusi) cree que esto no es suficiente y que el Gobierno debería enfrentar la estructura oligopolística de las cadenas de distribución.
Este año corresponde la revisión del salario mínimo y nos encontramos en una ola alcista de los precios que exigen que ese salario sea aumentado. No aumentarlo de manera tal que este propenda a una vida decorosa para el trabajador y su familia, sería seguir reproduciendo y ampliando la brecha entre ricos y pobres, que mantiene a este país en el deshonroso lugar de uno de los países de América Latina con peor distribución de la riqueza, opina Genaro López, secretario del Conusi.

 

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