La industria aseguradora atraviesa por un periodo de recomposición

La industria aseguradora atraviesa por un periodo de recomposición
El ramo de vida ha ido tomando relevancia | Manuel Luna

Constantino Kafaltis es el  vicepresidente adjunto Comercial-Vida de la Compañía Internacional de Seguros (IS), una de las empresas aseguradoras más importante del país.

Kafaltis, con una larga trayectoria en la industria aseguradora conversó con Capital Financiero sobre la situación del ramo de vida, el desempeño de la industria y los planes de IS.

El ejecutivo sostiene que “el seguro de vida se compra con salud, no se compra con dinero. Se debe comprar estando joven y en buen estado de salud”.

-¿Cuál es la situación actual del ramo de vida?
-El ramo de vida en términos generales poco a poco está adquiriendo mayor relevancia, debido a que el público está tomando conciencia sobre la importancia de contar con un seguro de vida.

“En la IS hemos mantenido un crecimiento sostenido de dos dígitos en la últimos años. Y esto es prueba de varias cosas: La gente está tomando más conciencia y como compañías de seguros estamos haciendo un mayor esfuerzo por educar a través de los corredores de seguros y los medios de comunicación.

Con esa docencia buscamos que la gente entienda la importancia de contar con una protección, a través de un seguro de vida”.

-¿Cuáles son los planes inmediatos de la compañía?
-En materia de seguros de vida contamos con un abanico muy completo. Tenemos seguros de vida que van desde los planes universales, que son seguros que tienen ahorro, como también seguros de vida temporales, que no tienen ahorro y dentro de ellos seguros nivelados que se mantienen siempre con la misma cifra asegurada y la misma prima. De igual modo, seguros de vida creciente: la suma asegurada va aumentando con el tiempo. Es un producto diseñado para enfrentar el efecto inflacionario.

“Igualmente tenemos seguros de vida decreciente: La suma asegurada va disminuyendo en el tiempo, un producto más bien dirigido a cubrir compromisos bancarios, ya que va disminuyendo en la medida que la deuda del banco va reduciéndose.

Estamos en desarrollo de un nuevo producto, que consiste en una póliza para el retiro del cliente”.

-¿Existe la posibilidad, en esta coyuntura, de realizar adquisiciones?
-Siempre es una posibilidad y prueba de ello es que recientemente adquirimos una operación en Costa Rica. La compañía siempre va a trabajar con planes de expansión; estará en vías y en miras de expandir sus operaciones a través de empresas que sean rentables en el mercado.

-¿Cuáles son las expectativas para el cierre del año?
-En el ramo de vida tenemos proyectado cerrar el año con un crecimiento arriba del 10% y la compañía, en términos generales, tiene esas mismas expectativas.

“La IS no solo ha mantenido un crecimiento constante de la cartera en general, sino que ha mantenido una expansión constante en las pólizas nuevas o primas de primer año”.

-¿Cómo evalúa la situación actual de la industria aseguradora?
-Estamos atravesando por un periodo de recomposición, que lo esperábamos, por lo que no es ninguna novedad, pero hay varios temas: En parte, el efecto regulatorio ha hecho que algunas aseguradoras vayan poco a poco saliendo del mercado. Es importante señalar que las compañías de seguros que han salido del mercado, algunas de ellas o quizás todas, ofrecían seguros de vida, pero ninguna seguros de vida con ahorros y muchas de esas personas que formaban parte de esa cartera han quedado, en este momento, sin posibilidad de adquirir un seguro de vida, precisamente porque al momento de tomarlos eran asegurables y hoy no lo son.

“El mercado se está comprimiendo, están quedando cada vez menos compañías de seguros, por lo que es muy importante que tanto el corredor de seguros como el cliente final hagan un examen a conciencia de la aseguradora a la que le van confiar su protección, porque si mañana ya no son asegurables, van a perder la posibilidad de asegurarse.

El seguro de vida se compra con salud, no se compra con dinero. Se debe comprar estando joven y en buen estado de salud.

“Existe la posibilidad que el mercado siga contrayéndose y se reduzcan las opciones de seguro de vida”.

-¿Cuál es la situación del ramo de vida en términos generales?
-El manejo del ramo de vida es muy especial. Si analizamos la información financiera en el ente regulador, podemos encontrarnos que la gran mayoría de las empresas de seguros presentan números rojos en el ramo de vida. Esto ocurre porque  estamos viendo  números muy fríos: La prima pagada, versus los siniestros pagados, menos las reservas constituidas y los gastos administrativos, si lo sumamos, por supuesto, que puede ser muy superior a las primas cobradas, sin embargo, la verdadera utilidad en el ramo de vida está en las ganancias financieras que se obtienen de las inversiones de esas reservas.

“No es la siniestralidad. La siniestralidad promedio podría andar entre 20% y 30%, pero lo que realmente hace que el ramo de vida presente  números rojos es la reserva que se debe constituir por Ley, pero esas reservas se invierten en ciertos instrumentos financieros y en esos réditos es donde realmente se ve la rentabilidad del ramo”.

-Las compañías panameñas siguen liderando el mercado. ¿A qué cree usted que  obedece esta situación?
-Hay un tema de confianza. En Panamá algunas compañías extranjeras han salido del mercado, porque han vendido sus operaciones o por problemas financieros, lo que ha provocado que el público consumidor confíe más en una empresa panameña que en una empresa extranjera.

“Posiblemente al panameño le gusta saber quiénes son los que están detrás de su inversión, quiénes están administrando sus bienes y quiénes están asumiendo sus riesgos.

Han venido muchas compañías extranjeras, pero así mismo, muchas, la gran mayoría, han salido del mercado”.

-¿En el ramo de vida hay productos dirigidos a las personas de menores ingresos?
-Hay varios aspectos: El seguro de vida no es caro ni es barato, va acorde con el perfil de cada cliente. Nosotros apuntamos a todos los segmentos, si bien es cierto, existe un segmento del mercado que en este momento está desatendido, y  aplica a lo que se conoce como microseguros.

“Nosotros, a través de canales alternos   de comercialización como la banca, estamos ingresando en ese segmento, sin embargo, contamos, en la actualidad con pólizas desde $10 al mes en adelante.

-¿Por qué el microcrédito no acaba de despegar en Panamá?
-Quizás falta más interés de parte de las empresas aseguradoras de meterse en este tipo de segmento. Ocurre con el microseguro que no es tan fácil desarrollarlo solo. Para poder impulsarlo necesitas apoyo y ese respaldo lo consigues a través de un canal alterno como un banco, una compañía eléctrica o telefónica.

“Como las primas son muy bajas, los cobros demandan mucho tiempo y mucho recurso, por lo que necesitas hacerlo masivamente para que sea rentable y,  para hacerlo masivamente, te apoyas, por ejemplo,  a través de la facturación de Cable & Wireless,  porque es difícil cuando cobras $0.50 o $1.00  esperar que la gente vaya a pagar a la caja”.

-¿Qué impacto ha tenido en la industria aseguradora las nuevas regulaciones?
-Sin duda hay más regulación en materia de riesgo de lavado de dinero, de requisitos para operar como empresa aseguradora y para ser corredor.

“Por ejemplo, en el tema de los corredores de seguros, antes las compañías  preparaban a los corredores, quienes hacían un examen y sacaban sus licencias, pero hoy en día un aspirante a corredor de seguro tiene que aprobar un curso que lo dicta un centro docente autorizado por el Ministerio de Educación (Meduca) y por la Superintendencia de Seguros y Reaseguros de Panamá (Ssrp), y son muy pocos los centros docentes que cumplen  con este requisito, lo que ha provocado  que la carrera de corretaje de seguro cada vez sea más complicada

Manuel Luna G.
mluna@capital.com.pa
Capital Financiero

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