La migración hace que la disponibilidad del talento cambie

La migración hace que la disponibilidad del talento cambie
“El que una personas se considere talentosa, ya no se mide por lo que sabe hoy, se mide por la capacidad que tiene de aprender”| Cortesía

Ignacio Casillas Orozco es el director regional de ManpowerGroup en Centroamérica y el Caribe. Tiene una larga trayectoria de 21 años dentro de esta empresa, donde ha ocupado diversos cargos, principalmente en México.

Sostiene que la formación del talento que se requiere hoy es uno de los grandes retos que tienen las empresas, las universidades y los gobiernos.

En su oficina, ubicada en la Calle 74, San Francisco, desde donde se domina gran parte de la ciudad capital, hizo un repaso de los principales problemas que deben sortearse para dotar a las empresas de personal debidamente capacitado,  que es uno de las limitantes que afecta a cerca del 55% de las empresas.

Considera que las reformas a la educación no deben proyectarse a periodos de tiempos excesivamente largos, porque nadie sabe qué va a ocurrir dentro de 10 años, por lo que deben ajustarse cada tres o cuatro años.

-¿Qué  situaciones impactan con mayor fuerza al empleo?
-A mí me toca ver el Caribe y Centroamérica y es curioso, pero muchos de estos países como el caso del El Salvador,  Guatemala, Honduras y Panamá se encuentran en procesos electorales, lo que siempre causa incertidumbre  sobre lo que va a suceder, aunque al final no pasa nada.

“En los últimos 20 años nos hemos acostumbrado a vivir en  incertidumbre, por una cosa o por otra: Por las elecciones en Estados Unidos (EU) o la crisis de Brasil.

“Al final todos vivimos en un mundo incierto y con eso hay que construir, pero hay varias cosas que afectan al mundo del trabajo y una de ella es, precisamente, que hoy, en  todas las industrias tenemos clientes más sofisticados, lo que implica que necesitamos gente mejor preparada  para atender a nuestros clientes.

Otra de las grandes cosas que ha cambiado a lo largo de la historia y sobre todo  en los  últimos  años es que los individuos hemos cambiado, porque  tenemos más opciones, es decir, la opción individual se ha hecho más compleja para todos.

“El joven que termina el bachillerato tiene una gama de opciones en materia de carreras universitarias, en universidades, puede escoger estudiar la carrera en línea o presencial, en su país o en el extranjero o una parte aquí y otra en el extranjero. Igual ocurre cuando vamos al supermercado donde, por ejemplo, la variedad de champú resulta impresionante.

“El tercer elemento que tiene una afectación importante en el mundo del trabajo es la demografía. Las condiciones políticas y económicas hacen que la gente emigre. Tenemos aquí a gente venezolana, cuántos han salido  de ese país en los últimos años.

“La migración hace que la disponibilidad del talento cambie, y yo estoy seguro que las condiciones de Venezuela van a cambiar, pero en ese momento se darán cuenta que no tienen el talento que necesitan para  hacer todo lo que  se requiere.

“Igual vemos gente de Honduras, El Salvador y Nicaragua en las caravanas migrantes que van a EU y ahí va el talento.  Esto hace que la disponibilidad de talento en diferentes países cambie y, por ende, para los negocios.

“La cuarta macrotendencia es la velocidad  con la que hoy se desarrolla la tecnología y aunque no nos guste está  inmersa en todos los sectores.

La tecnología avanza más rápido, incluso de lo que las personas las podemos aprender y eso afecta a todas las personas.

“Un joven decide estudiar medicina porque quiere ser cirujano, se va a tardar siete u ocho años estudiando, pero en siete u ocho años ya no realizará cirugías, ya que estas se hacen a  través de un robot, lo que obliga a que siga preparándose y, además de tener conocimiento de medicina, tendrá que tener conocimiento de robótica.

“Esto que nos está pasando hoy a las personas y a los negocios no es nuevo  en el mundo, pasó antes, solo que no nos tocó vivirlo. Cuando entró la Revolución Industrial llegaron las máquinas y  las personas  temían ser desplazadas, pero resultó que las máquinas vinieron hacernos más eficientes y se requería de las personas para manejar las máquinas, que también tenían limitantes.

Después llegaron las computadoras a las oficinas, y  no sabíamos usarlas y tuvimos que aprender, lo mismo está pasando hoy, nada más que con otra velocidad.

“Tenemos la Inteligencia Artificial (IA), la robotización de las cosas y la digitalización, que al final todo tiene que ver con tecnología, lo que nos está obligando a prepararnos diferentes y aprender como ocurrió con las máquinas y las computadoras. Las nuevas generaciones han desarrollado una competencia digital que no teníamos y eso es aprovechable por las organizaciones”.

-¿Cuáles serán los empleos más requeridos en el futuro?
-El 54% de todas las personas que hoy tenemos un empleo formal, tenemos que reentrenarnos en los próximo dos a tres años, porque también las compañías se van transformando y van cambiando.

“Hay áreas en todas las organizaciones donde se va requerir un mayor número de personas. Todo lo que tiene que ver con recursos humanos o la gestión humana, porque se necesita capacitar a las personas constantemente y necesitamos replantear los planes de compensaciones, porque a un joven recién graduado de la universidad no le interesa un seguro de vida, le genera más valor si se le ayuda a  estudiar una especialización o un segundo o tercer idioma, el seguro de vida se le debe dar a alguien de  45 o 50 años.

“Otras de las áreas que va requerir más personal es servicio al cliente. Todas las habilidades humanas al día de hoy no pueden ser remplazables por tecnología y me refiero a temas de liderazgo, comunicación, trabajo en equipo y creatividad. Los robots no son creativos, responden a una programación y un algoritmo hechos por un  humano.

“También todas las áreas que tengan que ver con tecnología de la información. Además van a surgir nuevos puestos que hoy no existen, por ejemplo,  todos los días escuchamos que  hackearon aquí y hackearon allá, por lo que hoy necesitamos de alguien que esté cuidando que no hayan robos y fraudes”.

-¿Qué panorama laboral le espera a la próxima generación?
-El 80% de los puestos que van a ocupar la generación Z y la que viene todavía no existen.

“Hoy se hace más relevante preguntarse cuál es el talento que requiero para la empresa. El 48% de las empresas a nivel global dicen no tener el talento necesario para sus negocios en los próximos años y en el caso de Panamá el 35% de la empresas manifiestan no tener el talento necesario y si  no  está el talento hay que prepararlo”.

-¿Cuál es la mejor forma de preparar al talento?
-Aquí es donde vamos todos, porque si realmente queremos preparar a las personas, tenemos que ir juntos: Gobierno, universidades, empresas y personas, porque no hay una sola figura que lo pueda hacer todo.

El que una personas se considere talentosa, ya no se mide por lo que sabe hoy, se mide por la capacidad que tiene  de aprender”.

-¿Cómo impacta la automatización de las empresas en la generación de empleos?
-Las empresas  que más apuestan a la tecnificación son las que están generando más empleo por dos razones: La eficiencia y por estar preparando a personas con nuevas habilidades, por ejemplo, una estación de gasolina automatizada facilita la apertura de una segunda y una tercera estación, porque la tecnología facilita la expansión y reduce costos.

“Las compañías que se han movido más rápido hacia la automatización han crecido más rápido y han generado más empleo”.

-¿Están las empresas y los trabajadores realizando los esfuerzos necesarios para adecuarse a las nuevas realidades?
-Si yo hablo desde el punto de vista de las organizaciones, en casi todos los países existen programas de prácticas profesionales o de becarios, aprovechemos  a estas personas para desarrollarlas en los que nos interesa.

“Tener a un joven que está por graduarse en la Universidad sacando copias no genera ningún  valor y mañana te vas a quejar que no hay gente con la experiencia que tú quieres.

Lo tuviste seis meses y lo pusiste a sacar copias. Si en esos seis meses lo hubieses preparado para algo diferente tendríamos gente con experiencia allá afuera, que es de lo que nos quejamos las empresas.

“Lo mismo pasa con las personas, que cuando tienen la oportunidad de ir a un programa de este tipo, deben aprovecharlo y decirle a la empresa que no vinieron a  sacar copias, sino que quieren aprender y decirle lo que saben hacer.

“No siempre las personas tienen la disposición de capacitarse, y en algunos casos no están dispuestos a ir un sábado a recibir capacitación o quedarse una hora más durante algunos días y esa actitud no los ayuda”.

-¿Qué se debe hacer para que las reformas a la educación vayan ligada a las necesidades del mercado laboral?
-Cualquier reforma que se dé es benéfica, porque en muchos de los países, y no sólo en Panamá, cuando revisamos leyes y planes educativos o de salud, resulta que seguimos trabajando con la reforma de hace 50 años, por lo que el simple hecho de traer el tema al presente ya es un beneficio.

Ahora nunca existirá una  Ley o  reforma perfecta, y así como decimos que  las universidades deben replantear sus planes cada cierto tiempo, lo mismo pasa con estas reformas, porque el mundo cambia muy rápido.

“Yo esperaría que si hay una reforma educativa se defina que es lo queremos como país en materia educativa en los próximos  cinco años, pensando que en tres o cuatro años hay que volverla a revisar porque el mundo sigue cambiando”.

Manuel Luna G.
mluna@capital.com.pa
Capital Financiero

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