La primera tarea del Ejecutivo

La primera tarea del Ejecutivo

Panama city skyline

Todo indica que el 2014 que acaba de culminar, dando paso al 2015, se vio marcado en lo referente a la economía por dos hechos significativos, el primero fue la desaceleración del ritmo de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB)  y el segundo ha sido una significativa reducción de la tasa de inflación, que se mide en el país a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Son hechos que de alguna forma están vinculados, pero que responde tanto a factores internos como externos por lo que no mantienen una relación directa.

En el caso del crecimiento del PIB, el país ha experimentado una desaceleración respecto a años anteriores (específicamente en el período 2003-2013), cuando la tasa de crecimiento se ubicó en torno a un promedio de 8,2%, según el Centro Nacional de Competitividad (CNC). Al cierre del tercer trimestre de 2014, la economía panameña registró un crecimiento de 6,1% y de acuerdo con las estimaciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se espera que, gracias al desempeño del cuarto trimestre, este indicador se ubique finalmente en 6,3%.

Respecto a la inflación, es importante señalar que al mes de noviembre de 2014 el IPC registró una variación de solo 1%, una cifra que nos coloca ante una nueva realidad si se toma en cuenta que en el 2011, 2012 y 2013 este indicador registró tasas de crecimiento de 6,0%, 6,0% y 4,1%, respectivamente.

Por supuesto, cada uno de estos hechos tiene explicaciones fundamentales. El crecimiento se ha visto mermado debido a varios factores entre los que destacan la desaceleración económica experimentada por China y el impacto de este hecho en las principales economías de América Latina, lo que se sumó a una economía estadounidense que no logra despegar y una Unión Europea que sigue a la puertas de una nueva recesión. A esto se sumaron hecho internos como la incertidumbre que caracteriza los años en que se verifican las elecciones generales en el país y la crisis que atraviesa la Zona Libre de Colón (ZLC) debido a los problemas políticos y económicos que enfrenta Venezuela y la aplicación de políticas arancelarias discriminatorias por parte de Colombia.

En tanto, la drástica caída del precio del petróleo, valorada por diversos organismos internacionales en torno a un 50% entre junio y diciembre ha significado una reducción importante en el costo de vida. A este fenómeno generado por un aumento significativo de la oferta de crudo por parte de Estados Unidos, que pasó de ser un importador neto a constituirse en un exportador de hidrocarburos. Otro elemento que ha tenido una incidencia significativa en el desempeño económico del país ha sido la forzada reducción del gasto público durante el primer semestre en el poder del presidente Juan Carlos Varela, debido al déficit fiscal de $1.500 millones generado por el desenfreno presupuestario registrado durante los últimos meses de la administración anterior.

Tomando en cuenta estos factores, sin duda alguna, el 2015 se presenta como una nueva oportunidad para que el país siga creciendo, pero ahora a unas tasas ajustadas a su capacidad instalada, es decir, entre 6% y 7% anual, lo que ayudaría a evitar una nueva ola inflacionaria, permitiéndole a los consumidores aprovechar la reducción en el precios de los combustibles para mejorar su calidad de vida e incluso para comenzar a ahorrar.

Sin embargo, el Ejecutivo tiene en sus manos una tarea fundamental que debe culminar en tiempo y forma a fin de compartir con la empresa privada local y los inversionistas internacionales su hoja de ruta económica para los próximos cinco años. Se trata de la elaboración y divulgación del Plan Estratégico de Inversiones para el período 2014-2019, que según estimaciones previas podría alcanzar los $22.000 millones.

Este documento no solo define en qué proyectos se invertirá esa formidable suma de dinero, sino cuales son los sectores de la economía que la actual administración considera estratégicos para el desarrollo del país y por tanto le permite a las empresas locales e internacionales planificar mejor su posible participación en la economía panameña. Ya se sabe que para la Administración Varela los sectores clave para potenciar la economía panameña serán: Logística, turismo, agroindustria, minería y energía, lo que implica un ajuste respecto a las prioridades  que contenía el plan estratégico 2010-2014 del antiguo gobierno que eran: Logística, turismo, agricultura y servicios financieros.

Es pues, una tarea de gran importancia, de la que todos los ciudadanos debemos estar atentos toda vez que el país requiere definir el rumbo que seguirá en los próximos años, para garantizar empleo y bienestar para todos los panameños. 

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