La psoriasis: una batalla que se debe dar desde varios frentes

La psoriasis: una batalla que se debe dar desde varios frentes

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria sistémica de carácter progresivo, que va más allá de la piel. Las placas o lesiones que se observan en la piel u otras áreas como el cuero cabelludo, uñas, palmas o plantas son tan sólo una parte de las manifestaciones de esta enfermedad.

Sin embargo, la afectación se da en todo el cuerpo y es por esto por lo que los pacientes con psoriasis tienen un mayor riesgo de presentar enfermedad cardíaca, alteración de las articulaciones conocida como artritis psoriásica, diabetes, obesidad y depresión, entre otras. 

Aunque se desconoce la causa de la psoriasis, el mecanismo que la provoca sí está bien definido: cuando se padece de psoriasis, el sistema de defensa del organismo o sistema inmune se altera generando una serie de procesos y sustancias que aceleran el proceso de renovación celular haciendo que este ocurra en unos pocos días cuando normalmente tardaría alrededor de 28 días.  Esto provoca que las células de la piel, en lugar de caer, se acumulen en la superficie y formen lesiones psoriásicas o placas engrosadas y escamosas.

Estas lesiones generan picazón, parches dolorosos de piel engrosada y enrojecida con escamas plateadas, ardor y dolor, piel seca y agrietada que puede sangrar, problemas en las uñas y en el cuero cabelludo, palmas y plantas.

Una vida normal con psoriasis es posible

Así lo considera el Dr. Pablo Noel, dermatólogo panameño, quien afirma que un tratamiento temprano con un abordaje integral es la mejor solución para tomar las riendas de la enfermedad.

Un diagnóstico oportuno, el tratamiento adecuado, seguimiento médico y el compromiso del paciente por asumir un papel activo en el cuidado de su salud, puede significar en un control de la enfermedad y una vida completamente normal. 

Es importante que los pacientes se empoderen, conozcan más sobre su enfermedad y también den seguimiento a su evolución, para que sostengan conversaciones más robustas con los médicos tratantes e inclusive se consideren otras terapias que respondan mejor a su perfil e impacten positivamente en su bienestar y calidad de vida.”

¿Qué es un tratamiento adecuado?

En el pasado los médicos trataban la psoriasis empleando el enfoque paso a paso. Esto significaba que los pacientes empezaban con terapias tópicas y, de no responder bien a éstas, pasarían a otros tratamientos tales como la terapia sistémica o la fototerapia. Sin embargo, gracias a los avances en biotecnología, hoy el tratamiento es seleccionado con base en su eficacia, la severidad de la enfermedad, el estilo de vida, factores de riesgo y las enfermedades relacionadas (comorbilidades). 

“Las terapias biológicas han cambiado la vida de muchos pacientes con psoriasis, trayendo esperanza y mejorando su calidad de vida. Antes había muy pocas opciones para los dermatólogos, pero a partir del primer biológico aprobado ha habido cambios dramáticos, logrando mejorías sustanciales que se traducen en que las personas pueden hoy día alcanzar una piel limpia o casi limpia de placas. Hoy por hoy y gracias a la innovación existen mejores regímenes de dosificación, perfiles de seguridad más robustos y un incremento de selectividad y eficacia”, afirmó el doctor Noel. 

La adherencia: un pilar importante en el bienestar

La adherencia terapéutica es el grado en que el comportamiento de una persona corresponde con las indicaciones de un profesional de la salud. Un comportamiento concordante con la adherencia terapéutica se traduce en:

Tomar el medicamento según prescripción

Mantener un seguimiento médico

Seguir un régimen alimentario y ejecutar cambios de hábitos en el estilo de vida

La combinación de estos tres factores coadyuva a que el paciente vea mayores avances en su tratamiento, potenciando un resultado favorable para su salud y bienestar.

En 2003 la OMS alertó sobre el bajo índice de adherencia al tratamiento para enfermedades crónicas, que es del 50% en los países desarrollados y que desciende mucho más en los de ingresos medios o bajos.

Es ahí donde radica la importancia de avanzar con una atención integral, en donde la educación al paciente juega un papel importante.

¿Qué hacer si no padezco de psoriasis?

Si no la padece, pero quiere contribuir a que los pacientes estén mejor, sepa primero que esta enfermedad no es contagiosa y que el trato empático y respetuoso puede incidir positivamente en el bienestar de un paciente con psoriasis.

Las manifestaciones físicas de la psoriasis tienen un impacto emocional significativo en los pacientes que puede traducirse en depresión o aislamiento social. En un reciente estudio que incluyó a más de 5.000 pacientes de 20 países diferentes, la mayoría de los participantes informaron haber experimentado estigma social y discriminación en público (84%) y que a muchos se les preguntó si la enfermedad era contagiosa (36%). Las personas participantes de este estudio también informaron que su enfermedad había afectado las relaciones pasadas o actuales (82%) haciéndolas sentir menos seguras (34%) y poco atractivas para los demás (27%)

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