La violencia sacude la ciudad de México

El Distrito Federal es hogar de nueve millones de personas

mexico copy webLa rugiente capital del país, una de las ciudades más poblados del hemisferio occidental, ha sido considerada por mucho tiempo al margen de las violentas pandillas de narcotraficantes que actúan sin control en muchas partes de México. Pero el fuerte aumento de los delitos violentos que ha tenido lugar aquí este año ha hecho que muchos teman que ese raro privilegio esté amenazado.

El Distrito Federal, hogar de nueve millones de los 20 millones de habitantes del área metropolitana, registró un alza de 21% en los homicidios entre enero y agosto de este año, a 566, según datos de la Secretaría de Gobernación publicados la semana pasada. La tasa de asesinatos es la más alta en ese periodo desde 1998.

Ha sido un proceso lento, pero parece que la actividad delictiva alrededor de la ciudad de México finalmente está entrando en la capital. Esta es una tendencia muy preocupante, dijo  Juan Salgado, experto en seguridad del Centro de Investigación y Docencia Económicas, (Cide) y miembro de la organización no gubernamental Causa en Común.

El aumento de asesinatos en la ciudad de México ha contribuido al alza de homicidios a nivel nacional, por primera vez desde que el presidente  Enrique Peña Nieto asumió el poder a finales de 2012, y meses después de que la tasa de homicidios vinculados a la guerra entre carteles del narcotráfico en el país comenzara a caer.

Durante los primeros ocho meses de este año, los homicidios aumentaron 5% a nivel nacional. Agosto fue el cuarto mes consecutivo en el que la tasa de asesinatos aumentó.

El alza es un gran reto para Peña Nieto, cuyo gobierno había pregonado la disminución de asesinatos en los últimos dos años como prueba de que sus iniciativas de seguridad, como una mejor coordinación entre los organismos de lucha contra la delincuencia incluyendo el Ejército y la Policía Federal, estaban funcionando.

La creciente alza puede ser considerada como una evidencia de que el gobierno tuvo poco que ver con la disminución de los homicidios en los últimos dos años.

Nuestras autoridades siguen improvisando. Peña Nieto se comprometió a reducir los homicidios, pero nunca ha dicho exactamente cómo, dijo  Ernesto López Portillo, jefe del grupo de expertos de seguridad Insyde.

Tres años después de haber asumido el poder, ni él ni los gobernadores estatales han presentado una estrategia específica para reducir los asesinatos, precisó.

Los expertos dicen que la creciente tasa de homicidios es resultado de un aumento de la delincuencia común, así como de asesinatos vinculados a los enfrentamientos entre grupos de narcotraficantes. 

Raúl Toledo, un consultor de seguridad y ex funcionario de ciudad de México, dijo que el aumento en la tasa de delincuencia en la capital coincide con las estimaciones de las autoridades locales de un aumento de 17% en el consumo de drogas en los últimos tres años.

Es posible que el aumento de la delincuencia, al menos en parte, tenga que ver con la lucha entre las bandas por un mercado cada vez más atractivo, dijo.

Funcionarios municipales restaron importancia al papel de la delincuencia organizada y dijeron que cualquier aumento de la tasa es sólo temporal.

La delincuencia en la ciudad de México no está relacionado con una mayor presencia de las bandas criminales, dijo en una entrevista Hiram  Almeida, secretario de Seguridad Pública de la capital. El aumento de los homicidios en lo que va del año es un fenómeno temporal, no una tendencia. El funcionario no ofreció datos para apoyar sus afirmaciones.

Decenas de policías han sido recientemente desplegados en puentes peatonales sobre una populosa avenida luego de que aumentaran allí los robos a los conductores atrapados en el tráfico. Pesquisas aleatorias de bolsos se han vuelto más comunes en algunas estaciones de metro. Cuentas de  Twitter  creadas por la gente para informar sobre los delitos, como @retioDF, son cada vez más populares.

Los delitos audaces están desestabilizando a la capital. Un día de mediados de agosto, poco después del mediodía, dos atracadores enmascarados bloquearon el paso de un vehículo en el elegante barrio artístico de Roma Norte, robaron al conductor, le dispararon y huyeron con el auto.

Por 17 años he estado viniendo a este barrio y no había visto algo así. Fue una escena muy violenta, temeraria, dijo  Raúl Sada, un vendedor ambulante que dice haber sido testigo del robo.

También hay señales de que la espantosa violencia relacionada con las drogas que se ha apoderado del resto del país se ha extendido también a la capital. A finales de julio, cuatro mujeres y un joven reportero gráfico fueron torturados y asesinados en un apartamento en un barrio de clase media. Tres personas, entre ellas un ex policía, han sido detenidas bajo sospecha de haber cometido esos crímenes, aunque el motivo aún no está claro. Las autoridades sospechan que al menos una de las víctimas tenía vínculos con el mundo de las drogas.

En junio, el dueño del bar Life en el moderno barrio de Condesa, y su novia fueron emboscados y asesinados a tiros. De acuerdo con un fiscal federal, el empresario se había negado a vender drogas en su establecimiento, lo cual lo habría puesto en la mira de los delincuentes.

Un informe reciente publicado por el Departamento para el Control de las Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) dice que La Familia y varios de los principales cárteles mexicanos (el del Golfo, el de Sinaloa y Los Zetas) han establecido una presencia en la capital.

Más de 100.000 mexicanos han muerto en la última década como consecuencia de las batallas territoriales de los carteles y la lucha del gobierno contra el narcotráfico. La Familia, un grupo concentrado principalmente en extorsión, robo y secuestros controla gran parte de la periferia de Ciudad de México, según un informe de la Procuraduría General del país.

Dos grupos locales de distribuidores de drogas, Unión de Tepito y Unión de Insurgentes, también se pelean por la venta de drogas en la capital. En 2013, una pelea entre ambos llevó al secuestro y asesinato de 13 jóvenes en un bar cerca del Paseo de la Reforma, la principal avenida de la ciudad.

La ciudad de México, sin embargo, aún está lejos de convertirse en un territorio urbano anárquico. La ciudad tiene una fuerza policial de 87.000 efectivos, mientras que el Estado de México el más poblado del país, que rodea el Distrito Federal, tiene una fuerza de tan sólo 16.000.

A pesar de esa fuerte presencia policial, siete de cada 10 habitantes de la capital mexicana se sienten inseguros, según una reciente encuesta.

El sentimiento general es que la seguridad está empeorando, dijo la estudiante universitaria  Yolanda Martín. Ahora lo pienso dos veces antes de salir sola por la noche.   

Juan Montes
Ciudad de México
Dow Jones

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