Las corporaciones, la nueva apuesta de Bladex

Los TLC son fundamentales para impulsar el comercio regional

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El 2 de enero de 1979 inició operación el Banco Latinoamericano de Comercio Exterior, S. A., (Bladex), una propuesta financiera acordada en la XX Asamblea de Gobernadores de Bancos Centrales latinoamericanos, celebrada en mayo de 1975 y que a sus 36 años ha demostrado ser una iniciativa exitosa.

Desde su fundación, Panamá tiene el honor de ser sede de la casa matriz de Bladex, cuya misión es ofrecer soluciones financieras de excelencia para bancos, compañías e inversionistas en sus negocios en América Latina.

Además, el panameño Nicolás Ardito Barletta, economista y expresidente de la República, tiene la distinción de ser presidente honorario vitalicio de Bladex.

Con el objetivo de tener información actualizada de la gestión y de la estrategia que ejecuta el banco, Capital Financiero sostuvo una conversación exclusiva con el actual presidente ejecutivo de Bladex, Rubens V. Amaral, Jr.

– ¿Cuándo inició su vinculación con el banco?

– Mi asociación con Bladex es bastante antigua. Debido a que el Banco Central de Brasil no puede tener participación accionaria se delegó al Banco Do Brasil la participación como accionista en Bladex. Soy brasileño y trabaje en el área internacional del Banco Do Brasil, fue así que conocí de Bladex.

En el año 2000 fui invitado a ser parte de la Junta Directiva de Bladex, y así inició mi asociación con la institución, teniendo la responsabilidad de supervisar las actividades de management. En esta época era presidente del banco, José Castañeda, quien al jubilarse fue reemplazado en el 2003 por mi antecesor, Jaime Rivera.

Estuve como miembro de la Junta Directiva de Bladex desde el año 2000 hasta el 2004. Al final del 2003 recibí la invitación de ser parte de los ejecutivos del banco como jefe de la Unidad de Negocios. El banco venía de un exitoso proceso de recapitalización en la Bolsa de Valores de Nueva York y necesitaba una nueva estrategia de negocios para trabajar con corporaciones, hasta entonces solo trabaja con bancos.

La invitación también se dio con la posibilidad, en el futuro, cuando el señor Rivera se acogiera a la jubilación ocupar la presidencia ejecutiva. Me llamó la atención la oferta y a mis 45 años de edad en ese momento, donde siempre se hace un alto para pensar en la vida, decidí aceptar la invitación.

En marzo de 2004 inicie como jefe de Negocios de Bladex en la oficina del banco en Nueva York, Estados Unidos  (EE.UU.) y en 2008 me moví a la oficina en Miami, donde estuve hasta el año 2012. Año en el que el señor Rivera decidió jubilarse y durante ocho años trabajamos juntos y somos amigos.

El señor Rivera estuvo en el banco hasta el 31 de julio de 2012 y entonces la Junta Directiva me confirmó como nuevo presidente ejecutivo de Bladex, y desde esta fecha estoy en Panamá.

– ¿Cuáles han sido las prioridades en estos tres años al frente de Bladex?

– Desarrollar nuevas fuentes de fondeo fuera de Latinoamérica con el objetivo de fortalecer la regionalización y transformar el banco en uno de corporaciones, debido a que en el pasado era un banco para bancos.

Empezamos esto en 2004 y de manera general puedo decir que creció muy bien hasta el 2008 y seguimos fortaleciéndolo hoy en día. En 2004 se tenía cero corporaciones y en la actualidad representa un 62% de la exposición de crédito del banco.

Se ha dado un cambio muy importante y fuimos agregando nuevos productos. Por ejemplo, tenemos los préstamos tradicionales de comercio exterior, pero vamos agregando operaciones más estructuradas como el arrendamiento financiero y la sindicalizaciones de crédito.

En estos tres últimos años hemos estado enfocado, primero en aumentar la productividad de la organización a través de un plan de mejoras continuas de la eficiencia. Dos, en término de crecimiento, una organización como Bladex que tiene sus acciones listadas en la bolsa de valores de Nueva York, tiene que estar siempre preocupada por el resultado de corto plazo.

Pero no podemos estar limitados a los resultados de corto plazo. El valor de la acción tiene que estar subiendo siempre y tenemos que tomar iniciativas para que el crecimiento del precio de la acción sea sostenible en el tiempo.

Entonces decidimos establecer una forma de gestión a la cual llamamos los tres horizontes de crecimiento: Uno, expandir el negocio principal del banco a través de una nueva segmentación para saber dónde debemos buscar y para hacer crecer la base de clientes y el volumen de negocios.

Dos, los nuevos negocios emergentes para generar masa crítica y ofrecer a los clientes soluciones y valor agregado. El producto estrella de la oferta lo representan los financiamientos sindicados que permiten hacer transacciones por montos mayores sin tener que utilizar el balance del banco.

El tercer horizonte, consiste en generar un plan de ideas y determinar, cuáles hacen sentido para el banco desarrollar y que pueden convertirse en negocios rentables para Bladex

– ¿Para Bladex qué representa América Latina?

– Bladex, a diferencia de otros bancos es un banco regional, basado en Panamá, pero nuestra actuación es en todos los países latinoamericanos. Entonces para las empresas Multilatinas, Bladex es un banco perfecto.

El gran pilar de Bladex es América Latina que a su vez se divide en dos pilares: Comercio exterior, la máquina de crecimiento de Latinoamérica y segundo, la integración y expansión regional de las empresas latinoamericanas, allí trabajamos nosotros.

– ¿Qué retos para las empresas de la región han identificado?

– Nuestro desafío como banco es apoyar a nuestros clientes independientemente de ser o no productores de commodities y cómo ajustar su crecimiento económico a una realidad donde los precios están a la baja. Aumentar la productividad interna y las exportaciones, es el desafío para las empresas como para los países.

Trabajamos con empresas que facturan entre $50 a $80 millones anuales y debido al tamaño del banco es más difícil trabajar con empresas más pequeñas. Reconocemos que una empresa mediana en Brasil representa una gran corporación en Centroamérica, pero nuestro objetivo es trabajar en cada uno de los países con estas empresas.

La banca es importante para nosotros, el 38% de las colocaciones se dan en el sector financiero. En término de industrias sigue siendo la principal, pero hemos diversificado la oferta de productos para otros sectores.

Los commodities sigue siendo importante, a pesar del bajón. Son relevantes las exportaciones de granos, petróleo, azúcar y café. Estamos metidos de manera importante y damos seguimiento a los derivados del combustible y petroquímicos.

– ¿Cuáles han sido los impactos de los TLC en América Latina?

– Es un punto interesante. Diría que los Tratados de Libre Comercio (TLC) son fundamental para impulsar el comercio mundial y regional, naturalmente no es solo firmar un acuerdo y todo ello pasará, deben implementarse una serie de medidas para lograrlo.

Muchos de estos acuerdos después de la crisis financiera de 2008 todavía no han generado la prosperidad esperada, debido a la merma del crecimiento mundial.

Este año la Organización Mundial de Comercio (OMC) celebra 20 años, pero aún no terminan las discusiones de Doha. Han hecho mucho para mejorar la integración comercial del mundo, pero existen muchas cosas todavía por resolverse. Diría es un instrumento importante, necesario y que bien implementado genera crecimiento económico.

En la Cumbre de Las Américas de 2015 realizada en Panamá, me llamó la atención que todos los presidentes tenían una agenda casi única. Ellos dijeron tres cosas: Necesitamos volver a crecer y la única forma de lograrlo es a través de inversiones en infraestructura. Dos, esta es una región grande e importante y se puede convertir en el mercado libre de Las Américas, y por último, tenemos que rescatar credibilidad de los entes públicos a través de una gestión con transparencia. Esta fue la agenda que manera general todos suscribieron.

Ello es importante para el comercio intrarregional, si buscamos ser una zona de libre comercio de Las América, un mercado de más de 1.000 millones de personas.

Seguimos muy de cerca el desarrollo de los TLC, añadido la transparencia y credibilidad e inversiones extranjeras para que América Latina logre un crecimiento sostenido como Panamá por ejemplo. ¿Por qué Latinoamérica no puede ser como Panamá?. 

José Hilario Gómez
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

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