Las Sociedades de Garantías Recíprocas: la clave para la reactivación de las MiPymes panameñas

Las Sociedades de Garantías Recíprocas: la clave para la reactivación de las MiPymes panameñas

Un estudio realizado por el PNUD demostró que las Mipymes representan hasta el 99.5% de todas las empresas de la región, el 60% de la población empleada y el 25% del PIB, además de representar una fuente primaria de empleo y ser un proveedor clave de bienes y servicios.

De igual manera, las MiPymes son parte de un área con reducido apoyo, tema que discutimos recientemente en BDO en un foro a nivel local, donde el principal tema de discusión fue la reactivación empresarial y la importancia de las estrategias financieras. En el foro se recalcó la importancia de brindar un mayor apoyo para las economías a nivel local, regional y global, pues en casi todos los países, el sector de micro, pequeñas y mediana empresa es responsable de más de un 50% de la fuerza laboral contratada.

Hace unos meses, la Unión Nacional de Pequeñas Empresas (Unpyme) a través de su presidente, señalaba que, como consecuencia de la pandemia, más de 40 mil empresas no llegaron a sobrevivir y no podrían reactivarse, independientemente de que se les inyectara dinero a sus emprendimientos.

Ante esta situación, las empresas líderes deben tomar responsabilidad en la búsqueda de mecanismos a implementar en el país y así brindar apoyo a los trabajadores independientes y a las MiPymes.

Una de las herramientas que se pueden evaluar son las Sociedades de Garantía Recíprocas (SGR). Estas son sociedades comerciales o mercantiles que tienen como objetivo facilitar el acceso al crédito a las MiPymes y otorgar garantías. Las SGR no prestan dinero, sino que brindan mejores oportunidades en cuanto a plazo, tasa y condiciones de crédito financiero o comercial.

Esta actividad la pueden realizar a través de la emisión de avales financieros, técnicos o mercantiles mediante la celebración de Contratos de Garantía Recíproca y se podrá brindar de forma directa o a través de terceros contratados.

Las SGR acercan a las empresas al sistema de financiamiento y las acompañan en su estrategia de negocios, asesorándolos en cuanto a la elección de la herramienta de crédito y la entidad y el mercado de origen.

Se constituyen de dos socios accionistas: las MiPymes a las que avalan (socio partícipe) y las personas físicas o jurídicas que aportan capital a la SGR (socio protector) y al fondo de riesgo de la SGR. El Fondo de Riesgo de una SGR, garantiza el cumplimiento de las obligaciones asumidas por las MiPymes con las entidades financieras, comerciales y/o mercado de capitales y es solo utilizado con ese fin.

Los socios partícipes pueden ser micros, pequeñas o medianas empresas y no deben ser controlantes, controladas ni estar vinculadas a empresas o grupos económicos que excedan la calificación o condiciones para ser consideradas micro, pequeñas o mediana empresa, además de tener en cuenta que la condición de pyme deberá estar certificadas por Ampyme y el MEF.

Para poder brindar el aval a una empresa, las SGR deberán verificar todos los requisitos documentales y técnicos referente a la materia para acreditar la condición de MiPymes y la viabilidad del negocio, en caso de ser una empresa joven se debe analizar también el plan de negocios, la memoria descriptiva, la potencialidad de encadenamientos comerciales, etc.

Las SGR deben poder avalar o garantizar obligaciones financieras, comerciales, ante bancos, entes financieros y también podrán avalar una nueva clase de activos financieros como lo pueden ser: cheques de pago diferido, pagarés, obligaciones negociables.

Otro de los puntos clave de las SGR son los beneficios que brindan a todos sus intermediarios y entorno. Particularmente, a las MiPymes les permite aumentar sus garantías ante las entidades de crédito, reducir los costos financieros y canalizar líneas de financiación blandas. Para el socio protector significa: una oportunidad de inversión en el Fondo de Riesgo, desarrollo de clientes y proveedores y una exención impositiva. Para el Estado, estas disminuyen la informalidad de la economía, favorece la generación de empleo, incentiva la actividad económica y amplía la base de contribuyentes en materia de impuestos. Para los acreedores; mejoran la calidad de garantía de sus deudores, obtienen una garantía autoliquidable y permiten incrementar su participación en el mercado.

Los fondos de garantía representan un papel preponderante en la penetración del crédito a factor de las MiPymes y son un vehículo complementario de las entidades de financiamiento, una herramienta de optimización y gran valor que muchos gobiernos están implementando a su favor.

China, por ejemplo, creó un fondo de garantía de financiación estatal de al menos 60.000 millones de yuanes (9.520 millones de dólares) para apoyar a las empresas pequeñas y al sector agrícola. Por otro lado, en América Latina únicamente Perú y Colombia han implementado planes de acción en torno a los fondos de garantía para promover la capitalización y capacidad de financiamientos de las MiPymes.

Los fondos de garantías son herramientas de optimización y desarrollo, que deben formar parte del antes y después de la pandemia, demostrando la relevancia estrategia que significan para los sistemas financieros y para el aparato productivo empresarial. Con la asesoría adecuada en esta materia, Panamá puede encontrar en el sector de las pequeñas y medianas empresas una oportunidad de oro para la reactivación económica.

La pluma invitada de Capital Financiero es:

Marco García

Regional Senior Advisor/Specialist Corporate Finance + M&A de BDO en Panamá

 

 

 

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