Latinoamérica 2015: Recuperación por barrios

Bogota-Colombia web

El crecimiento en América Latina sufrió un fuerte bache en 2014, al reducirse al 0,8% para el conjunto de la región. Con todo, los indicadores recientes apuntan a que la desaceleración en Latinoamérica habría acabado ya en el cuarto trimestre de 2014 y que irá de menos a más en el futuro. Pero dentro de este mensaje optimista hay que mantener la cautela por dos factores: la recuperación se circunscribe a unos cuantos países y 2015 traerá retos importantes para la región.

En cuanto al primero de los factores, la recuperación es heterogénea en la región. Este año esperamos que el crecimiento aumente al 1,5% y que alcance el 2,4% en 2016. Mejores cifras que en 2014, pero aún por debajo del potencial del área más cercano al 3,5%. Pero esa recuperación será muy desigual y la brecha entre países latinoamericanos se ampliará. Frente a un crecimiento promedio de 3,6% en 2015 para la Alianza del Pacífico -México, Colombia, Chile y Perú-, anticipamos el práctico estancamiento de Brasil y del resto de Mercosur Argentina, Venezuela, Uruguay y Paraguay- en su conjunto. De hecho, los dos factores que empujarán el crecimiento en América Latina este año serán el crecimiento mundial, sobre todo por el empuje de Estados Unidos (EE.UU.) que beneficia principalmente a México, y el impulso de la inversión pública en los tres países andinos de la Alianza del Pacífico.

En segundo lugar, habrá que estar atentos durante 2015 a las curvas en el camino. El aumento del crecimiento esperado puede ser el detonante de una reversión del pesimismo actual de hogares y empresas en países como Perú, Chile o México y puede significar el inicio de un círculo virtuoso de aumento del consumo y de la inversión. Pero este año, muy probablemente, se produzca el inicio de la subida de tasas de interés por parte de la Reserva Federal en EE.UU., lo que impactará negativamente sobre los flujos de capitales a la región y provocará una alta volatilidad en los mercados financieros, especialmente en los países con fundamentales menos sólidos. Además, el proceso de desaceleración controlada en China sigue sujeto a riesgos, por ahora acotados, de un parón abrupto si las autoridades no calibran bien el delicado equilibrio entre mantener cierto estímulo a la actividad y, al mismo tiempo, avanzar en la reducción de sus vulnerabilidades financieras y las del sector público.

Sin duda, este panorama para 2015 no deja espacio para la complacencia en América Latina y sigue resaltando la necesidad de encender los motores internos del crecimiento a través de reformas estructurales, como las que ya se están haciendo en algunos países de la región.    

Juan Manuel Ruiz Pérez
Economista Jefe para América del Sur
BBVA Research

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