Ley anti lavado: Oportunidades y retos

Piden mayor presupuesto para los reguladores

money arranged at the background

Nuevas oportunidades dentro de un gran desafío  generará el cumplimiento de la Ley 23 del 27 de abril de 2015, que establece nuevas medidas de regulación  para evitar el blanqueo de capitales,  el financiamiento del terrorismo y el  financiamiento de la proliferación de las armas de destrucción masiva.

Así lo aseguró el ex presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede), Roberto Troncoso, quien agregó que  el cumplimiento de las reglamentaciones de la ley anti lavado no es un trabajo fácil para ninguna de las entidades reguladoras involucradas, y menos si no se cuentan  con los recursos necesarios.

De acuerdo con Troncoso, se requiere nombrar, al menos, a 10 nuevos fiscalizadores en  cada entidad reguladora.

Hay  elementos que preocupan a los empresarios panameños, como el  hecho que  cada entidad reguladora  cuenta con su propio formulario  para el envío de los informes, por lo que los regulados tienen que elaborar un informe para cada entidad, lo que representa mayores gastos y encarece los costos de operación, advirtió el presidente de la Comisión de Entorno Macroeconómico y Finanzas Nacionales de la Apede, David Saied.

Igualmente, hizo un  llamado a las autoridades  para que evalúen  la posibilidad que el límite de efectivo permitido pase de  $10.000 a $20.000, tomando en cuenta que  el  dinero se ha depreciado.

Destacó que si se aumenta el monto la lista de clientes que pagan en efectivo se reduciría y también la posibilidad que los lavadores de dinero se filtren, y en consecuencia las empresas reguladas podrán implementar de una forma  más efectiva la política de conozca a su cliente y la debida diligencia.

En opinión de Saied, el Gobierno debe proporcionar mayor información a los nuevos regulados sobre la reglamentación de la Ley 23, para evitar posibles sanciones por incumplimiento.

Entre los nuevos sujetos regulados figuran distribuidoras de autos nuevos y usados, corredores de bienes y raíces, auditores y  abogados,  entre otros, donde los más preocupados son los distribuidores de autos usados.

Zakir Boda, propietario  de Autos Smart, empresa dedicada a la compra y venta de autos usados, respalda la propuesta de Saied, ya que, según dijo, el límite para la compra en efectivo de hasta  $10.000 les genera graves problemas, ya que los obliga a
solicitar al cliente detalles de la procedencia del dinero, provocando que en la mayoría de las ocasiones las ventas se caigan.

Boda destacó que el negocio de ventas de autos usados atraviesa por serias dificultades, ya que la demanda ha caído considerablemente y para mantener la operación se han visto obligados a bajar los precios y en otros casos a financiar entre el 60% y el 80% del costo del vehículo, para poder cubrir los gastos operativos.

Los señalamientos de Saied y Troncoso se dieron durante el anuncio del III Foro  Financiero de la Apede, que  bajo el lema Prevención de blanqueo y nueva Ley 23, se realizará este martes 27 de octubre.    

Karelia Asprilla
karelia.asprilla@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia