Listas grises socavan reputación bancaria

MEF conforma Intendencia de Supervisión y Regulación de Sujetos no Financieros

Panamá

La economía panameña que ha logrado un crecimiento promedio superior al 8% durante la última década y de dos dígitos en sus mejores años, y con una previsión para este 2015 de 6,2%, no está exenta de barreras y retos que prueban los cimientos de sectores claves, como el financiero.

Desde hace más de dos décadas los pilares que sustentan el Centro Bancario Internacional (CBI) son sometidos a pruebas por organismo internacionales que han incluido al país en listas grises y lo califican como un paraíso fiscal.

El economista y expresidente de la República, Nicolás Ardito Barletta, señaló en la Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresas (Cade) de 1991, la necesidad de más promoción, ponerse al día en la tecnología bancaria internacional, mantener reglas del juego claras y quitarnos la imagen internacional de que aquí se lava dinero. Esa impresión aún vigente ha causado perjuicio a la imagen del Centro Bancario.

Mucha agua ha pasado por debajo del puente desde entonces hasta la fecha y el país, si bien, ha logrado avances importantes en este objetivo, permanece en estas listas grises y las vinculaciones con transacciones financieras sospechosas persisten.

Actualmente, operan en Panamá 91 bancos, según la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP), los que  han reportado activos totales por $112.282,1 millones en los primeros cinco meses de 2015, un crecimiento de 10,4% respecto a igual período de 2014.

La Asociación Bancaria de Panamá (ABP) sostiene que debemos sentirnos orgullosos como panameños de contar con uno de los centros bancarios más modernos y exitosos en la región, generador de más de 23.000 empleos directos de calidad, pilar para el crecimiento de la economía nacional.

Dos lecturas

El abogado, excomisionado de la hoy Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) y socio de la firma Deloitte (tica e independencia), Carlos Barsallo, dijo que de las cifras bancarias se pueden extraer dos  mensajes diametralmente opuestos.

Uno, que todo va muy bien y que por ello suben todos los indicadores. Otro que en un resultado paradójico suben los  indicadores, no obstante, listas grises y casos divulgados de corrupción. El primer mensaje hace pensar que para crecer no importa la justicia ni lo ético. El segundo mensaje hace pensar que es mejor crecer menos, pero con más justicia y ética. Creo en el segundo, expresó Barsallo.

Por su parte, el exviceministro de Economía del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y también socio de Deloitte, Domingo Latorraca, señaló que el CBI es robusto y la gran mayoría de las transacciones bancarias son legítimas y responden a la actividad económica de nuestro país. No podemos generalizar, y el desempeño del sistema refleja lo importante que es para nuestra economía, y la confianza que permanece sobre esta importante actividad.

Y desde la perspectiva del gremio bancario, el CBI está regulado bajo los más altos estándares de cumplimiento y transparencia, y se mantiene sólido y confiable.

Listas grises

El sector financiero, bursátil, entre otros, y el Estado panameño tienen por delante el reto de salir de las listas grises y blindar al país de los ilícitos vinculados con el lavado de activo y financiamiento al terrorismo.

Actualmente se trabaja para sacar a Panamá de la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi), responsabilidad que lidera la viceministra de Finanzas del MEF, Eyda Varela de Chinchilla, que espera alcanzar esta meta en el año 2016.

Por su parte, la ABP citó los avances de Panamá reconocidos por Gafi, al igual que la viceministra de Finanzas, pese a que hay aún mucha tela que cortar,

Entre tanto, Barsallo manifestó que, además de mala reputación, impacto y consecuencias prácticas, estar en lista gris, junto a otros países en los cuales no aparece ningún centro financiero internacional, representa más costos y potencial decisión de no hacer más negocios como lo señala el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), en su reporte del 7 de julio.

Citó como ejemplo, el comunicado de FinCen (Financial Crimes Enforcement Network) del Tesoro de los Estados Unidos (EE.UU.) que genera consecuencias y obligaciones de mayor diligencia para las entidades financieras extranjeras de todo aquello que se relacione con Panamá.

Además, el reporte del FMI al concluir la consulta del Artículo IV 2015 con Panamá, advirtió respecto al impacto negativo de los retrasos en corregir las deficiencias en transparencia financiera, los cuales se traducirían en mayores costos para las operaciones comerciales y dificultad de acceder a financiamiento transfronterizos y una potencial reducción de la inversión extranjera.

A juicio de Latorraca, Panamá tiene que continuar ajustando su marco legal y de operaciones para cumplir con los estándares internacionales en materia de blanqueo de capitales y cooperación en materia tributaria.

Esto, si quiere realmente continuar siendo un centro financiero internacional reconocido. Estoy convencido que ese es el propósito de nuestro sistema financiero y está tomando medidas para ponerse al día en cuanto a legislación, procesos, tecnología y recurso humano, agregó.

Latorraca reconoció que esto es un proceso continuo y continuará moviéndose -aunque a algunos no les agrade. Toda lista discriminatoria es dañina para el sistema financiero, y para el país, en cuanto a reputación y en cuanto la capacidad del sistema de mantener su competitividad.

Entre tanto, la viceministra de Finanzas dio a conocer el pasado jueves 9 de julio que inició el proceso de organización y estructuración de la Intendencia de Supervisión y Regulación de Sujetos no Financieros, en cumplimiento del Plan de Acción y vigilancia al sistema económico de la República de Panamá en la lucha contra el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo.

La Intendencia está liderada por el economista y ex funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Francisco Bustamante, y la acción es uno de los primeros pasos en la implementación de la Ley No. 23 del 27 de abril de 2015 para la prevención del blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo y de armas de destrucción masiva. 

José Hilario Gómez
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

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