Los bancos se muestran más prudentes

Los bancos se muestran más prudentes

En los  últimos cinco  o seis años era relativamente fácil obtener un financiamiento, incluso, se le aprobaban tarjetas de crédito a personas con un salario ligeramente superior al mínimo y hasta con 20 meses de estabilidad laboral,  algo similar ocurría con los préstamos para autos e hipotecas, pero está situación ha empezado a cambiar.

Actualmente los bancos son mucho más estrictos en este tema y ya no es tan fácil conseguir un crédito y aunque los consumidores señalen que se le están truncando sus posibilidades de adquirir una casa, un auto u otro bien.

Por su parte, los banqueros aseguran que los clientes deben ver estas restricciones como una protección a los cuentahabientes y les recomiendan ahorrar antes de sobreendeudarse, ya que es muy probable que tengan que ajustar sus expectativas sobre el carro o la casa que anhelan.

Los banqueros ven el endurecimiento en los créditos como un tema de prudencia y de la implementación de mejores prácticas, sobre todo porque en Panamá no existe un banco central ni un banco de último recurso.

Esto significa que los depósitos no están asegurados ante posibles malos manejos administrativos o ausencia de fortaleza en el tema de gobierno corporativo. Es por ello que la más conservadora y prudente administración de un banco es más esencial que nunca.

Para Carlos Araúz, gerente de AllBank, el fácil acceso a un préstamo puede ser mal interpretado. Existen bancos en la plaza que han sido muy leales a sus políticas crediticias y han mantenido un crecimiento robusto con carteras muy sanas. 

Contracción crediticia

No obstante, la contracción crediticia puede ser causada por un número plural de eventos que pueden variar de banco a banco, como apetito de riesgo, niveles de liquidez holgadas que empujan a colocaciones a veces más agresivas o riesgosas y presión por metas de crecimiento.

Explicó que la economía panameña sigue creciendo de manera robusta en comparación con otros países de la región, pero lejos de los doble dígitos registrados hace ya varios años, o incluso, por debajo del crecimiento promedio de 7% alcanzado en las últimas dos décadas y este es un factor a considerar en la forma en la que se presta.

Pero quizás uno de los componentes que más afectan el crédito y lo afectarán a futuro, es la implementación de normas contables que pretenden fortalecer los balances de situación de los bancos.

“Temas como provisiones de diferentes índoles, implementación de normas NIF así como restricciones en la adecuación de capital de cada banco obligarán a los bancos a ser cada vez más estrictos”, precisó Araúz.

Por ejemplo, el banquero anticipa que los préstamos sin garantías serán  menos a futuro, así como los préstamos a largos plazos. 

“La banca ha entrado en un proceso de profundos cambios que seguramente desembocarán en cambios radicales, incluyendo consolidaciones, fusiones, compras y ventas de carteras crediticias o bancos enteros”, precisó.

Ciertamente las nuevas normas regulatorias obligarán a los bancos a tener mejores niveles de capital y esa contribución cuesta.

Por lo que se anticipa no sólo más restricciones, sino tasas de interés y costos para el consumidor más altos al lidiar con bancos y otros proveedores de servicios financieros.

La tendencia es sin lugar a dudas un comportamiento más conservador en la administración crediticia por múltiples razones, que van desde el ajuste en el crecimiento de la economía hasta los niveles de endeudamiento del panameño promedio que limita la posibilidad de acceder a nuevos créditos.

Araúz recalcó que los índices de morosidad en la industria bancaria local han venido creciendo durante los últimos 12 meses.  “Esto no es percepción; es una realidad.  Queda entonces en manos de banqueros y juntas directivas de los  bancos jugar ese rol de veedor de la mejor práctica que evite a toda costa un deterioro en indicadores financieros que puedan llevar a situaciones anómalas en la plaza bancaria local”, recalcó.

Nuevas tecnologías

El gerente del Banco Nacional de Panamá, Rolando de León, destacó que la banca local ha ido evolucionando en los controles y verificación de los sujetos de crédito, incluyendo la tecnología en todas las etapas.

Hoy día los controles  y análisis que ha implementado la banca  luego de la aplicación de la Ley 23, son más estrictos, ya que, además de verificar la capacidad de pago e historial de crédito, se incluye el elemento de validación de la fuente de pago o el origen del fondo.

Manifestó que la banca local introduce, además elementos para calificación del cliente a través de un score (herramienta tecnológica) que le da una valoración del cliente dentro de la deseabilidad de las empresas financieras, donde el mínimo de puntos es 100 y el máximo es 1.000.

De León explicó que uno de los productos de crédito que más desean tener los bancos es préstamos hipotecarios, ya que es una facilidad de crédito  que los clientes  se esfuerzan por pagar a tiempo para no perder sus viviendas.

La población no tiene que preocuparse por restricciones de los bancos en este segmento, sin embargo, los bancos están analizando muy bien las áreas donde están construidas las viviendas a financiar, por los riesgos ambientales que puedan afectar el bien en garantía.

En cuanto a los préstamos de autos y personales son los que han crecido en mayor medida, no obstante, el sector bancario seguirá cuidando la calidad de la cartera, aplicando una buena selección de clientes.

Según De León, para los bancos y principalmente para el Centro Bancario es de suma importancia que las políticas de crédito que aplica cada banco sean prudentes, esto ayuda a que se mantengan índices de morosidad bajos, que las reservas para préstamos morosos no sean tan elevadas y que los castigos contra reserva sean  los menos posibles.

Para Giovanna Cardellicchio, gerente general de APC intelidat, el endurecimiento de las políticas crediticias de los bancos no deben preocupar a los consumidores, ya que si mantiene un buen historial de crédito, un trabajo estable, un buen score de crédito y capacidad de endeudamiento, no debe tener problemas a la hora de solicitar un préstamo. 

“Hay un amplio abanico de bancos que dirigen sus ofertas a distintos segmentos de la población, también hay financieras y cooperativas en el mercado, es cuestión de no rendirse y de buscar alternativas”, precisó.

Según Cardellicchio, que no te aprueben una hipoteca o un crédito para auto no es el fin del mundo, sino  una oportunidad para mejorar el manejo de las finanzas personales.

Ricardo González Jiménez
Especial para Capital Financiero
gonzalezr68@yahoo.com

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