Los mensajes del mercado: Inflación y crecimiento débil en EE.UU.

Los mensajes del mercado: Inflación  y crecimiento débil en EE.UU.

economia-ee-uu-01-1

Las apariencias engañan. Los dos grandes movimientos del mercado en octubre fueron una brutal venta de bonos y el avance del dólar hasta regresar a donde comenzó el año, pero ninguno de los dos cuentan una historia que es obvia.

A primera vista, el fortalecimiento del dólar y los mayores rendimientos de los bonos sugieren que Estados Unidos (EE.UU.) está recuperando su fuerza después de un año difícil. Luego de comenzar 2016 con la mayoría de los economistas proyectando un crecimiento de 2,5%, el dólar y los rendimientos de los bonos se hundieron a medida que los inversionistas reducían las perspectivas globales. Quizás un cambio de dirección en esas tendencias permita que lleguen tiempos moderadamente mejores, o quizás completamente mejores.

Desafortunadamente, otros acontecimientos apuntan a noticias levemente malas. Lo que los mercados están haciendo es incorporar en sus precios mayores expectativas de inflación, más que una expansión más robusta. Eso es malo para los consumidores, los cuales pagarán precios más altos, malo para las empresas, que pasarán apuros para incrementar sus ventas y malo para los inversionistas, ya que golpea los precios tanto de los bonos como de las acciones al mismo tiempo.

El aumento en las expectativas de inflación es claro. La tasa de inflación promedio en EE.UU. a lo largo de los próximos 10 años prevista por los mercados de bonos se encuentra en su nivel más alto del año, luego de subir desde 1,55% a principios del año a 1,74%. La tasa para los cinco años que comienzan dentro de cinco años, diseñadas para eliminar movimientos de corto plazo como las oscilaciones del precio de petróleo, también ha tocado un nuevo máximo para el año de 1,84%, luego de caer a 1,4% tanto en febrero como en junio.

Las expectativas de crecimiento son más difíciles de medir, pero deberían manifestarse en el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense protegidos contra la inflación (conocidos como TIPS), los cuales se ajustan automáticamente a la inflación. Una economía más dinámica debería significar que la demanda de dinero supere los incrementos de precios, elevando los rendimientos. Sin embargo, el rendimiento real a 10 años apenas se ha recuperado de los abismos que tocó a principios de julio, después de que la votación del Reino Unido para abandonar la Unión Europea sacudiera a los mercados. Luego de comenzar el año ofreciendo 0,72% sobre la inflación por 10 años, los TIPS ahora sólo ofrecen 0,12%

Los economistas también predicen un crecimiento más débil. La encuesta del mes pasado de Consensus Economics había reducido la expansión para este año de 2,5% a principios del año a 1,5%, mientras que las predicciones de crecimiento de 2017 cayeron de 2,4% a 2,2%.

Otros indicadores concuerdan con estas previsiones. Las acciones y los bonos han sufrido caídas simultáneas, registrando la correlación de 60 días entre ambos más alta en una década. Esto tiene sentido. En las últimas dos décadas, los precios de las acciones y los bonos han tenido una correlación negativa, tendiendo a moverse en direcciones opuestas. Esto se debe a que la inflación es perjudicial para los bonos, pero su impacto en la renta variable ha sido compensado cuando la inflación es producto del fortalecimiento de la economía.

Es posible que algo más esté sucediendo. Algunos inversionistas creen que el aumento en los rendimientos es sólo una corrección del exuberante mercado de bonos de mediados del año, cuando los precios se dispararon y los rendimientos tocaron sus pisos históricos. Otros apuntan a la campaña presidencial de EE.UU., con los aumentos en los rendimientos de los bonos subiendo y bajando según las noticias más recientes.

Es difícil distinguir la causa y el efecto, pero el alza de las expectativas de inflación coincide con el repunte de los precios de los commodities. Al igual que sucede con las correlaciones de acciones y bonos, parece que el lazo tradicional entre un dólar fuerte y commodities baratos se ha roto. En vez de caer mientras el dólar se fortalecía recientemente, los precios de los metales industriales la semana pasada y del petróleo a mediados de octubre tocaron sus máximos desde julio de 2015.

Este quiebre de las relaciones tradicionales del dólar ha ayudado a proteger a los mercados emergentes de las turbulencias usualmente asociadas con un alza de la divisa estadounidense. Este año, las monedas de varios exportadores de commodities han registrado sorprendentes apreciaciones: el real ha subido 25%, el rublo ha avanzado 15% y el rand sudafricano ha ganado 14%. La debilidad del yuan significa que el dólar está este año un poco por encima en una base ponderada por comercio contra las divisas emergentes, pero se ubica en el mismo nivel que en junio.

Los mercados pueden estar equivocados y a menudo lo están. Un EE.UU. inflacionario y con un crecimiento mediocre no sería un buen resultado. Pero apenas hace unos meses los inversionistas se preocupaban por un escenario peor, el peligro de la deflación.

De cualquier forma, se avecinan malas noticias: las inversiones obvias ofrecen recompensas miserables. Los bonos del Tesoro ofrecen la mejor protección contra la deflación, pero el bono a 10 años apenas tiene un rendimiento de 1,84%. Los TIPS ofrecen la mejor protección contra la inflación y tienen un rendimiento de apenas 0,12%. Ganar dinero en un mundo de bajo crecimiento no es tarea fácil.

James Mackinstoh
Dow Jones

Más informaciones

Comente la noticia