Los puertos han registrado crecimiento, mientras el resto del sector logístico ha perdido el 75% de su actividad

Los puertos han registrado crecimiento, mientras el resto del sector logístico ha perdido el 75% de su actividad
Los puertos han registrado crecimiento, mientras el resto del sector logístico ha perdido el 75% de su actividad | Cortesía

El movimiento de contenedores en el sistema portuario de Panamá creció 16.90% al primer cuatrimestre 2020 con un total de 2,592,131 TEU´s (medida equivalente a un contenedor de 20 pies) ;sin embargo, el impacto del coronavirus (COVID-19) ha disminuido nuestra capacidad logística a la mitad y en algunos clusters hasta el 75%.

Por ejemplo, el movimiento de vehículos en los puertos panameños disminuyó 39.51% de enero-abril 2020, mientras que movimiento de pasajeros de cruceros 50.32%, segun cifras de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP); sin embargo, el sector aeroportuario ha sido el más afectado por el COVID-19 al cancelarse todos los vuelos internacionales.

El presidente del Consejo Logístico Nacional (Coel), Antonio García-Prieto, explicó que hay muchas empresas en los cuatro nodos logísticos: aéreo, marítimo, transporte terrestre y carga que dependerán de la capacidad del gobierno en ayudar a la reactivación económica.

“El impacto de la pandemia ha disminuido nuestra capacidad logística a la mitad y en algunos clusters hasta el 75%”, señaló García-Prieto a Capital Financiero.

“El balance es que a pesar del descenso en la cantidad de carga en un 60%, se ha mantenido con fluidez, especialmente el movimiento de medicamentos, equipos de seguridad sanitaria, alimentos, artículos de aseo e insumos agrícolas, entre otros”, señala el presidente de Coel.

Sostuvo que el sector logístico panameño está preparado y organizado para retos importantes como el actual. “Nuestros activos logísticos han jugado un rol preponderante a nivel local, pero también a nivel internacional, sirviendo Panamá como puente para que crucen todas las mercancías de urgencia”

En su opinión, sin duda, entre los desafíos más importantes está la tecnología que las empresas pueden implementar para convertirse en más eficientes, adoptando nuevos estándares que sean untilizados a nivel mundial.

“La tecnología llegó para quedarse y ante la competencia mundial, ésta será una herramienta fundamental para que se avance positivamente en los procesos de facilitación del comercio y para volvernos más competitivos”, señaló el presidente de Coel.

Es por ello, que entre los grandes desafíos que debemos enfrentar como país está la digitalización de más procesos gubernamentales para evitar la corrupción y discreción de los funcionarios.

“A la vez queda claro que la logística como brazo articulador de la economía del país, requiere de una gobernanza propia que se traduzca y eleve a un ente de mucha más relevancia gubernamental”, dijo.

Para el expresidente de la Cámara Marítima de Panamá (CMP), Julio De La Lastra, hay que recalcar que el incremento en volúmenes se debe a la carga de trasbordo primordialmente, por las rutas de servicio que planificaron las navieras de abril 2019 a abril 2020.

“Ya en abril, cambian las rutas y los puertos de cobertura, así que lo más seguro es que veamos volúmenes más relacionados con temas de cuarentena y cierre de fronteras y puertos impuestos por los distintos países, resaltó.

Agregó que también a partir de mayo veremos el impacto negativo en el consumo de la costa este de Estados Unidos (EE.UU.), lo cual impactará en gran medida los volúmenes de carga.

De La Lastra recordó que la fábrica del mundo es China y durante febrero y marzo, producto del COVID-19, se cerraron muchas plantas e incluso puertos.  Después de marzo de reactivan estás fábricas y puertos, pero por la evolución de la enfermedad, se reduce el consumo en EE.UU. y en otros países.

El comercio electrónico como salida a la logística 

De acuerdo a Gianela Rivas, experta de la industria marítima y miembro de la junta directiva del Coel “lo retador de este virus es que nos está llevando a cambios profundos y de ejecución inmediata, por lo repentino y novedoso del mismo, en todos los sectores y en todas partes del mundo. Cambios que incluyen desde nuevas dinámicas familiares, laborales, en el entorno educativo, y, de esto no escapan el comercio electrónico y la logística”.

En este sentido, la logística ha sido la respuesta a las necesidades del e-commerce y el e-commerce el motor que ha mantenido el impulso de la logística. A pesar de las políticas de distanciamiento social, cuarentenas y los cierres de una gran cantidad de comercios, la compra y venta de productos y servicios en línea no han cesado.

Todas las industrias se han visto afectadas y aquellos negocios que no mantenían políticas de ventas en línea, han migrado intempestivamente hacia ellas en medio de la pandemia. Tanto en macro como en micro, aun cuando es cierto que las compras se pueden dar “on-line”, en virtud de la variedad de plataformas de este tipo existentes alrededor del mundo, para culminar la transacción mediante la entrega del bien, indiscutiblemente se requiere de un robusto sector logístico que acompañe y soporte el comercio tanto nacional como internacional que se está gestionando mayormente a través de la web.

La necesidad de traslado de insumos médicos, medicamentos, productos de limpieza y otros de primera necesidad, son la primera línea de operación del e-commerce en estos momentos, pero además, miles de establecimientos comerciales que mantienen sus puertas cerradas al público actualmente, se sirven de esta herramienta para comercializar otros artículos que ofrecen a precios casi de costo, para procurar el movimiento de sus inventarios y algo de liquidez, ante la incertidumbre del tiempo en que podrán volver a su ritmo de ventas habituales.

Todo esto movido a través de aire, mar y tierra, por medio de la logística que inicia desde las bodegas del productor o vendedor hasta el consumidor final, alcanzando la mayor eficiencia en cada proceso involucrado en esta cadena, a pesar de las dificultades y desafíos que se les presenta, para poder lograr su misión.

“En Panamá en general, y en el sector logístico en particular, ha sido una enorme oportunidad de combinar fortalezas y oportunidades, poniendo en conjunto tanto el sector público y privado sus conocimientos, para enfrentar los retos. Aunque estamos en el proceso de implementación de medidas, no me cabe duda que los cambios llegaron para quedarse, ya que tenemos evidencia de la importancia de la logística para las plataformas tecnológicas, y viceversa”, asegura Gianela Rivas.

En cuanto al sector logístico, por muchos años en nuestro país se ha venido trabajando en el fortalecimiento del mismo y se ha establecido como uno de los pilares de dicho fortalecimiento, el recortar la brecha digital que mantenemos en nuestros sistemas y plataformas logísticas y de e-commerce, en un intento por potenciar nuestro sector de servicios. En este sentido, en la Estrategia

Logística Nacional 20-30, lanzada en el año 2017 se detalla como una desventaja competitiva de Panamá, la poca digitalización y tecnologías, y el poco aprovechamiento de oportunidades ligadas a la capacidad tecnológica.

Sin embargo, el sector privado se ha mantenido fuertemente trabajando en la implementación, proyectos, legislación, e impulsando medidas para la aplicación de tecnología y algunos de esos aportes, hoy, bajo la presión de la crisis sanitaria, se han logrado ejecutar, entre ellos las liberaciones electrónicas de los B/L, eliminando la obligatoriedad de presentación física, aprobaciones telemáticas en instituciones que intervienen en la ejecución de la cadena de abastecimiento, y pagos vía transferencia electrónica, en diferentes instituciones del estado que participan en la cadena logística.

“Desde el sector privado, sentimos que ha existido una buena disposición de las autoridades relacionadas a la logística, evidenciado en los avances en materia tecnológica, a efectos de procurar un flujo ininterrumpido y que de esta manera la carga continúe moviéndose lo más cercano posible a la manera habitual”, detalla Gianela Rivas.

Según Shirley Cañete, especialista en Transporte del Banco Interamericano de Desarrollo, debemos identificar las nuevas tendencias de e-commerce, asociadas a los diseños de

las ciudades adaptadas a la “nueva normalidad”. “La entrega electrónica pasó de ser un servicio de conveniencia a un servicio esencial”. En este momento las repercusiones de COVID-19 son difíciles de medir, advirtió.

También aportó que los tres grandes retos son la innovación en el transporte terrestre y formalización de este sector, incorporación de la tecnología en todos los procesos logísticos y la revisión de las nuevas tendencias en el comercio electrónico, que lleve a conocer mejor a una renovada logística urbana.

Darsy Santamaria Vega
dsantamaria@capital.com.pa
Capital Financiero

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