Más dinero en política

Más dinero en política

Hoy se cumple un año de que la Corte Suprema tomará una decisión que alteró el panorama electoral del país, al eliminar los límites en contribuciones monetarias de corporaciones a campañas políticas.

Por primera vez en más de un siglo, el dinero de las corporaciones puede fluir libremente en gastos independientes en favor o en contra- de candidatos específicos. Es decir, las corporaciones adquirieron el mismo derecho de una persona, ya que el gasto político se considera derecho constitucional de libertad de expresión.

El caso en cuestión, denominado Citizens United, abrió la puerta a una verdadera avalancha de gasto corporativo en las elecciones de medio término del pasado año. Para noviembre de 2010, el gasto de grupos independientes en candidatos se había cuadruplicado respecto a la elección de 2006.

En realidad, lo que se gastó el año pasado casi llegó al mismo nivel de la elección presidencial de 2008, lo cual indica que las cantidades de dinero corporativo que se esperan en la presidencial del año que viene posiblemente rompan todo récord.

Si algo necesita el cuerpo político de esta nación no es precisamente más dinero de intereses especiales corriendo por sus venas. Si algún efecto tiene esta decisión es el de permitir que el dólar hable cada vez más alto que el voto ciudadano.

Lo más alarmante es que en muchos casos tampoco está claro quien está donando el dinero, las corporaciones donan a través de grupos con nombres que no revelan de quien se trata.

Es preciso entonces que el Congreso tome medidas para legislar sobre la transparencia en los donativos. Es lo que aparentemente anticipaba la Corte Suprema, tal como fue manifestado en la decisión de la mayoría. Esperamos, aunque no confiamos, en que esto ocurra.

Editorial del diario

La Opinión de Los Ángeles,

Viernes 21 de enero de 2011

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