Masacre de Orlando impulsará a Trump y su campaña de miedo

Masacre de Orlando impulsará a Trump y su campaña de miedo

El presunto candidato republicano buscará obtener ventaja política de la matanza del club nocturno

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Durante mucho tiempo Hillary Clinton ha sido la clara favorita para vencer a Donald Trump y alcanzar la presidencia de Estados Unidos (EE.UU.). Pero la campaña de la señora Clinton siempre ha tenido la preocupación de que el progreso de su candidata hacia la Casa Blanca era vulnerable a un choque repentino, como un gran ataque terrorista en Orlando, Florida.

Ahora un ataque de tal magnitud acaba de ocurrir con el asesinato masivo de 49 personas en Pulse un club nocturno gay en Orlando perpetrado por un asesino que afirmó haber sido inspirado por el Estado Islámico (EI).

El señor Trump actuó con rapidez para sacarle provecho político a los homicidios. Aprecio las felicitaciones por haber tenido razón en cuanto al terrorismo islamista radical, escribió él en un tuit, añadiendo lo siguiente en una declaración posterior: Yo dije que esto iba a suceder; y sólo va a empeorar. Ya no podemos darnos el lujo de ser políticamente correctos.

El candidato del partido republicano argumentó que los homicidios reivindicaban su llamado a una prohibición temporal de la entrada de musulmanes a EE.UU., y acusó a la señora Clinton y a los demócratas de planear un aumento de la inmigración proveniente del mundo islámico a EE.UU.

Los críticos del señor Trump no tardaron en acusarlo de indecoroso oportunismo. También señalaron que prohibirles la entrada a EE.UU. a los musulmanes no habría logrado mucho para evitar los homicidios en Orlando, ya que el asesino, Omar Mateen, era un ciudadano estadounidense nacido en EE.UU.

No obstante, es extremadamente probable que estas muertes le den un impulso a la campaña del señor Trump. El miedo y la desconfianza dirigidos a la población musulmana que vive en EE.UU. los cuales el señor Trump ha incitado están ahora destinados a aumentar. ste es el tercer tiroteo masivo durante los últimos años perpetrado por musulmanes estadounidenses radicalizados. El primero fue en la base militar de Fort Hood en 2009, cuando fueron asesinadas 13 personas. El segundo fue el tiroteo en San Bernardino en diciembre, cuando hubo 14 personas fallecidas.

La matanza de San Bernardino le proporcionó un impulso temprano a la campaña del señor Trump, y condujo a su polémico llamado a un cierre total y completo de la entrada de musulmanes a EE.UU. En aquel momento, algunos argumentaron que esta propuesta era tan descabellada y tan racista que sólo podría hacerle daño a la campaña del señor Trump. Pero, de hecho, una reciente encuesta implicó que una pequeña mayoría de estadounidenses aprueba la propuesta de una prohibición de musulmanes, y es bastante probable que esa cantidad aumente a raíz de los asesinatos en Orlando.

También es probable que el señor Trump se beneficie de la reacción inicial de Barack Obama a la matanza en el club nocturno Pulse. El presidente de EE.UU. habló sobre la necesidad de medidas para controlar las armas de fuego, pero no habló sobre el Islam radical. La declaración del señor Trump fue hasta el extremo de argumentar que el presidente debería ser obligado a renunciar por su renuencia a decir Islam radical.

Los partidarios del señor Obama argumentan que la moderación del presidente fue apropiada, teniendo en cuenta que los hechos sobre la matanza estaban apenas comenzando a salir a la luz. Los demócratas también pueden señalar que, tristemente, ha habido numerosos asesinatos en masa en EE.UU. durante los últimos años y la gran mayoría no ha tenido nada que ver con el Islam radical.

La prevalencia de asesinatos masivos en EE.UU. implica que concentrarse en la facilidad con la que perturbados individuos pueden comprar fusiles de asalto es la respuesta más obvia a lo acontecido en Orlando. Pero los republicanos se están oponiendo a tal lógica, como siempre, y están argumentando que el control de armas de fuego en Europa no impidió la matanza en el club nocturno Bataclan en París el año pasado.

Además de simplemente reiterar sus demandas de una prohibición de la entrada de musulmanes a EE.UU., el señor Trump utilizará los homicidios en Orlando para desarrollar uno de sus temas preferidos. ste afirma que las élites estadounidenses están cegadas por la corrección política, lo cual los ha conducido a apoyar políticas supuestamente desastrosas inspiradas por un liberalismo equivocado. l usará los elevados niveles de inmigración recientes a EE.UU. de personas provenientes de países musulmanes como prueba principal para apoyar este argumento.

Actualmente se cree que la población musulmana de EE.UU. es de 3,3 millones, o aproximadamente un 1% de la población total. El señor Trump ha citado el llamado del gobierno del señor Obama para que EE.UU. admitiera más refugiados del conflicto sirio como evidencia de este disparate de la corrección política. El hecho de que los asesinos en Orlando y en Fort Hood (y uno en San Bernardino) eran estadounidenses nacidos en el país se presentará como un punto negativo, con el fin de poner en duda la idea de que los musulmanes se integrarán a EE.UU. de la misma manera en la que lo hicieran las anteriores generaciones de inmigrantes.

También es probable que este argumento del señor Trump repercuta en Europa, en donde la decisión de Alemania de admitir más de 1 millón de refugiados el año pasado, provenientes principalmente de países musulmanes, ha provocado un descontento generalizado sobre la estabilidad futura de la sociedad alemana. Los optimistas argumentos presentados por Ángela Merkel, la Canciller alemana, acerca de la asimilación de los recién llegados sin duda se verán sometidos a un mayor escrutinio después de la matanza de Orlando.

Sin embargo, las consecuencias más inmediatas se sentirán en EE.UU. Todavía faltan cinco meses para la elección presidencial, por lo que es demasiado pronto para juzgar si los homicidios en Orlando cambiarán de forma permanente el impulso de la campaña. Pero el señor Trump es el candidato del miedo y de la ira. Y ambas emociones se están intensificando actualmente a raíz de la matanza en el club nocturno Pulse.

Gideon Rachman
Financial Times

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