Medidas “sin precedentes” de la FED provocan desconcierto

Medidas “sin precedentes” de la FED provocan desconcierto
Ha terminado el cierre del gobierno federal —al menos por ahora— y la economía estadounidense se encuentra saludable.l Archivo

Después de avisarles a los comerciantes hace seis semanas que podían esperar nuevos aumentos de las tasas de interés estadounidenses en 2019, la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés) dio uno de los cambios de rumbo más pronunciados en la historia reciente.

Al dejar las tasas sin cambios en el 2.25% al 2.5%, Jay Powell, presidente de la FED, mostró un nuevo lenguaje que abrió la posibilidad de que el próximo movimiento podría ser igualmente una reducción, en lugar de un aumento.

Se necesitaban los cambios a orientación de la política monetaria, alegó el señor Powell, debido a las “corrientes cruzadas” que habían surgido recientemente.

Entre ellas estaba un crecimiento más lento en China y Europa, las tensiones comerciales, el riesgo de un Brexit sin acuerdo y el cierre del gobierno federal estadounidense.

Las condiciones financieras también se habían endurecido, agregó.

Sin embargo, el cambio de 180 grados dejó perplejos a algunos observadores de la FED.

Muchos de esos peligros ya eran perfectamente evidentes en la reunión de diciembre del banco central, cuando el banco central subió las tasas en un cuarto de punto y señaló la probabilidad de otros dos aumentos de tasas.

Mientras tanto, ha terminado el cierre del gobierno federal —al menos por ahora— y la economía estadounidense se encuentra saludable.

El mercado laboral estadounidense continúa avanzando, ha repuntado el crecimiento de los salarios y los mercados financieros están más estables.

Michael Feroli, economista estadounidense de JPMorgan Chase, dijo que no recordaba un cambio de rumbo tan drástico por parte de la FED sin un cambio importante en el contexto económico, y calificó al ajuste entre diciembre y enero como una movida “sin precedentes”.

Una explicación podría ser el ascenso de funcionarios más conciliadores, como Richard Clarida, el vicepresidente de la FED, dijo.

Otra explicación es que las presiones del mercado están influyendo en la FED.

Michael Gapen, de Barclays, dijo que estaba claro que “la FED estaba capitulando ante la reciente volatilidad del mercado”.

Por su parte, el señor Powell rechazó rotundamente la idea de que ahora existía algún tipo de política según la cual la Reserva Federal acudía al rescate cuando Wall Street estaba en apuros.

El presidente de la FED también rechazó cualquier idea de que el banco central alteró el rumbo de la política monetaria ante el cabildeo del presidente Donald Trump, quien ha hecho repetidas exigencias públicas para que la FED deje de elevar las tasas.

El señor Powell repitió las anteriores promesas de que la FED ignora las consideraciones políticas de ese tipo: “Somos humanos y cometemos errores, pero no vamos a cometer errores de carácter o integridad”.

Para ser justos, la última reunión de la FED no fue la primera vez que los preocupados mercados han convencido al banco central estadounidense para que ajuste sus planes de política.

A principios de 2016, la volatilidad del mercado llevó a la FED, en aquel momento, dirigida por Janet Yellen, a recortar bruscamente el número de aumentos de tasas.

La llamada ‘taper tantrum’ (rabieta por la reducción paulatina de liquidez) en 2013 bajo el mando de Ben Bernanke impulsó al banco central a retrasar los planes para reducir sus compras de activos.

Pero la FED tenía una estrategia subyacente clara que se mantuvo en vigor durante esos episodios.

Para algunos analistas, el banco central ahora parece estar más a la deriva.

Hasta hace poco, por ejemplo, el principal argumento detrás del ciclo de endurecimiento de la FED era que nuevas disminuciones del desempleo alimentarían las presiones inflacionarias.

Sin embargo, esa discusión estuvo ausente en la más reciente conferencia de prensa del señor Powell.

En cambio, indicó que los datos de inflación real, entre otros indicadores, determinarían si se necesitarían más aumentos de tasas.

No es seguro que éste sea el último aumento de las tasas en el ciclo actual, pero el listón para un mayor endurecimiento ahora parece estar mucho más elevado.

Sin duda, la nueva orientación conciliadora de la FED es una buena noticia para los mercados globales.

Pero no ha disipado las preocupaciones de que el banco central estadounidense ha tenido cierta tendencia hacia realizar comunicados irregulares e impredecibles.

Sam Fleming
Financial Times

 

Más informaciones

Comente la noticia