Mercados emergentes con señales positivas en 2015

MSCI

Comparando los diferentes lados del mercado financiero, 2015 parece traer tendencias muy diferentes de lo que se vio en el año anterior. Al contrario de 2014, los mercados emergentes se han visto mucho más fuerte desde el principio del año con un rendimiento de más de 7% en contra un 3,5% para el mercado mundial. De forma más específica, desde el principio del año, mercados como Brasil subió 14%, China 17% y Rusia 33%. Este periodo de rendimiento superior en comparación al mercado mundial es el sexto desde el principio del periodo largo de rendimiento inferior empezado en 2011.

Chinadatos macroeconómico negativos traen positivismo

Mucho del desempeño de los mercados emergentes proviene del rally en el mercado chino, donde irónicamente, los datos publicados por China han suscitado preocupación sobre la situación de esta economía en los últimos meses: El Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre ha bajado al 7,0% interanual, lo cual, junto con otros datos publicados que han sido inferiores a lo previsto, ha dado lugar a una nueva relajación de la política monetaria y de la regulación del sector inmobiliario. A corto plazo, es probable que las cifras de actividad se mantengan apagadas, como indican las encuestas empresariales del mes de abril. Por ello, Credit Suisse Private Banking Research piensa que el Banco Popular de China anunciará nuevas bajas de las tasas de interés, a pesar del reciente recorte del coeficiente de reserva obligatorio, practicado el 19 de abril. También parece probable que las autoridades fiscales y reguladoras adopten medidas de apoyo.

El Banco Popular de China, ofreció una sorpresa positiva al reducir agresivamente su ratio de reservas obligatorias (RRR, por sus siglas en inglés) en 100 puntos básicos (pb). Esta respuesta de urgencia al riesgo de deflación en China y a las presiones de liquidez supondrá una inyección al sistema financiero de una medida de gran calado, tanto en envergadura como en significado, ya que el anterior recorte superior a 50 pb se produjo en el contexto de la crisis financiera mundial, en diciembre de 2008. La deflación y la presión de liquidez no son buenas para las acciones, pero la agresiva respuesta monetaria sí lo es. Así pues, este marcado recorte de la RRR se ajusta a nuestra previsión de rendimiento destacable para la renta variable de China que llevamos propugnando desde agosto del pasado año. La combinación de estos impulsos debería, en nuestra opinión, propiciar una estabilización del crecimiento en la segunda mitad de 2015.

Brasil se ha recuperado este mespero sigue débil

En poco más de 30 días, el índice Ibovespa (IBX) ha subido cerca de un 13% y el real brasileño (BRL) se ha revalorizado un 8,5% aproximadamente frente al dólar estadounidense. El petróleo ha ofrecido recientemente un apoyo muy de agradecer a los productores de los mercados emergentes. Por sí sola, Petrobras, una empresa estatal (SOE) muy apalancada y envuelta en problemas de gobierno corporativo, es responsable de casi el 50% de la variación experimentada por el mercado el pasado mes.

Tras cinco meses de caídas casi continuadas de los activos brasileños, derivadas del constante declive de la actividad económica y de la dificultad de alcanzar un consenso político sobre el programa del gobierno para promover un crecimiento sostenible para los próximos años, no es de extrañar que los inversores se pregunten si los activos brasileños han llegado a convertirse en una ganga. Según el criterio de Credit Suisse Private Banking, este no es el caso, sino que estamos observando una recuperación en contra de la tendencia. Los mercados no suelen moverse linealmente y las acciones brasileñas no resultan baratas.

En los últimos siete años, el índice IBX ha subido más de un 10% en ocho ocasiones. Por desgracia, el  agotamiento del modelo económico, el debilitamiento de los precios de las materias primas y la falta de competitividad no ofrecen el apoyo necesario para que el mercado de renta variable pueda repuntar de forma sostenible. En todas esas ocasiones, la recuperación del mercado se desvaneció al poco tiempo. Resulta comprensible que, tras años de fluctuar horizontalmente los inversores se vean tentados a aumentar sus posiciones en renta variable brasileña. Sin embargo, puesto que los beneficios empresariales no han aumentado, los parámetros de valoración no resultan atractivos.

Según la ratio precio/beneficio (P/E) futura, sigue situándose una desviación típica por encima de su media a largo plazo.

Las monedas de países emergentes a niveles bajo

Ciertas monedas donde Credit Suisse Private Banking Research ha sido particularmente negativo desde el año pasado (como el Real Brasilero) se encuentran a niveles extremos. Actualmente, los niveles de las monedas emergentes se encuentra a un punto bajo de 12 años, correspondiendo a niveles de 2009. Según el estratega de mercados emergentes de Credit Suisse Investment Banking, la recién debilidad de las monedas emergentes ha explicado 85% del rendimiento total negativo de los mercados emergentes desde septiembre a diciembre 2014. La reciente consolidación del dólar dado los recién datos débiles de los Estados Unidos y la recuperación del petróleo han permitido una recuperación de a las monedas emergentes que indirectamente ayudo al mercado de renta variable. Después de una subida de 32% del dólar en comparación a las varias divisas desde el punto bajo de 2011 y ciertas dudas sobre la próxima subida de tasa por la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés), podríamos eventualmente ver una consolidación más larga del dólar estadounidense y ayudar aún más los países emergentes.

En conclusión, Credit Suisse Private banking tiene una visión más bien Neutra de los mercados emergentes en general, prefiriendo la zona asiática (especialmente China) en comparación a los países Latino Americanos que todavía sufren de una situación de materias primas débiles y de baja demanda. Principalmente, la visión neutra se basa sobre la baja valuación de los precios en relación a los beneficios en comparación a los otros mercados del mundo y una estabilización de China a mediano plazo que indirectamente tendría que sostener la demanda en materias primas y ayudar a los países Latino Americanos. En fin, un reequilibrio de la demanda-oferta en el sector petrolero, donde los inventarios tendrían que disminuir en la segunda parte del año, podría empujar el precio del petróleo en dirección de los $70 -en los próximos 12 meses. Un precio, que por seguro, apoyará varias economías emergentes que lo producen.     

Philippe Preite
Credit Suisse AG

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