Nicaragua se rehúsa hacer compromiso climático en conversaciones de París

Nicaragua se rehúsa hacer compromiso climático en conversaciones de París

El país es el primero en declarar que no va a publicar un plan nacional.

Old map of  Central America, 1870, Honduras, Nicaragua, Costa Rica

Ha pasado ya algún tiempo desde que el pueblo de Nicaragua, de 6 millones de habitantes, hizo algo que atrajera la atención mundial.

Pero el país centroamericano irrumpió en la escena mundial en la conferencia sobre cambio climático de París cuando se convirtió en el primer país en declarar que no tenía intención de publicar un plan nacional para combatir el calentamiento global.

Eso sería un camino al fracaso, dijo Paul Oquist, el principal negociador de Managua, explicando que su país no quería ser parte de un proceso condenando al mundo al infierno de un peligroso calentamiento global.

Más de 180 de los 195 países que participaron en las conversaciones de París han ofrecido un plan para combatir el cambio climático desde marzo como parte de un esfuerzo para forjar un nuevo acuerdo global con el fin de evitar que aumenten las temperaturas globales en más de dos grados centígrados desde la era preindustrial.

Los 180 países incluyen la República Democrática del Congo (desgarrada por conflictos), Liberia (la cual este año luchó contra el bola) y la mayoría de los países más pobres del mundo, desde Malawi y Burundi hasta Haití y Níger.

Pero el señor Oquist, quien reveló por primera vez la postura de su país al sitio de noticias en línea Climate Home, les dijo a los reporteros que el carácter voluntario de las promesas significaba que las temperaturas globales aumentarían.

«No queremos ser cómplices de la muerte, daños y destrucción que representará para el mundo un aumento de tres ó cuatro grados centígrados», dijo.

Es poco probable que el desaire de Managua hacia la conferencia de París, conocida como COP21, interrumpa el objetivo central de la reunión de lograr el primer nuevo acuerdo de la ONU sobre el clima en 18 años. Nicaragua sólo representa el 0,03% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Pero provocó una respuesta brusca de algunos asistentes a la conferencia, incluyendo a Monica Araya de Costa Rica, la cual comparte una frontera con Nicaragua y es pionera de las políticas verdes, como el impuesto sobre el carbono.

«Esta reunión COP no es la adecuada para atraer la atención sin poner soluciones sobre la mesa», dijo la señora Araya, ex negociadora de Costa Rica. «París no puede ser secuestrada por unos pocos países que juegan juegos ideológicos».

La postura de Nicaragua no guardaba relación con lo que los países en desarrollo están haciendo en la práctica, dijo, y agregó que los planes climáticos de su país incluían trenes eléctricos y otras medidas que brindarían beneficios tangibles a las personas y compañías.

Hasta el domingo pasado, Nicaragua era uno de los nueve países que aún no presentaban un compromiso climático.

Los otros eran: Venezuela con abundantes recursos petroleros), Corea del Norte, Libia, Timor Oriental, Nepal, Uzbekistán, San Cristóbal y Nevis y Panamá.

La delegada de Panamá, Rosilena Lindo, dijo que su país había estado trabajando mucho en su estrategia climática la cual incluye planes para aumentar su capacidad de energía solar y eólica y que se publicaría tan pronto como hubiera terminado una ronda de consultas.

«Es una gran decisión y tenemos que estar muy seguros que toda la población se ha comprometido a ello y acepta lo que estamos proponiendo», le dijo al Financial Times.

Pilita Clark
Financial Times

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