NIIF-Instrumentos Financieros 9

NIIF-Instrumentos Financieros 9

Esta norma fue publicada en julio de 2014 y su fecha de adopción es para períodos que comienzan a partir del 1ro de enero de 2018

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Recientemente los bancos estuvieron trabajando arduamente para cumplir con la entrega oportuna de su cronograma de implementación de la Norma Internacional de Información Financiera 9 (en adelante NIIF 9), cuyo vencimiento fue el 30 de junio de 2016, según la circular SBP DR-0160-2015 emitida por la Superintendencia de Bancos de Panamá el pasado mes de octubre de 2015.  Esta norma surge a raíz de la crisis financiera mundial, dado que expertos consideraban que las reservas de préstamos eran muy bajas para cubrir los riesgos. Esta norma fue publicada en julio de 2014 y su fecha de adopción es para períodos que comienzan a partir del 1ro de enero de 2018.  La citada norma, reemplazará a la NIC 39: Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición (en adelante NIC 39).

La norma se desarrolló en tres fases principales: Clasificación y medición de los activos y pasivos financieros, metodología de deterioro y contabilidad de cobertura.

Clasificación y medición: Ahora, los activos financieros son medidos y clasificados, basados en los modelos de negocio de la entidad y las características contractuales de flujos de efectivo, es decir que podrían ser mantenidos para recuperar flujos de efectivo contractuales de capital e intereses, o para recuperar flujos de efectivo de capital e intereses y para la venta.  Bajo éste último modelo se mantiene un portafolio más líquido por la combinación del mayor volumen en las ventas y los cobros contractuales de capital e intereses.  Aquellos activos financieros mantenidos para recuperar flujos de efectivo contractuales de capital e intereses, donde los términos y condiciones de dichos activos financieros dan lugar a fechas específicas para recibir los flujos de efectivo de capital e intereses, deben ser medidos a costo amortizado, mientras que los activos financieros mantenidos para recuperar flujos de efectivo de capital e intereses y también para la venta deben ser medidos a valor razonable con cambio en otras utilidades integrales. Estos tratamientos contables son apropiados, a menos que la entidad desde su reconocimiento inicial designe de forma irrevocable que los activos financieros sean medidos a valor razonable con cambios en resultados, para eliminar o reducir significativamente las inconsistencias en la medición y reconocimiento (accounting mismatch).

Metodología de deterioro: Existen nuevos requerimientos relacionados a la contabilización de las pérdidas por crédito esperadas y compromisos de crédito.  El objetivo de los requerimientos de deterioro es reconocer pérdidas durante toda la vida del préstamo,  para aquellos activos financieros en los que hayan tenido un incremento significativo en el riesgo de crédito desde su reconocimiento inicial, ya sea que el análisis se haya efectuado de forma individual o colectiva considerando información soportable y razonable e incluyendo información prospectiva. Si por el contrario, en la fecha de reporte el riesgo de crédito de un activo financiero no ha incrementado significativamente desde su reconocimiento inicial, la entidad debe medir la provisión para ese instrumento financiero a un monto igual a doce meses de pérdidas de créditos esperadas.  Bajo ese nuevo enfoque, las provisiones se incrementarán debido a que contemplan en los modelos no solo las pérdidas incurridas sino también las pérdidas esperadas en el futuro.

Contabilidad de coberturas:   En noviembre de 2013 el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB, por sus siglas en inglés), añadió a la NIIF 9 los requerimientos relacionados con la contabilidad de cobertura.  El principal objetivo es que la contabilidad de cobertura refleje las actividades de gestión de riesgos.  Debido a que el proyecto de la contabilidad de macro-coberturas no ha sido completado, el Consejo ha permitido a las entidades escoger entre aplicar la contabilidad de cobertura bajo NIIF 9 o continuar aplicando la contabilidad de cobertura existente bajo NIC 39.

Los bancos deberán planificar un paralelo en el 2017 con miras a la puesta en producción definitiva en enero de 2018. En ese sentido, deberán participar diversas unidades de negocio y en algunos casos contratar proveedores de servicios.  Entre los aspectos a considerar podemos destacar: Gobierno, modelo de negocios, políticas, procesos, tecnología y roles y responsabilidad, entre otros.

Diana Mosquera
Socia de Auditoría de Deloitte
dmosquera@deloitte.com

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