No incorporar la inflación a los salarios

No incorporar la inflación a los salarios

Hitler Cigarruista

Capital

 

Crecer rápido, tal como lo está haciendo Panamá, tiene su costo. Uno de ellos, en una economía centrada en la exportación de servicios, es que la demanda de bienes y servicios crece más rápido que la oferta y, por tanto, los precios tienden a crecer. Así los consumidores terminan pagando más por los bienes y servicios que demandan.
Enfrentar este fenómeno no es fácil, y prueba de ello es que un aumento de salario, en lugar de atenuarlo, puede acentuar la tendencia al alza de los precios.
Rafael Zúñiga, director ejecutivo de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, admite que el país enfrenta una ola de incrementos de precios empujada por varios factores, como el aumento de la demanda interna generada por el crecimiento económico, el incremento del precio del petróleo y los aumentos de las tasas impositivas aplicadas en los últimos años.
Para enfrentar esta situación, añade Zúñiga, el gobierno debe evitar la tentación de incrementar significativamente el salario mínimo y rechazar la propuesta de los principales gremios sindicales de establecer un aumento general del salario, ya que muchas empresas no están en capacidad de soportar un incremento en sus costos operativos, si no están vinculados a la productividad, y se verán obligadas a transferirlo al precio de sus productos y servicios.
El economista jefe de BBVA Research para América del Sur, Joaquín Vial, advierte que en este momento tanto Panamá como otros países de la región enfrentan el riesgo de un sobrecalentamiento de la economía, debido al rápido crecimiento de la demanda interna y el ambicioso plan de inversiones públicas.
Pero a su juicio, incorporar la inflación a los salarios no es la salida de este problema.
Este es un camino que otros países de América Latina ya han recorrido y ha sido muy doloroso y complicado. Los gobiernos tratan de ser generosos en el tema del salario mínimo, pero cuando se equivocan allí terminan perjudicando a aquellos que no están trabajando, ya que se les hace más dificil encontrar trabajo. Entonces hay que tener mucho cuidado con no generar desequilibrios por ese lado y nuestra recomendación es ser muy cautelosos en este tema, dijo.
Para el economista Diego Quijano, lo que estamos sintiendo los panameños en materia de precios son las consecuencias negativas de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, porque los recursos como el petróleo y sus derivados (combustibles,  plásticos y fertilizantes) se aprecian en dólares estadounidenses, y al haber tantos dólares más en los mercados internacionales, nos toca entregar muchos más para comprar esos combustibles.
Para enfrentar esta situación lo que requerimos es que se aumenta la productividad, concluye Quijano.
Y esto solo se puede hacer, según el, mejorando el ambiente para que se establezcan nuevas empresas, para que sea fácil cerrar aquellas que fracasan, para que se puedan resolver rápidamente los conflictos en el sistema judicial, no encareciendo la contratación a los empresarios, permitiendo contratar el personal que considere apto, aunque sea extranjero, abriendo más los sectores más cerrados, reduciendo el peso del Estado y eliminando las intervenciones estatales más grandes. Pero no iniciando macro proyectos sin sentido como lo torre financiera, opina.
En tanto, el economista Víctor Herrera, subrayó que el dólar sigue presionado por la depreciación cambiaria frente al euro y algunas monedas asiáticas y de la región latinoamericana.
Países como el nuestro se enfrentan a dos tipos de inflación. Por un lado, la inflación de costos (incremento de los precios del petróleo). Y por el otro, la inflación monetaria (depreciación del dólar), que termina encareciendo mucho más las importaciones de bienes y servicios, especialmente de la Zona Euro (medicamentos, alimentos, tecnología, etc.).
Frente a esta situación, Herrera recomendó reducir algunos impuestos, dado que los impuestos, sobre todo los aplicados al consumo, elevan los precios; y aplicar una política de competencia que corrija los problemas derivados de estructuras monopólicas que caracterizan el mercado interno de productos básicos, ya que un incremento de la oferta de bienes y servicios puede ayudar a contener los precios.
Saúl Méndez, secretario general del Sindicato nico de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), advierte que si los precios de los bienes y servicios que requiere la población siguen incrementándose al ritmo de los primeros meses del presente año, y los salarios se mantienen como están, las personas simplemente no podrán satisfacer sus necesidades, la demanda colapsará y la economía resultará golpeada.
El sindicalista sostiene que el país no sólo requiere un incremento general de salarios que compense la pérdida de poder adquisitivo que ha sufrido el trabajador panameño en los últimos años, sino el establecimiento de una política que frene el incremento del costo de los productos de primera necesidad.
Específicamente una política de control de precios, para evitar que los empresarios trasladen ese aumento salarial al costo de los productos al consumidor para mantener intactos sus márgenes de ganancia, que es lo que siempre hacen.

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