No legislan, pero viajan y gastan

No legislan, pero viajan y gastan

Un mes y 11 días después de abierto el período legislativo 2011 (el último del actual Parlamento), el trabajo es prácticamente nulo. En estos 42 días de labores, los diputados sólo han aprobado tres decretos: Dos relacionados con las prórrogas del Estado de Calamidad emitidas por el Ejecutivo, y el otro para autorizar el préstamo por $17 millones para antirretrovirales. De esencia, nada. Es más, hasta el martes de esta semana, el pleno nombró a los presidentes de las comisiones de trabajo, requisito básico para que las salas puedan, entre otras cosas, emitir dictámenes.
En medio de esta parálisis legislativa, el miércoles trascendieron los detalles del último informe cuatrimestral de gastos del Parlamento. Destaca, como siempre, que en los últimos cuatro meses de 2010, el Congreso, con el dinero de los impuestos, gastó 1,2 millones de quetzales en viáticos al exterior (aparte de boletos y hospedaje). Hoy se sabe que uno de esos viajes fue realizado por el subjefe de bancada del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), Julio César López Villatoro (hermano de Roberto) López Villatoro, quien entre el 28 de febrero y el 2 de marzo estuvo en Los Ángeles, California, para ultimar detalles sobre la presentación de la obra de teatro El día que teco temió.
Sí, el hermano del conocido Rey del tenis tramitó, entre viáticos y boletos aéreos, 9.723 quetzales para promover una obra de teatro, con supuestos fines benéficos. Al final, el congresista devolvió el dinero, aunque fue necesario que la Dirección Financiera se lo exigiera. Lo cierto es que López Villatoro tramitó y se le autorizó el dinero, sin que aparentemente nadie se enterara del objetivo de su ausencia.
De acuerdo con el presidente del Congreso, Roberto Alejos, es necesario reglamentar las salidas de los parlamentarios, a fin de evitar las acciones individuales y dejar en manos de los presidentes de comisiones o jefes de bloque el trámite de los permisos y gastos. Esto, señor Alejos, suena bien, ¿pero qué hará mientras esa regulación llega, sobre todo cuando es la Junta Directiva del Legislativo, que usted preside ahora, la que autoriza los periplos al exterior? Es más, sería bueno que responda por qué autorizó una salida que obviamente era improcedente.
Podemos estar de acuerdo en que el Estado guatemalteco, y el Congreso en particular, no debe aislarse o encerrarse, en especial, en un mundo tan interrelacionado como el actual; pero una cosa es lanzar ofensivas estratégicas de nación, y otra, muy distinta, es asaltar el erario para satisfacer caprichos u ocurrencias ajenas al trabajo legislativo.

Editorial del diario
Siglo XXI de Guatemala, viernes
24 de febrero de 2011.

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