Otoque Oriente, un paraíso olvidado

Otoque Oriente, un paraíso olvidado
A esta población solo llega un doctor una vez al año| Ricardo González

La isla de Otoque Oriente, localizada en el Golfo de Panamá, está habitada por unas 1,200 personas, en su mayoría pescadores artesanales y pequeños agricultores.

Esta comunidad cuenta con coloridas casas y paradisiacos paisajes, pero esto es solo un espejismo, porque la isla es uno de los lugares más pobres del país, junto a las comarcas indígenas.

Otoque Oriente se encuentra a 48 kilómetros de la ciudad de Panamá, pero a esta población solo llega un doctor una vez al año y el agua potable una vez a la semana.

El muelle se encuentra en pésimo estado y no es apto para recibir grandes embarcaciones, además no cuenta con helipuerto para realizar algún traslado en caso de una emergencia médica

Las expectativas económicas de la población son nulas si la pesca es mala y como el 95% de los habitantes se dedica a esta actividad, en caso de escasez de peces toda la comunidad se ve afectada.

En la isla o sus cercanías no existe ni una sola empresa privada a la que puedan acudir en busca de empleo, por lo que muchos deben emigrar a la ciudad de Panamá, sobre todos los jóvenes.

Luis Rivera tiene 42 años de vivir en Otoque Oriente y se dedica a la pesca artesanal desde los ocho  años. Con el rostro curtido por el sol, Rivera aseguró que la pesca es igual que las mareas, sube y baja en diferentes épocas.

Sin embargo, desde el año pasado las capturas son casi nulas y para pescar algo hay que internarse por una semana en alta mar.

“El gobierno y las empresas privadas se han olvidado de Otoque Oriente y Occidente y solo se consigue algo que hacer cuando se construye un proyecto como la cancha sintética, donde se contrata a uno o dos habitantes de la comunidad por un par de meses”, destacó Rivera.

Aseguró que sería excelente para estas poblaciones que una empresa privada se instalara cerca de la isla, porque eso traería bienestar y progreso a los habitantes no solo de Otoque, sino desde Taboga  hasta  Punta Chame.

Brenda de Betancourt, de 65 años, señaló que “cuando la pesca es mala pasamos trabajo y no tenemos qué comer, porque la agricultura es poca y, además, la sequía ha afectado los pocos cultivos agrícolas.

Estamos pasando páramo, porque las siembras se han secado y sin pesca no tenemos dinero para comprar víveres en Taboga o Punta Chame y  nuestra situación es desesperante”, aseguró Betancourt.

Las autoridades del área, como el alcalde de Taboga, Ramón Ramos, destacan  que día a día los otoqueños tienen que ver qué hacen para poner la paila y agregó que  “ojalá el gobierno que gane, sea quien sea, mire hacia el Golfo de Panamá y vea sus necesidades.

Sin ayuda del gobierno y sin inversión de la empresa privada, el futuro de los pobladores de Otoque es sombrío. 

Ricardo González
gonzalezr68@yahoo.com
Especial para Capital Financiero

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