OUI denuncia contrabando y falsificación de sus marcas

Aduanas ha limitado su operación a puertos del Pacífico

Grafica Cigarrillos

La empresa tabacalera Overseas United Inc. (OUI) presentó una denuncia ante el Ministerio Público en la que aseguró ser víctima del crimen organizado,  ya que las marcas de cigarrillos que produce en Panamá, con fines exclusivos de exportación, están siendo falsificadas e ingresadas al país ilegalmente.

De acuerdo con el abogado, Luis Morales Granda, representante legal de OUI, esta denuncia responde a la necesidad de la empresa de dejar claro ante la comunidad panameña que no tiene ninguna vinculación con los cigarrillos que actualmente se comercializan ilegalmente en las calles del país y que en el caso de aquellos que llevan sus marcas se trata de falsificaciones, lo que afecta negativamente su operación.

Morales Granda explicó que por estar ubicada en una Zona Procesadora para la Exportación, la empresa OUI no sólo cuenta con estrictos sistemas de control, tanto de sus insumos como de su producción final, para garantizar que el 100% de los cigarrillos fabricados en Panamá, bajo licencia de una empresa china, son destinados a la exportación, sino que, además funcionarios de la ANA supervisan diariamente en sitio que los cigarros producidos sean enviados a los mercados internacionales.

Como ejemplo de los controles existentes, mencionó que cada cajetilla de cigarrillo producida en Panamá cuenta con un número de registro secuencial, que permite determinar el día de fabricación, el lote en que se incluyó y el contenedor en el que se envió al puerto, de forma que los directivos de OUI han podido certificar ante la ANA que las cajetillas de cigarros que se comercializan ilegalmente en el país no han sido producidas en esa fábrica.

A juicio del abogado de OUI, las cajetillas de la marcas Silver Elephant, Marshall, Modern Cigarret y Nise que se comercializan ilegalmente son producidas por organizaciones criminales internacionales que se dedican a falsificar las principales marcas de cigarrillos que se producen a nivel mundial, por lo que exigió a las autoridades del Ministerio Público adoptar las medidas necesarias para poner fin a esta situación y llevar a los tribunales a sus responsables.

Según un estudio de la Cámara de Comercio Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap), pese  a que desde la promulgación de la Ley 31 de 2008 la industria del tabaco es altamente regulada, no obstante, esa norma sólo se aplica al 25% de la población fumadora (que es tan solo 6,5% de la población), toda vez que el 75% de los cigarrillos que se venden en el país ingresan al mercado ilegalmente.

El estudio indica que las confiscaciones se  ubicaron  en 294,3 millones de unidades al cierre de 2014, registrado un incremento de 38,2% respecto al año anterior y generando una afectación fiscal para el país de $104 millones.

Dicho documento destaca que la marca más confiscada es Jaisalmer, cuya fábrica está ubicada en India, sin embargo, destaca que existen otras 40 marcas de contrabando en circulación en Panamá.

Para empresas como Britihs America Tobacco (BAT) y Philip Morris International, el elemento clave que ha dado impulso al contrabando de cigarrillos en Panamá ha sido el alza de los impuestos y restricciones aplicadas al mercado legal, ya que una cajetilla en el mercado está alrededor de $4,00 y la que se adquiere de manera ilegal está entre $1,00 y $2,00, lo que refleja un 50% menos. 

Hitler Cigarruista

hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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