Países del Gafilat deben mejorar gestión de riesgo

Países del Gafilat deben mejorar gestión de riesgo
Las naciones miembros del Gafi registran 69% de cumplimiento y los de Gafilat 14% | Archivo

Los países miembros del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat), Panamá entre ellos, muestran 71% de entendimiento moderado de sus riesgos y solo 14% sustancial, y aunque aplican medidas para mitigarlos, no siempre son las acciones adecuadas.

Juan Cruz Ponce, experto técnico senior del Gafilat y quien participó en el Congreso Hemisférico para la Prevención del Blanqueo de Capitales, Financiamiento del Terrorismo y de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva, organizado por la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), habló de riesgo país, criterios técnicos y la cuarta ronda de evaluaciones de los países de Gafilat, entre otros temas.

El Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi) fue fundado en 1989, por los países industrializados, con la tarea de combatir el lavado de activos. A raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001, incorporaron a los estándares ocho recomendaciones especiales para luchar contra el financiamiento del terrorismo.

Gafi tiene alcance global e integra a nueve grupos regionales, entre ellos el Gafilat, del cual forma parte Panamá junto con otros 16 países de Centroamérica, América del Sur y América del Norte. Funciona como entidad asociada de Gafi con similar visión y funciones.

Ponce señaló que el Gafilat se encuentra en la cuarta ronda de evaluaciones de países miembros”.

Perú, en la actualidad, es sometido a revisión y su informe debe ser discutido y aprobado en diciembre.

En el caso de Colombia y República Dominicana los resultados serán publicados muy pronto.

Quedan por evaluar siete países: Uruguay, Paraguay, Chile, Argentina, Brasil, Bolivia y Ecuador, con el cual cerrará la ronda a finales de 2021.

El informe de Panamá fue publicado en enero de 2018. Gafilat solicitó tipificar los delitos fiscales y adoptar medidas para prevenir el ingreso de fondos ilícitos procedentes del extranjero.

Estas conclusiones fueron el resultado de su visita al país en mayo de 2017. Analizaron la información proporcionada por las autoridades nacionales, fuentes externas y organismos internacionales.

El diagnóstico general en materia de evaluación de riesgos en los países del Gafilat, frente a los países de la red global del Gafi, determinó que el bloque regional está por debajo del Gafi, que tiene un mayor cumplimiento sustancial (69%) contra el 14% del Gafilat.

En el grupo regional, la mayoría son resultados moderados (71%) que en conjunción con otros elementos pueden dar lugar a seguimientos intensificados. Gafi presenta 25% de entendimiento moderado.

Sin embargo,  el  experto advirtió que  estos resultados no implican desaliento porque estamos mejor que otras regiones de la red global (para ver la lista completa de países y calificaciones: http://www.fatf-gafi.org/publications/mutualevaluations/documents/assessment-ratings.html).

Afirmó que Gafilat se encuentra en un nivel medio con muchas oportunidades para mejorar.

También destacó que al evaluar la calificación de efectividad RI 1 (Resultado Inmediato 1) solo un país, México, consiguió la calificación sustancial, es decir, evaluó, entendió y aplicó en mayor grado, medidas mitigantes vinculadas con estos riesgos. El resto de los países (incluido Panamá) tiene dificultades en ciertos aspectos.

Con respecto a RI 4 (Resultado Inmediato 4, que mide en qué medida las instituciones financieras y las Actividades y Profesiones no Financieras Designadas -como abogados, contadores o notarios- (Apnfd) aplican medidas preventivas y reportan transacciones sospechosas),  el especialista comentó que hay dificultades en la implementación de medidas acordes con el riesgo, en mayor medida por las Apnfd, en parte porque comenzaron a ser sujetos de supervisión en época reciente, mientras el sector financiero implementa medidas desde hace más de 30 años.

Con respecto a los desafíos en materia de evaluación de riesgos, se refirió al de-risking o fórmula practicada por algunos sectores: En lugar de administrar los riesgos los suprimen, generando exclusión financiera.

En relación a las fintech y el movimiento regulatorio conocido como regtech, Cruz reconoció el avance de la innovación frente a sistemas que no estaban preparados para esta clase de operaciones.

Gafi acordó apoyar la innovación responsable mientras sea orientada al desarrollo de negocios lícitos.

Gafilat, por su parte, tiene el llamado Grupo de Trabajo de Análisis de Riesgos e Inclusión Financiera (Gtarif), en cuyas reuniones se exponen las experiencias recientes en esta materia.

El experto puntualizó que es interés del organismo propiciar un diálogo fluido entre las entidades para encontrar por la vía de la retroalimentación y no de la imposición, los mejores mecanismos de prevención del delito.

Durante el Congreso Hemisférico fue premiada la investigación de Iván Danilo Ortiz (Ecuador) sobre la aplicación de la Norma ISO 31000 para solventar deficiencias en materia de cumplimiento.

Como dato de valor, expuso que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que el lavado de activos podría representar entre el 2% y 5% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. Cerca de $40,000 millones del flujo de dinero por actividades ilícitas, calcula el Banco Mundial (BM), corresponden a actos de corrupción en países en vías de desarrollo o en transición.

Es preciso reforzar los procesos de debida diligencia y, en esta tarea, subrayó, la Norma ISO 31000, “crea valor, está integrada a los procesos de la organización, es sistematizada, inclusiva, dinámica y facilita la mejora continua de la organización”.

Violeta Villar Liste
violetavillarliste@gmail.com
Especial para Capital Financiero

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