Palo porque bogas palo porque no bogas

Palo porque bogas palo porque no bogas

Insistir en que el problema de las listas discriminatorias contra Panamá es un tema técnico, tanto el fiscal como el de blanqueo de capitales, es una falsedad. Hasta que nuestros funcionarios no entiendan que es un tema con fuertes ribetes políticos y diplomáticos, Panamá seguirá recibiendo palo. Palo porque boga y palo porque no boga, como diría mi abuela.

Cómo la Unión Europea (UE) y el Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi) osan meter a Panamá en sus listas cuando las principales empresas de sus países miembros no paran de evadir impuestos y, por ende, de blanquear capitales (el primero es delito precedente de lavado de dinero), es inaceptable.

Peor aún es que nadie de nuestro gobierno les diga nada a estos entes o a los países de la UE.

Resulta insultante, pero no sorprendente, la noticia de que Alemania ha decidido aplicar una medida de retorsión contra Panamá. Sí, crear obstáculos para que empresas y ciudadanos alemanes no les sea atractivo invertir en nuestro país es una medida de retorsión, aunque los funcionarios de nuestro gobierno lo quieran llamar de otra forma.

La Real Academia de la Lengua Española define a la retorsión como: “Acción de devolver o inferir a alguien el mismo daño o agravio que de él se ha recibido.”

Bajo esta definición no entiendo que vara utilizaron los alemanes para aplicar una medida tan dañina, reputacional y económicamente, a nuestro país. Lo peor es que, seguro, los perros falderos de Alemania –entiéndase Francia, Austria, etc.- pronto harán lo mismo.

Para los que no están al tanto, Alemania introdujo en junio de este año una serie de medidas comerciales en contra de Panamá (por estar en la lista de la UE como no cooperador en materia fiscal), que según medios locales (que parece regocijarse de cada ataque en contra de Panamá) “harían más costoso y por lo tanto menos competitivo a Panamá, como país receptor de inversión alemana y exportador al país europeo.”

Según dichos medios la inversión alemana en el país en 2019 era de $767.2 millones, en sectores como el automotriz, financiero, gastronómico, marketing y hotelero, según Pro Panamá. Una suma nada despreciable.

Tratemos de entender. Alemania estima que, en Panamá, sus ciudadanos, evaden o eluden impuestos a su fisco mayores o por el orden de $767 millones. De lo contrario, ¿por qué pondrían en juego tanta inversión en nuestra economía?

Estoy seguro de que la evasión de sus ciudadanos en Panamá, si la hubiera, no llega ni cerca de 10 décimas de ese monto. Que un alemán trate de abrir una cuenta bancaria en Panamá o comprar una sociedad anónima debe ser casi imposible.

Las agallas de los alemanes, cuando su banco estandarte Deutsch Bank tiene un prontuario delictivo más largo que el de Pablo Escobar, no tiene parangón.

Por favor ver este informe: https://www.corp-research.org/deutsche-bank.

¿Por qué insisto en que los ataques a Panamá son de mala fe? Veamos la noticia que aparece en el diario The Guardian de Reino Unido bajo la pluma de Daniel Boffey, con fecha 6 de septiembre de 2021, titulado: “Bancos europeos almacenan más de 20 billones de Euros en paraísos fiscales”. Pueden estar seguros de que esa cantidad de plata líquida o en títulos valores (es lógico que no sean otro tipo de activos) no está en nuestro sistema bancario que es de apenas $120,000 millones (billones en inglés) en activos.

El País de España establece, el mismo 6 de septiembre de este año, sobre ese mismo reporte del EU Tax Observatory (adscrito a la Escuela de Economía de Paris) que: “El informe dedica un análisis aparte a tres grandes bancos europeos: el inglés HSBC, el alemán Deutsche Bank y el francés Société Générale. HSBC es una de las entidades más grandes del mundo y es la que contabiliza el mayor porcentaje de ganancias antes de impuestos en paraísos fiscales (58%), seguida por Monte dei Paschi, Standard Chartered y Deutsche Bank.

Deutsche Bank es otro coloso de las finanzas con gran presencia en jurisdicciones de tributación laxa ―aunque el tipo medio que abona (24%) es superior al de HSBC―, donde registra casi un tercio de sus beneficios. Un buen porcentaje de ellas (22%) se contabiliza en Luxemburgo, gravadas al 14%, pese a que aquí solo trabaje el 1% de su plantilla. Otra parte de sus beneficios se contabilizan en Hong Kong, Malta, Mauricio y Singapur, con tipos efectivos inferiores al 15%.”

Ahí lo tienen. Alemania se da el tupé de aplicar medidas contra Panamá mientras su banco estandarte evade y blanquea, a diestra y siniestra, alrededor del mundo.

No, no son temas técnicos complejos los que tienen a Panamá en las listas discriminatorias; es la falta de bemoles.

Misonius Rufus
Abogado y analista internacional

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias