Panamá corre el riesgo de quedarse sin la energía que demanda

Panamá corre el riesgo de quedarse sin la energía que demanda

La demanda de energía eléctrica de Panamá es muy superior a la de otros países de Centro y Suramérica, y según estimaciones de la Secretaría Nacional de Energía (SNE) esta crece a un ritmo de entre 6% y 7% anualmente, lo que significa que el país debe duplicar su capacidad de generación y transmisión de electricidad cada nueve años.

Sin embargo, en este momento existe un número plural de proyectos de generación que fueron licitados y adjudicados por la SNE que no se están ejecutando, lo que coloca a Panamá frente al riesgo de quedarse sin capacidad para responder al crecimiento de la demanda, situación que debe ser subsanada por el regulador del mercado de energía para evitar que el crecimiento económico del país se vea frenado por falta de energía.

Esta fue la conclusión a la que arribó Miguel Bolinaga, presidente de AES Panamá, durante su participación en el foro “Panamá, hub de energía: Apostando al futuro”, organizado por Capital Financiero, en el que explicó que, además de la hidroeléctrica Changuinola II (Chan II), cuya construcción podría verse afectada por los problemas que enfrenta la empresa que se adjudicó el derecho a desarrollarla, la brasileña Norberto Odebrecht, existen varios proyectos de generación que deberían estar en construcción, pero cuyas obras todavía no se han iniciado.

Bolinaga explicó que en el 2013 la capacidad instalada de generación de electricidad en Panamá era de 2.516 megavatios (MW, por sus siglas en inglés), en el 2016 este indicador se ubicó en 3.350 MW y se espera que para el 2018 alcance los 4.090 MW, no obstante, hay que tener presente que de 1.845 MW que ya han sido concesionados por la SNE tan solo están en construcción proyectos que aportarían $381 MW, por lo que nada garantiza que el país podrá contar con los 1.494 MW restantes.

Por otra parte, Bolinaga ilustró a los asistentes al foro de Capital Financiero sobre los avances de la construcción de la primera planta de generación de energía a base de Gas Natural Licuado (GNL) de Panamá y Centroamérica, que construye la empresa AES Colón, mediante una inversión estimada en $1.150 millones, así como el impacto que tendrá para el resto de la economía del país contar con una terminal para la entrada y salida de GNL. 

Señaló que la planta de GNL contará con un tanque de almacenamiento de 180.000 metros cúbicos de esa materia prima, a pesar que para la generación de los 381 MW que aportará este proyecto al sistema energético del país sólo utilizará el 25%, de forma que el 75% restante pueda ser comercializado no solo en el mercado local, sino también a nivel regional lo que junto a otras iniciativas convertirán a Panamá en un verdadero hub energético.   

El presidente de AES Panamá indicó que con base en la experiencia acumulada por la terminal de GNL de AES Andrés, ubicada en República Dominicana, la planta de AES Colón podría facilitar el uso de GNL para el transporte público, el consumo doméstico, la reconversión de otras plantas de energía y para que los grandes consumidores de energía, como la industria manufacturera, puedan contar con plantas térmicas para el autoabastecimiento que les ayude a reducir su factura energética y hacer más eficientes y rentables sus operaciones.

Por su parte, Isaac Castillo, sub secretario Nacional de Energía, explicó que como regulador del mercado la SNE ha desarrollado el Plan Nacional de Energía en el que no solo se determinaron las necesidades futura, sino que, además se definió una estrategia de largo plazo, con miras al año 2050 para diversificar la matriz energética del país, para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y aprovechar otras fuentes renovables de energía, ante el evidente agotamiento de las oportunidades para el desarrollo de nuevos proyectos hidroeléctricos.

Castillo destacó que como parte de este esfuerzo se diseñó un Plan Operativo para el quinquenio 2014-2019 y ya existe un Atlas energético que identifica las áreas del país en que se desarrollan o se pueden desarrollar diversos proyectos de generación ya sean eólicos, solares, hídricos o térmicos.

Agregó que la estrategia de la SNE se basa en cuatro pilares: Acceso universal al servicio de energía eléctrica, descarbonización de la matriz energética, eficiencia energética y seguridad en el suministro.      

En cuanto al primer pilar Castillo destacó que Panamá es uno de los países de Centroamérica y el Caribe con uno de los mayores índices de acceso al servicio de energía eléctrica y prueba de ello es que ya en el año 2010 el mismo cubría al 87,1% de la población del país.

Respecto a la decarbonización de la matriz dijo que el país ha registrado importantes avances, entre los cuales destacó que parte de la energía que se está consumiendo en el país ya es aportada por el parque eólico ubicado en Penonomé y por complejo de generación solar desarrollados en otros puntos de la geografía nacional. Igualmente señaló que la integración a la red de transmisión de energía de Centroamérica y el proyecto de Interconexión Eléctrica con Colombia, sin duda alguna, podrían darle mayor seguridad al suministro de electricidad, al garantizar acceso a este insumo ante cualquier eventualidad que se pueda presentar en materia de generación local o ante fenómenos climáticos extremos.

Castillo indicó que en materia de eficiencia se han registrado importantes avances debido a que el país ha incentivado el uso de equipos electrónicos de última generación, los que consumen mucha menos energía que su predecesores, aunque en el terreno del ahorro los avances han sido más modestos debido a que la población todavía no ha tomado conciencia de la importancia de reducir sus niveles de consumo de energía.

De todas formas, dijo que se estima que el ahorro de energía podría reducir el consumo actual en un 6%, lo que no solo impactaría en el costo de la energía, sino también en la huella ambiental de esa industria.       

Otra de las interesantes intervenciones que conformaron la rica agenda del foro de Capital Financiero fue la del gerente general de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa), Iván Barría, quien explicó los detalles del proyecto para la construcción de la  Cuarta Línea de Transmisión de Energía Eléctrica, que tendrá un costo aproximado de $500 millones.

Explicó que en este momento se adelanta la etapa final de los trabajos de construcción de la Tercera Línea de Transmisión, la que debe comenzar a operar en un 100% en marzo de este año, pero aclaró que debido a la construcción de proyectos como los de Minera Panamá y AES Colón, la capacidad de esta línea y las otras dos ya existentes quedará copada en su totalidad en el año 2019, por lo que urge iniciar la construcción de una cuarta línea de transmisión.

Barría destacó que esa nueva línea correrá por el Atlántico panameño, uniendo a Bocas del Toro y Colón, con la finalidad de darle redundancia y seguridad al sistema de transportación y suministro de energía. Agregó que una vez terminada esta cuarta línea de transmisión contará con capacidad para transportar 500 kilovoltios (KV), capacidad equivalente a la de las otras tres líneas de transmisión juntas, siendo la primera de su tipo en Centroamérica.

Agregó que esta obra es de vital importancia para el país, debido a que el crecimiento anual de la demanda de energía de entre 6% y 7%,  significa que el país debe duplicar cada nueve años su capacidad de generación y transmisión de electricidad, algo especialmente cierto para el 2025 cuando se estima que la demanda de energía alcanzará los 3.000 MW, el doble de la actual.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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