Panamá debe invertir en tecnología con un mayor sentido de innovación

Panamá debe invertir en tecnología con un mayor sentido de innovación
El 70% del presupuesto destinado a este sector en Panamá solo busca mantener la continuidad del negocio y esta visión no deriva en mayor productividad| Violeta Villar Liste

La tecnología es un buen negocio y lo demuestran los números de la mayor encuesta de liderazgo de Tecnologías de Información (TI) en el mundo, la de Harvey Nash/KPMG CIO Survey 2019.

De hecho, los líderes digitales de organizaciones que se consideran “muy eficaces” o “extremadamente eficaces” en el uso de las tecnologías digitales para avanzar en sus estrategias comerciales, de acuerdo con el estudio, lograron mejores resultados en el tiempo de comercialización (53% vs. 34% para el resto), experiencia del cliente (65% vs. 49%), crecimiento de ingresos (55% vs. 43%) y rentabilidad en el último año (50% vs. 37%).

Glenn Tjon, socio regional de asesoría de KPMG en Panamá, compartió para Capital Financiero su visión sobre un mundo cada vez más digital y las lecciones aprendidas a partir de este estudio y de su propia experiencia.

-¿Cuáles son las tendencias tecnológicas en la región y en Panamá en particular?
-Las tendencias principales, en los últimos cinco años, han estado muy enfocadas hacia la experiencia del cliente. Están cambiando los canales de acceso a los servicios y productos, por ende, el uso del dispositivo móvil genera complejidades. Puedo tener una App que funciona muy bien, pero si no está conectada con mi sistema operativo, de nada me sirve. Este proceso muchas empresas lo llaman transformación digital y el objetivo se orienta a mejorar la experiencia del cliente.

“También vemos mucha inversión en ciberseguridad y movida hacia la nube. En la región nos encontramos en el proceso de adopción de este sistema que permite a las empresas, en lugar de comprar recursos tecnológicos, entrar en un sistema de financiamiento diferente para ampliar y extender sus capacidades sin tener que hacer amplias inversiones”.

-¿Si hacemos una radiografía de la región cómo se encuentra Panamá con respecto al acceso y uso de la tecnología?
-Lo más importante es cuáles son las aplicaciones que estamos usando, con cuál propósito y si de verdad estamos hablando de un cambio en cuanto a consumo de productos para efectos de completar transacciones. No es solo usar el celular para fines sociales o compartir fotos. En ese uso la región es muy similar.

“Cuando hablamos de usar el dispositivo móvil, a efectos de un pago o una transacción, allí se ve la diferencia. Por ejemplo, en el caso de China, la adopción de pago a través de dispositivos móviles es un fenómeno sin precedentes, incluso si se le compara con Estados Unidos (EE.UU.).

También es importante ver cómo se distribuye entre los diferentes niveles de edad dentro de nuestra población. Los millennials están más acostumbrados y confían en que se respetará la transacción. A medida que esa generación entre en la fuerza laboral, veremos un aumento en el uso del móvil para efectos, no solo de evaluar sino completar y llevar a cabo una transacción final”.

-¿Cuáles es el comportamiento del usuario en Panamá a efectos de completar una transacción?
-En Panamá estamos al principio de un cambio fundamental, no solamente de consumo de productos, sino también en cuanto al propio Gobierno al proveer soluciones a través de dispositivos móviles. La administración anterior invirtió bastante en garantizar al ciudadano más acceso a sus servicios y esta tendencia se espera continúe por sus ventajas: Eficiencia y mejora de la experiencia del ciudadano.

-¿Cómo se expresa la inversión en materia de ciberseguridad al considerar que es una de las prioridades de los líderes?
-KPMG hizo un reciente estudio global, el CEO Outlook 2019, en esta oportunidad, en comparación con años anteriores, la amenaza número uno de crecimiento para los CEO, en Panamá y la región, es la ciberseguridad. Por otro lado, el presupuesto para esta área sigue aumentando en los últimos 15 años e incrementó en 14% la prioridad que las juntas directivas conceden a este tema. Este estudio indica que en comparación con 2018, por primera vez han disminuido las incidencias de ciberseguridad.

“Esto supone que estamos creando una cultura de conciencia en el empleado y en el usuario y, por ende, eso permite que los ataques tengan menos efecto. Sin embargo, el 39% de los CEO encuestados indica que tienen falta de capacidad para poder prepararse ante un eventual ataque.

De hecho, migrar hacia la nube forma parte de las estrategias para reforzar la ciberseguridad, porque confiar en los fabricantes de estos servicios da mucha más fortaleza que mantener el sistema en tu servidor”.

-¿Es realmente la nube confiable para la industria panameña y regional?
-Por lo general hemos visto que los centros de cómputo en el país están en un buen nivel de protección y de procedimientos.

-¿Cuáles sectores de las industrias panameñas están a la vanguardia en materia de incorporación tecnológica?
-Sin lugar a dudas los bancos son los que invierten más en tecnología. Sin embargo, debemos hacer una distinción. Es diferente invertir para mantener el estatus quo y la operación andando, que hacerlo en tecnología disruptiva, integrando la innovación y nuevos productos.

“Existe una diferencia muy marcada porque invertir en mantener el sistema no forzosamente aumenta la productividad o la experiencia del cliente, elementos importantes que debemos ver como país.

“Cuando hablamos de innovación, significa uso de robots, de drones o de Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) y, en el caso de Panamá, a excepción de algunos bancos o aseguradoras, no estamos viendo mayor inversión en este tipo de tecnología.

Algunos bancos están creando sus propias Fintech o buscando una asociación, pero nos encontramos a años luz de crear ecosistemas de innovación. Puedo pensar que el 70% del presupuesto sigue siendo dedicado a mantener la continuidad de los negocios”.

-¿Cómo lograr que la innovación sea una oportunidad de negocios?
-Lo importante es entender que acceder a la tecnología para lograr soluciones disruptivas ya no es una limitante. Está a disposición de Panamá. Se trata de crear ecosistemas, incentivar el emprendimiento, darle acceso para que se hagan pruebas y cometer errores porque esto permite lograr aprendizaje rápido. Como país no estamos haciendo lo necesario. Cuando hablo con los startups me dicen lo mismo: Es difícil llegar a crecer.

La aplicación Wisy es un modelo de éxito panameño, pero difícil de replicar. Tenemos que buscar un mecanismo mucho más fácil para tener cientos de Wisy, crear nuevos empleos y oportunidades a partir de una innovación que se haga en Panamá”.

-¿Cuáles son las áreas en Panamá que tienen oportunidades de desarrollar soluciones disruptivas?
-La logística es el sector en el cual Panamá tiene una marca fuerte, con socios globales, quienes están haciendo lo suyo en cuanto a inversión e innovación. La idea no es solo que seamos el espacio en el cual operen; es tener capacidad de desarrollar un ecosistema en el cual se integren aportando sus conocimientos.

“El activo principal, cuando hablamos de innovación y desarrollo de nuevos productos y servicios, es la data. La tenemos en cantidad, casi astronómica, por nuestro carácter de centro de distribución, pero nadie está hablando de cómo crear, por ejemplo, un centro de investigación en logística”.

-¿Cómo lograr que los gobiernos entiendan que es más provechoso producir que importar tecnología?
-Cuando logremos vincular avances tecnológicos con innovación, competitividad y productividad. En un estudio que realiza KPMG sobre cuáles son las empresas con mayor productividad en el mundo, en el caso de manufactura y servicios, hemos visto que se asocian a cuatro aspectos básicos: Pasión por el cliente; data como activo principal; aprovechar inversión de terceros y apalancar mi plataforma creando colaboración, consorcios y trabajar incluso con la competencia y entender cuál es la fuerza laboral del futuro.

Ya no es una fuerza laboral tradicional con empleados.  Debemos contar con robots, inteligencia artificial y recurso que no será parte de mi plantilla y lo usaré en el momento requerido. Es el ejemplo de organizaciones como Apple o Amazon, a las cuales identificamos como empresas frontera porque su diseño está concebido para el siglo XXI”.

-¿Cuáles han sido las iniciativas para que la tecnología sea también una realidad inclusiva en este caso en el interior de Panamá?
-Quien está en Colón o en David tiene el mismo acceso porque Panamá cuenta con buena cobertura.  Lo importante es crear conciencia con respecto a lo que está disponible.

“De igual modo, hay oportunidades interesantes en el caso de la agroindustria cuando hablamos de sostenibilidad, de trazabilidad de los productos y de uso de tecnología para mejorar la productividad, elementos con impacto en el  área rural del país. Lo mismo pasa con el sector energético que se produce fuera de la ciudad”.

-¿Cómo quedan los clientes y los colaboradores en estos procesos de incorporación tecnológica?
-La tecnología es un instrumento para atraer, retener y desarrollar capital humano que será fundamental en las empresas. Esos colaboradores también son consumidores y saben cómo funciona ese mundo. La pregunta es por qué no traerlo al interior de la empresa.

“En KPMG hemos desarrollado una plataforma que se llama la Fábrica de Innovación que permite a las empresas lanzar su propio proceso de creación de proyectos internos para que el colaborador puede aportar a la mejora de la organización. De esta forma, la innovación no queda limitado a un grupo. En México, Brasil y Perú la experiencia con esta solución ha sido fantástica porque el colaborador ve que su idea es valorada.

En Panamá algunas empresas comienzan a verlo con interés”.

-¿Cómo pueden las Fintech acompañar la transformación que requiere Panamá?
-Las Fintech o cualquier persona que tiene soluciones nuevas puede aportar. En muchos países se están creando centros de innovación con la presencia de los emprendedores, la academia, el gobierno, los bancos, los inversionistas y el regulador, con reglas claras y un entorno regulatorio. La claridad es fundamental para fomentar nuevas soluciones. De no innovar, el sector financiero, de manera específica, recibirá un impacto no deseado.

-¿Es ahora el mundo un lugar mejor gracias a la tecnología?
-Sí lo es y se comprueba cuando se observan los avances en medicina o en la posibilidad de generar mayor prosperidad en la población. La velocidad de adopción de tecnología va tan rápido que cambia las maneras de hacer las cosas, de trabajar y la experiencia del ciudadano.

Violeta Villar Liste
violeta.villar@capital.com.pa
Capital Financiero

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