Panamá está siendo juzgada por una realidad que no existe

Panamá está siendo juzgada por una realidad que no existe

Los proveedores de servicio también tendrán que ser más proactivos para combatir la mala imagen del país

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¿Cuál será el impacto del escándalo mundial protagonizado por la firma de abogados Mossack Fonseca para la economía panameña? ¿Cómo debe el gobierno nacional manejar esta situación? ¿Cuál será el futuro de las sociedades anónimas en Panamá?

Se trata de preguntas sumamente difíciles de responder, especialmente porque cada día aparecen más nombres de personalidades de la política, la música o el deporte mundial que utilizaron los servicios de Mossack Fonseca para crear sociedades anónimas en un gran número de jurisdicciones, que de acuerdo con una presunta investigación periodística desarrollada por el  Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación fueron utilizadas para supuestamente facilitar la evasión fiscal, el lavado de dinero, e incluso la financiación del terrorismo.

Es por ello que Capital Financiero decidió consultar sobre el tema a Gian Castillero, presidente de la Asociación de Abogados Internacionales de Panamá y representante del sector privado en la Comisión establecida por Panamá para gestionar su salida de la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi).

Castillero, igual que muchos panameños, considera injusto que las acciones de una empresa sean utilizadas para juzgar a todo un país, sin embargo, admite que es evidente la necesidad de revisar las normas vigentes para garantizar que la plataforma de servicios legales y  financieros no sea utilizada indebidamente, aunque insiste que este tipo de acciones en favor de la transparencia sean adoptadas por todas las jurisdicciones que como Panamá ofrecen el servicios de establecimiento legal de sociedades anónimas.

-Usted ha señalado que la investigación conocida como Panama Papers no se ajusta a la realidad de Panamá y le ha hecho un daño injustificado a nuestro país. ¿Cómo evalúa usted ésta situación? 

-Cuando usted tiene un país tan orientado a los servicios internacionales como Panamá, el activo más importante que se tiene es la reputación y lo que se está cuestionando aquí es la reputación de todos los panameños.

La investigación o filtración dada a conocer como Panama Papers es completamente injusta con el país, por varias razones. La primera, porque cuando estudias el fondo de la publicación el punto de contacto con Panamá es minoritario, ya que la mayoría de las sociedades anónimas involucradas son de otras jurisdicciones. Segundo, porque si bien el punto de contacto es una firma de abogados panameña, como Mossack Fonseca, cuando la realidad es que esta empresa evolucionó y hoy en día es más bien una multinacional que opera en distintas partes del mundo, no solo en Panamá. Y tercero, porque el artículo ha creado la presunción de que todo el que tiene contacto con Panamá está haciendo algo malo o pecaminoso, cuando la realidad no es así, porque hay múltiples razones por las cuales uno puede tener la necesidad de establecer una sociedad anónima panameña o de cualquier otra jurisdicción, sin que esto quiera decir que uno esté realizando alguna actividad delictiva y tampoco que esté buscando evadir alguna obligación de naturaleza fiscal. Entonces, este artículo o investigación le hace un daño injusto e innecesario a Panamá.

El otro tema por el que esta investigación es injusta, y esto lo digo sin la intención de defender a nadie, es que se señala indiscriminadamente a todos los clientes de este proveedor de servicios durante sus 40 años de existencia, aplicándole las reglas y las responsabilidades que rigen hoy en día, sin tomar en cuenta que las normas han evolucionado en el tiempo y que es injusto aplicar las reglas vigentes ahora a transacciones realizadas hace tiempo atrás.

-El año pasado Panamá aprobó un paquete de leyes para garantizar una mayor transparencia y prevenir el lavado de dinero, con el fin de que su plataforma de servicios financieros cumpliera con estándares internacionales. ¿Cierto o no?

-No solo Panamá mejoró substancialmente su sistema legal para proveer más transparencia a su plataforma de servicios, como tú lo mencionas, sino que ese proceso ha estado bajo el escrutinio de la comunidad internacionales. En octubre del año pasado Panamá se sometió a la revisión del grupo de pares del Foro Global y producto de esa revisión Panamá fue promovida de la Fase 1 a la Fase 2 de esa revisión paritaria.

Lo mismo ocurrió con el tema de lavado de dinero y prevención del financiamiento al terrorismo. Nosotros estábamos en una lista gris de Gafi de la que salimos en febrero de este año, luego que un grupo de expertos hicieron una revisión a las leyes que hemos aprobado sobre ese respecto y concluyeron que las mimas se ajustan a los estándares internacionales.

Todo esto demuestra que el país se ha esforzado para mejorar su capacidad institucional para que su plataforma de servicios legales y financieros no sea utilizada indebidamente.

-Ahora la pregunta es: ¿Qué hacemos para enfrentar esta situación? Porque,evidentemente el daño ya está hecho.

-Yo creo que hay dos o tres cosas que debemos hacer de inmediato. Lo primero es poner los Panama Papers dentro de su contexto, porque los documentos de Panamá no son un problema de Panamá, sino un problema global que comparten muchos países del mundo y, por tanto,todos debemos colaborar para que los sistemas de servicios legales y financieros dejen de ser vulnerables en el futuro.

En segundo lugar, es evidente que los proveedores de servicio panameños vamos a tener que ser más proactivo en dejarle saber al mundo cuál es la realidad de Panamá, porque cuando uno lee muchos artículos sobre estos temas te pintan un Panamá que ya no existe.

Hablan de un país con un régimen de sociedades con secretismo absoluto, donde cualquiera abre una cuenta de banco sin ningún requisito y donde no hay obligaciones de reportar a las autoridades los beneficiarios finales de estos instrumentos, cuando eso  ya no se da, porque simplemente ese Panamá ya no existe. Esto evidencia que los panameños hemos fallado en comunicarle al mundo lo que estamos haciendo para robustecer las normas que regulan la plataforma de servicios financieros, a pesar que nosotros contamos ahora con una normativa de vanguardia, al punto que las obligaciones de conocer al cliente se han llevado a un gran número de actividades económicas y no solo a las empresas financieras, pero no hemos sabido promocionar esa realidad y nos siguen penalizando porque piensan que somos algo que ya no somos.

-Pero, una de las acusaciones principales contra Panamá es que somos un paraíso fiscal. ¿Es legítima esa percepción? 

-Usted y yo quisiéramos que Panamá fuera un paraíso fiscal para no pagar impuesto, pero la verdad es que aquí se paga Impuesto Sobre la Renta (ISR), Impuesto de Dividendos, Impuesto Educativo, Impuesto de Transferencia de Bienes, Muebles y Servicios (Itbms o lo que se conoce en otras naciones como Impuesto al Valor Agregado) y las Sociedades Anónimas pagana 25%. La diferencia es que en Panamá las empresas pagan impuestos sobre las ganancias generadas en el país y no sobre las que generan fuera del país, mientras que en otros países los impuestos se pagan sin importar dónde se genera el ingreso.

-¿Panamá tendrá que modificar nuevamente su régimen de Sociedades Anónimas para que esto no pueda ocurrir?   

-El Ejecutivo ha nombrado una Comisión de Alto Nivel, conformado por expertos nacionales e internacionales, para que evalúen nuestras normas y determinen si cumplimos o no con las normas internacionales y si requerimos hacer nuevas adecuaciones para dar garantías  que el país está apostando por la transparencia en su plataforma de servicios.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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