Panamá Oeste: Prioridad dos en transporte

Panamá Oeste: Prioridad dos en transporte

Migdalia Casorla

Capital

 

En las paradas de Panamá Oeste todos los días, desde tempranas horas de la mañana, hay largas filas. Cualquiera pensaría que el Metro Bus llegó al sector en donde para abordar uno de ellos el orden para subir es la regla, pero no es así. Los usuarios del transporte público se están organizando ordenadamente para abordar no solo los denominados taxis piratas, sino los vehículos particulares que poco a poco se van sumando para trasladarlos a la ciudad capital.

La situación es el reflejo del aumento en el costo del combustible, pero al mismo tiempo del enorme crecimiento poblacional que se registra en el sector, resultado del gran número de proyectos de vivienda que se desarrollan en Panamá Oeste, mientras que el transporte no camina a la par.

En otros puntos del país donde se registra la construcción de respuestas habitacionales en esas mismas dimensiones el tema de transporte público podría definirse como una bomba de tiempo, pero en Panamá Oeste el problema ya hace mucho tiempo que estalló.

 

Los números no cuadran

No hay suficientes autobuses para trasladar a los más de 377.103 habitantes de los distritos de Arraiján y La Chorrera, quienes en su gran mayoría viajan a la ciudad capital por trabajo y estudios diariamente y en distintas horas, aunque los dueños de los dirigentes de las distintas piqueras aseguren lo contrario.

En estos momentos hay en total 616 autobuses para todo el sector y sus 12 prestatarias, y no todos funcionan diariamente.

En agosto de 2009, la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), en ese entonces a cargo de la dirección general de Sandra Escorcia, realizó un aforo de ocupación visual que dio como resultados que en las horas pico de la mañana (6:00 a.m. a 10:00 a.m.) se movilizaron 35.936 usuarios, los que fueron transportados en 565 autobuses y en transporte ilegal hasta la calle 26 y Avenida de los Mártires. Este último significó un 20% de ese total de viajes, es decir, 7.187,2 pasajeros.

En el estudio también se determinó que de los 532 buses que estaban registrados en el sistema de la ATTT, sólo 463 estaban operando de manera regular.

Para esa fecha, se necesitaban que unos 498 autobuses operaran por día para cubrir la demanda en Panamá Oeste, pero que igualmente se necesitaba 54 unidades adicionales para fortalecer el sistema. Ahora con la cantidad actual de 616 unidades y una población en constante crecimiento, los números nuevamente no encajan.

No obstante, los propietarios de las unidades de transporte público sostienen que los buses son casi suficientes para prestar el servicio, pero que hay momentos en que, por los tranques vehiculares originados por los trabajos de ampliación de la autopista Arraiján-La Chorrera, los embudos que se forman en las conexiones hacia la ciudad capital y los accidentes, no pueden atender a este importante número de pasajeros.

Por otro lado, los usuarios se quejan de las malas condiciones de las improvisadas piqueras establecidas especialmente para las rutas expreso, y de la larga espera para abordarlos los mismos, con lo cual un número importante de esos pasajeros prefieren la alternativa de los transportes piratas.

Para Jorge Ricardo Fábrega, director de la ATTT, el transporte público en Panamá Oeste es la segunda y siguiente prioridad de la actual Administración. Y es que según afirma, el área metropolitana: Panamá y San Miguelito eran la prioridad uno, ahora les toca enfrentar el tema de Panamá Oeste.

El director acepta que el crecimiento que hay especialmente en los distritos de Arraiján y La Chorrera es verdaderamente asombroso y que el transporte público se ha quedado atrás y rezagado, por lo que se necesita hacer un esfuerzo adicional en el tema del transporte público y esto lo hemos estado conversando con las propias prestatarias.

Fábrega comentó que en estos momentos se están revisando los inventarios, pero la realidad es que existe un déficit importante en cuanto al número de unidades que deben estar prestando el servicio. Mientras comentó que acababa de recibir el informe que se hizo del transporte público en Panamá Oeste y no habían terminado de analizarlo, una vez concluya las revisiones  se discutiría a lo interno de la ATTT, antes de anunciar públicamente los pasos que se van a tomar.

En este análisis, añade Fábrega se incluye también una evaluación con todas las prestatarias y una consulta ciudadana, porque allí tenemos un problema muy serio.

Como una de las respuestas a mejorar el tráfico vehicular en este sector, Federico Suárez, ministro de Obras Públicas, dijo a Capital que el plan de reordenamiento vial incluye el área Este, Oeste y Norte del país, de manera que al ingresar a la ciudad capital los conductores no se encuentren con los cuellos de botella que congestionan las carreteras.

Hoy en día el problema que ocurre es que cuando se llega al centro de la ciudad el tráfico se colapsa porque no tiene este plan de reordenamiento, y para eso está diseñado, para que se solucione y agilice la circulación vehicular del área Oeste, manifestó el titular de Obras Públicas.

El reordenamiento vial está contemplado para que mejore la fluidez vehicular al ingresar a la ciudad, de esa manera tanto el Este como el Oeste de la provincia de Panamá deben mejorar, destaca el ministro.

En el tema del pasaje, que en estos momentos es un tema de discusión, Fábrega expresó que se ha convertido en un dilema. Por un lado la gente quiere un mejor servicio, que está dispuesta a pagarlo, pero por otro lado no solamente se trata de más equipos sino mejores buses. Es una realidad que con la tarifa que había estado vigente en los últimos 20 años, los números no les daban a las prestatarias (Ver recuadro: Tarifa vigente en las prestatarias del Oeste).

 

Prestatarias

Las quejas en el sector Oeste vienen de distintas direcciones. Los transportistas del área se sienten molestos que se les iguale a los denominados diablos rojos de la ciudad capital, expresa Gamet Aizprúa, coordinador de Empresa de Transportistas del Oeste, S.A. (Etosa). La gente piensa que la urbe capitalina es igual que en el Oeste, enfatizó.

Uno de los ejemplos claros de las diferencias que existen, dice Aizprúa, es cuando ocurre un accidente de tránsito. Con una colisión en donde esté involucrado un diablo rojo es 100% seguro que no van a pagar por los daños, mientras que en el caso de un bus del Oeste, el afectado tiene un 99,9% de seguridad de que le van a pagar.

El dirigente transportista insiste en que el Oeste hay muchas ventajas de las cuales enumera: Orden y seguimos las normas. Y recordó que rara vez un bus del sector se ve envuelto en accidentes lamentables, y el pasajero tiene la seguridad que va a llegar a su hogar en un promedio de 30 minutos, cuando no se registran tranques en las vías.

Lo que nos mata es el tranque, los aumentos en los costos de los insumos (neumático, batería, lubricantes, aditivos, piezas, etc.) y el combustible, reitera el transportista. Y necesitan además la presencia policial constante para que agilice el tráfico.

De los tranques también se queja Simón González, dirigente de la ruta Burunga compuesta por 40 unidades. Ingresar a cualquier punto de Panamá Oeste es toda una odisea.

Antes que se dispararan los precios, un neumático costaba $260, ahora vale $340 que se cambian una vez cada cuatro y seis meses. Mientras que en promedio tienen un consumo de combustible de $15,00 por vuelta, esto en distancias más cortas como Arraiján.

Roberto López, presidente de la ruta Arraiján cabecera, explica que se ha planteado el crecimiento del sector Oeste al director de la ATTT, y se nos ha informado que el aumento de la flota será una realidad, tanto a nivel interno como en el resto de las rutas.

Arraiján cabecera tiene 30 unidades y aspiran a contar con sólo dos unidades más y cinco buses para ruta interna. López añade que se han reemplazo algunos autobuses, con lo cual han mejorado significativamente el servicio. Un 75% de los buses funciona diariamente.

La prestataria La Chorrera-Panamá cuenta con la mayor cantidad de unidades de 55 a 60 pasajeros, 200 en total y es la única que presta el servicio las 24 horas del día, según los registros de Etosa. De éstos 30 corresponden a los denominados expresos de lujo.

Y aunque en ese distrito estén en construcción más de 34 proyectos en construcción y un número similar está en etapa de anteproyecto como aparece en el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, son pocas las unidades que esperan se sumen a la flota de autobuses.

Edgar Quintero, del Sindicato de Conductores y Automotores de La Chorrera (Sicamoch), habla de algunos cambios importantes que se han realizado en la organización, como es el traslado de la terminal del centro del distrito hacia Perequeté, que tiene un avance del 15%, al tiempo que adelantó que se hacen los estudios para mejorar las condiciones de la improvisada parada en donde se abordan los expresos cada mañana. El plazo no debe pasar de un año más, señaló.

Actualmente los pasajeros de La Chorrera hacen enormes filas en los estacionamientos de dos locales comerciales en la vía Libertador, sin las condiciones apropiadas, bajo el sol o la lluvia y hasta con malos olores.

También Quintero añade que se está considerando algunas rutas de expresos que salgan de las nuevas barriadas como en El Limón.

En Vacamonte, dice Aizprúa, quien también es administrador de transporte en esa ruta, se hacen aproximadamente tres one way, es decir que salen de la piquera con los puestos completamente llenos y regresan vacíos, pero todo depende nuevamente de la distancia.

La aspiración de los transportistas en Vacamonte es sumar cinco buses más, a los 74 actuales que existen.

Agustín Raúl Ara, es el representante de la prestataria de Chapala, la única de Panamá Oeste que utiliza una cantidad diaria muy inferior de las 23 unidades que existen. La necesidad real es menos que eso.  Desde 1987 tienen la misma cantidad de autobuses y eso no ha variado con los años.

Ara dice que son más que suficientes y que incluso cuando concluyan los pocos proyectos de viviendas que se desarrollan tendrán una flota para responder a este crecimiento.

En Veracruz, unos 28 buses viajaban a la ciudad capital, explica Gertrudis Fuentes, presidente de Transporte Veracruz, S.A. (Traversa), pero en un estudio que se hizo de las necesidades del corregimiento, se integraron 26 microbuses que en total hacen unas 54 unidades para atender a la población.

Mientras que en Capira hay 67 unidades y se solicitaron tres más. No queremos saturarlas, porque estamos pidiendo la verdadera necesidad, dice Jaime Hoo, presidente de la organización de Transportistas de Capira y de Etosa.

También asegura que no hay planes de mejorar las condiciones de las piqueras, porque la inversión es muy costosa. Y es que poco a poco algunos colegas han quebrado lentamente y se estima que la situación será mucho más desastrosa si la respuesta de la ATTT a todas sus aspiraciones no son las esperadas. Además mencionan que hay escasez de conductores o palancas, y tienen que luchar no solo contra los transportes piratas que viajan hacia la ciudad capital, sino también con los buses interurbanos del interior.

 

 

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL