Panamá pierde competitividad ante economías no dolarizadas

LG traslada de Panamá a Filipinas call center

Businessman wearing headset

Ser una economía dolarizada, registrar tasas de crecimientos envidiables en los últimos 10 años y con una previsión positiva  de crecimiento del 6% que supera a los vecinos para este 2015 son buenas noticias. Pero, ello no significa tener que enfrentar otros desafíos como el encarecimiento del costo de vida y los costos operativos de las empresas.

El régimen de incentivos fiscales para atraer Sedes de empresas multinacionales (SEM), a la fecha, ha logrado el arribó de 115 compañías, según el registro del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici).

Panamá promociona entre sus atractivos, su posición geográfica en el Continente, la conectividad aérea, marítima y tecnológica (redes internacionales de fibra óptica). Además, busca ser la plataforma logística de América Latina.

Pero, el país tiene en contra factores coyunturales como el actual encarecimiento de vida y de la mano de obra, debido a la oferta limitada de profesionales con dominio de idiomas y de competencias gerenciales.

El estudio Empleos, salarios y la desaceleración latinoamericana del Banco Mundial (BM), indica que la región debe lidiar con un espacio de política monetaria, fiscal y cambiaria más estrecho. En general, un amplio acceso al financiamiento externo y fuertes cuentas externas (en sí mismos reflejo de altas tasas de ahorro interno), así como fundamentos fiscales sólidos y una política monetaria flexible deberían jugar un papel importante para suavizar los costos de transición.

Añade que particularmente las economías suramericanas, enfrentan necesidades importantes de ajuste externo (debido al deterioro en sus términos de intercambio) o espacios de política fiscal o monetaria limitados.

El BM señala que los países menos dolarizados por lo general han estado más dispuestos y con capacidad de dejar que sus tipos de cambio se deprecien. Las ganancias resultantes en competitividad externa deberían ayudarles a fomentar sus exportaciones, compensándose así gradualmente, vía demanda externa, la disminución en su demanda interna.

Para las economías dolarizada como la panameña, donde los tipos de cambio son significativamente menos flexibles, las pronunciadas pérdidas en competitividad externa requerirán probablemente ajustes fiscales más fuertes, una propuesta doblemente difícil en un contexto de disminución de impuestos proveniente de las exportaciones de materias primas.

El BM señala que durante el boom (crecimiento), aumentaron las tasas de empleo y los salarios reales promedio en Suramérica y en la desaceleración, la contratación de empleo ha estado contrayéndose.

La participación en la fuerza laboral siguió un patrón muy similar, aumentando durante el boom, pero cayendo durante la desaceleración. Los salarios aún siguen aumentando, pero a una tasa mucho más reducida.

En cambio, la desigualdad en el ingreso de los trabajadores ha continuado disminuyendo, aunque con menos fuerza, durante la desaceleración.

Panamá no está aislada de la nueva realidad económica global ni regional, el país enfrenta el desafío de competir con las devaluaciones monetarias y la caída de salarios de regiones como Suramérica.

Multinacionales, multilatinas y hasta empresas panameñas han comenzado a movilizar unidades de negocios no críticas hacia otras jurisdicciones, como ha sido el caso de LG que trasladó de Panamá a Filipinas el centro de llamadas (call centers) establecido en 2004 y que acrecentó en 2006 con la operación de Estados Unidos y Canadá.

LG fue la quinta multinacional que se acogió a los beneficios SEM en el año 2008.

A su vez, la panameña Copa Holdings traslada parte de sus servicios tercerizados de Panamá a la vecina Colombia, donde igualmente, opera a través de Copa Colombia.

Estas movidas empresariales buscan lograr eficiencia como la reducción de costos y mantener los beneficios a favor de los accionistas, capitalizando las devaluaciones monetarias frente al dólar estadounidense. Flexibilidad que Panamá por tener una economía dolarizada no tiene. 

José Hilario Gómez
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

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